Pájaros, el secreto de los mejores juegos de la historia
El baremo definitivo para las obras maestras

Este es un vídeo que llevo queriendo hacer desde hace cientos de años, concretamente desde Enero de 2009, cuando escribí aquí mismo un artículo sobre lo que molaba matar pájaros en aquel entonces. Con este vídeo he ido a por un enfoque mucho más grandilocuente, ya que he llegado a la conclusión de que sólo en los buenos videojuegos puedes matar a los pájaros.

El comportamiento de los pájaros en los videojuegos ha variado bastante durante los 20 años que llevo estudiándolos. Mi fijación en la ornitología digital  comenzó con Shadowman de Nintendo 64. Nada mas empezar nos encontrábamos con unas garzas que al morir ofrecían un espectáculo visual sólo superado por el Cerebral Bore de Turok.

En las primeras generaciones de videojuegos en 3D los pájaros eran el gran objetivo a destruir, ya que los escenarios eran pequeños y podías cubrir la misma distancia con una metralleta que con un rifle francotirador.

En caso de no poder matar pájaros, los desarrolladores crean escenarios enormes, donde el resto de NPC o jugadores están tan lejos que son del tamaño de un pájaro. Es una buena solución, pero estos juegos nunca serán los mejores.

De hecho, si los pájaros tienen algo de historia, o algún detalle que les de importancia, es bastante probable de que estemos ante el mejor juego de la historia. Esto pasa con Zelda Ocarina of Time y Half Life 2. En el Zelda tenemos un par de espantapájaros, bastante majetes, justo en la misma zona que están los pájaros. Estos espantapájaros son importantes para conseguir todos los corazones del juego y desbloquear zonas secretas. En Half Life 2 los programadores metieron bastante detalle en el comportamiento de las gaviotas.

 

BONUS

El mejor community manager del mundo respondió a un Twitt sobre el vídeo. Ojalá podamos matar pájaros en el Cyberpunk 2077