Warclimb recomienda: Cinco documentales sobre películas

yo dawg

Yo, dawgs. Escuché que os gustan las películas, así que os traigo cinco recomendaciones de películas sobre películas, algunas conocidas, otras que ni siquiera llegaron a terminarse pero que, de haberlo hecho, probablemente habrían estado de puta madre. Hay muchos, muchos documentales de este tipo, así que he elegido cinco que no son ni muy ¨artísticos¨, por decirlo de alguna manera, ni chorradas pretenciosas. Cada documental de esta lista no sólo es interesante, sino también entretenido y totalmente recomendable para fanáticos del cine o para cualquier persona que quiera pasar el rato escuchando curiosidades guays sobre películas famosas. Sin más preámbulos, número one:

 

  1. Hearts of Darkness: A filmmaker’s Apocalypse (1991)

Este documental sobre la filmación de Apocalypse Now es de visualización obligada para cualquier amante de la epopeya bélica de Francis Ford Coppola. Es archiconocido que la película se hizo como una adaptación a la guerra de Vietnam de la novela El Corazón de las Tinieblas de Joseph Conrad, tomando prestado la temática del viaje a través del río como una alegoría del camino a los rincones más oscuros de la mente humana. Menos conocido es que, durante la filmación, el director experimentó un viaje similar. Huracanes, enfermedades, guerrillas rebeldes y el ego colosal de Marlon Brando, todo ello unido a los titánicos recursos necesarios para cumplir con una producción tan ambiciosa, conspiraron contra Coppola y le hicieron considerar en más de una ocasión mandar todo a la mierda. Compuesta en gran parte por imágenes de detrás de cámaras filmadas por la esposa del cineasta, Hearts of Darkness da además muchísimos datos interesantes sobre la producción de Apocalypse, como el hecho de que, en un principio, iba a ser dirigida por George Lucas en el mismo Vietnam en medio de la puta guerra. Felizmente, el estudio se negó a esta idea tan salvaje y dejó a Lucas libre de continuar trabajando en THX 1138 y otra pequeña producción llamada Adventures of Luke Starkiller…

 

  1. Lost in La Mancha (2002)

Terry Gilliam es conocido en partes iguales por haber sido miembro de los Monty Pythons y por su trabajo como director de películas de culto. Gilliam se caracteriza por su actitud de calidad antes de cantidad; a pesar de tener pocos largometrajes bajo su nombre, tiene fama de ser muy meticuloso a la hora de elegir los proyectos a los que dedica su tiempo. La adaptación al cine de la novela más famosa de Cervantes ha sido uno de estos proyectos que se fue convirtiendo casi en una obsesión para el ex python. Gilliam empezó la producción de The Man Who Killed Don Quixote en el 2000 bajo una de esas premisas tan originales a las que nos tiene acostumbrados: un tío pasota (interpretado por Johnny Depp) viaja en el tiempo a la España del siglo XVI y se convierte en el escudero del delirante Don Quijote. Lost in La Mancha muestra las dificultades a las que se enfrentó la producción en las Bardenas Reales, desde lluvias torrenciales hasta las incesantes interrupciones de los cazas que sobrevolaban la base aérea cercana, y permite vislumbrar parte de la que podría haber sido la obra magna de Gilliam, quien aún guarda esperanzas de, algún día, sacarla a la luz.

 

  1. Electric Boogaloo: The Wild, Untold Story of Cannon Films (2014)

Ya sea que hablemos de películas o videojuegos, solemos referirnos muchas veces a esas odas a lo cutre y lo hortera que llamamos ¨películas de serie B¨. Electric Boogaloo es un documental que ofrece una mirada detrás de cámaras a Cannon Films, uno de los estudios más famosos y prolíficos de este tipo de cine (y autores del 80% de los memes de internet). La historia del estudio es tan alocada como cualquiera de sus películas; presidido por dos inmigrantes israelíes que parecen versiones reales de Borat, Cannon fue creado como una fábrica industrial de películas, con los resultados tan penosos como (involuntariamente) hilarantes que ya conocemos. ¿Esas películas de acción que ponen en la tele con Chuck Norris y Charles Bronson? Cannon Films. ¿Esas copias baratas de otras pelis más famosas? ¿Las pelis de Marvel antes de que importaran? ¿He-Man: Masters of the Universe? Cannon Films. El estudio producía tantas películas, que empezó a vender a inversores extranjeros tan sólo afiches con ideas sacadas al vuelo de pelis ¡¡¡que aún no existían y que filmaban en un puñado de días una vez asegurado el dinero!!! El chanchullo llegó a su fin, como era previsible, cuando salieron a la luz los problemas financieros. Cannon Films dejó de existir en 1994, pero su legado se extiende hasta hoy. Si no, preguntadle a la saga de Los Mercenarios.

 

  1. Jodorowsky’s Dune (2013)

Imaginaos un mundo en el que Guillermo del Toro planea dirigir una película basada en La Llamada de Cthulhu, con un guión de Neil Gaiman, efectos especiales de ILM, protagonizada por Harrison Ford, Bob Dylan y el fantasma de Christopher Lee, y con una banda sonora compuesta por Led Zeppelin. Ahora dejad de tocaros los genitales por un momento y despertad, porque algo parecido casi sucedió en los setenta. El director de culto Alejandro Jodorowsky, con el objetivo de llevar al cine la novela Dune, de Frank Herbert, preparó la que sería ¨la mejor película de la historia¨(sic) juntando un dream team de talentos, entre los que se encontraban H. R. Giger como diseñador de escenarios y personajes, Dan O’Bannon en los efectos especiales, un elenco conformado por David Carradine, Mick Jagger, Orson Welles y Salvador Fucking Dalí, y Pink Floyd en la banda sonora. Jodorowsky’s Dune cuenta el ambicioso proceso de pre producción que llevó a cabo el director chileno y cómo logró, con una mezcla de entusiasmo rayando en delirio y mucha suerte, reunir a todas esas figuras del arte en un proyecto de ensueño. Para saber cómo terminó todo, tendréis que ver el documental… o, simplemente, no haber vivido debajo de una roca sin saber que la película de Dune la acabó haciendo David Lynch y que, pues, no le salió muy bien que digamos.

 

  1. The People vs. George Lucas (2010)

¨Jar Jar es la clave de todo. Debemos hacer que Jar Jar funcione, porque es el personaje más gracioso que hemos tenido en todas las películas¨- George Lucas

Ouch… Este documental es en partes iguales doloroso y esperanzador, al menos en estas fechas previas al estreno del Episodio VII (gente del futuro, sois libres de señalar lo equivocado que estaba). The People vs. George Lucas trata la complicada relación que tiene el director con los fans de su obra más famosa y analiza las razones por las que tanto las precuelas como las ediciones especiales de la trilogía original son tan odiadas por la comunidad friki de Star Wars. En cuanto a las primeras, el documental deja claro que el problema se originó en el mismo proceso de creación, el cual quedó enteramente en manos de Lucas. Mientras la trilogía original fue fruto de un trabajo colaborativo entre mentes brillantes, los primeros tres episodios estuvieron 100% a cargo del director, rodeado de un grupo de pelotilleros que le decían sí a todo, temerosos de contradecirlo.

La otra gran temática que aborda The People vs. George Lucas es la propiedad de la trilogía original. Star Wars, plantea, es un fenómeno cultural tan grande e importante que ya no le pertenece sólo a Lucas, sino a todos nosotros. El afán de Lucas de seguir introduciendo cambios (nuevos efectos especiales, escenas, incluso cambios en los personajes. Han. Shot. First.) y de negarse a distribuir las versiones originales no sólo es una patada en las ingles a sus seguidores, sino también un maltrato a algo que es ya un bien cultural. Gracias a los dioses, existen diversas versiones editadas por los mismos fans que pretenden conservar para la posteridad las películas tal como aparecieron en los cines originalmente (las versiones de-especializadas de Harmy son de lo mejor que hay en este rubro). Existen otras ediciones aún más ambiciosas, como aquella legendaria realizada por el actor Topher Grace que combina las tres precuelas en una sola película y que, según dicen los sabios de internet, es condenadamente decente.

¿Qué es lo esperanzador en todo esto? Bueno, en primer lugar, que con la venta de su estudio Lucas quedó apartado de las películas subsiguientes. De hecho, cuando le pidieron que colaborara con algunas ideas, estas fueron descartadas por Disney, que quería llevar la franquicia en una dirección diferente. La corporación del presunto antisemita congelado en carbonita no sólo contrató a un director que es realmente un friki de Star Wars, sino que desde el principio quiso reunir a un equipo A del mundo cinematográfico y un electo diverso de actores. Por su parte, J. J. Abrams se ha mostrado tremendamente abierto a las recomendaciones de otros frikis de a pie (como las de este genial video de hace unos años, que él mismo citó), lo cual hace a The Force Awakens la primera película de Star Wars que es no sólo un ejercicio colaborativo entre expertos, sino también entre fans. En unos días veremos el resultado.