Viva La Vida or Death And All His Friends

Coldplay – 2008

17382.jpg

Hace poco, Chris Martin, cantante y miembro más popular de Coldplay, aseguró en una entrevista que daría un huevo (no especifico cuál) por ser capaz de hacer algo parecido a OK Computer. Escuchando el último trabajo que ha grabado con su banda, cabe preguntarse si realmente lo está intentando. La obra maestra de Radiohead, aunque podríamos enmarcarla dentro del pop rock, contiene una amargura asfixiante casi de principio a fin. Nada de esto aparece en lo nuevo de Coldplay, que desprende buen rollito por (casi) todos lados. Y es que aunque con cada nuevo trabajo prometan que este será muchísimo más adulto y oscuro y el mejor disco de todos los tiempos (palabras textuales), ahora nos topamos con el que quizás es el disco más pop que han hecho, a la vez el más rarito y puede ser que el mejor. Para explicar esto será mejor centrarse en las canciones que contiene.

Viva La Vida or Death And All His Friends arranca nada menos que con una estupenda y alegre pieza instrumental electrónica, Life In Technicolor. Curiosa obertura para un álbum que tiene en su portada un cuadro del siglo XIX. Mala elección escoger “La Libertad guiando al pueblo” pues su mensaje violento y rebelde sólo encaja con una canción, Violet Hill. Después de esta interesante viva-la-vida4.jpgintroducción comienzan las canciones “de verdad” con Cementeries Of London donde nos confirman que no están dispuestos a sonar igual que los Coldplay de siempre, aunque la guitarra de Johnny Buckland suena a The Edge más que nunca. Lost!, La tercera canción, tiene una irresistible percusión tribal. Esto supone una clarísima evolución en el trabajo del baterista Will Champion, que se dejará notar durante todo el álbum. En el cuarto corte, 42, ya nos damos cuenta de que estamos en el que es de lejos el disco más variado de Coldplay, y supone el intento de la banda de hacer su Paranoid Android, no sólo por su nombre que también homenajea a La Guía del Autoestopista Galáctico sino por su sorprendente estructura. Comienza como una oscura balada de piano y cuerdas pero súbitamente cambia en una extraña parte instrumental llena de guitarras distorsionadas para transformarse una vez más sin previo aviso a un estupendo y alegre estribillo que nada tiene que ver con lo anterior. A pesar de que la canción termina como empezó para intentar darle un poco de coherencia, en las primeras escuchas puede parecer una mala canción, pues las tres partes parecen inconexas, pero una vez uno se acostumbra a ella puede resultar una de las mejores canciones del disco.

Tras este ambicioso arrebato experimental, les entran los remordimientos y se arrancan con un tradicional temazo de pop británico con Lovers In Japan. Dan ganas de ponerse a pegar botes. Después de esta canción pero en la misma pista comienza a sonar Reign Of Love, tierna y atmosférica. No se acaba de entender la absurda idea de incluir una canción oculta a mitad del disco, pero el caso en que en Viva La Vida or Death And All His Friends hay nada menos que 3 canciones ocultas. ¿Si no las consideran lo suficientemente buenas como para darles una pista propia por qué las incluyen en el disco? Ellos sabrán. La sexta pista también contiene dos canciones, la primera de ellas, Yes, es quizás el acercamiento más exitoso de Coldplay a sus intentos de sonar a Radiohead. El bajísimo registro en el que canta Chris no es nada que no hiciese en Daylight, de su segundo disco, pero los absorbentes arreglos de cuerdas con reminiscencias de Venus In Furs de Velvet Underground y, una vez más, la magnífica percusión la hacen irresistible. La segunda canción oculta es quizás la canción más prescindible del disco, Chinese Sleep Chant.

No es muy habitual, pero la mejor parte del disco son las últimas canciones. Muestra de ello es una de las dos canciones que bautizan el álbum, Viva La Vida (no, por suerte no está cantada en español) copa las listas de singles siendo el tema de más éxito de Coldplay desde hace al menos cinco años, pero tras su apariencia de himno pop y de sus acordes copiados de J’en Ai Marre, de la 7904.jpgzorrita francesa Alizée, se esconde un velado intento de fusionar la música clásica con el pop. Una especie de Eleanor Rigby de estadio. No contentos con ello, se marcan una letra estupenda, apartado que normalmente se les suele dar bastante mal. Tras este momento de alegría llega el tema más agresivo (por no decir el único) del disco, Violet Hill es otro tema genial y contiene otra letra bastante inspirada. Nos acercamos al final con otra destacable canción, Strawberry Swing, desenfadada y festiva, parece la banda sonora de una de las visitas al tercer mundo de Chris Martin con Oxfam, y es fácil imaginárselo agarrado a la acústica rodeado de negritos sonrientes corriendo a su alrededor con esta canción de fondo. Se acaba el disco, pero casi se puede decir que han dejado lo mejor para el final. Death And All His Friends es como Fix You (quizás el mayor éxito de su anterior álbum): empieza como una tierna balada para irse a un crescendo instrumental que acaba en un potente estribillo a coro. Pero es más sutil y adulta, y despojada de la ñoñería de aquella, lo que la convierte en el tema más emocionante del disco. Aun nos queda una nueva canción oculta que cierra el círculo, pues The Escapist es como un reprise del tema instrumental que abría el disco.

Ahora que hemos repasado una por una todas las canciones, queda hacerse un par de preguntas sobre lo que nos ofrece este Viva La Vida or Death And All His Friends ¿Es mejor que los 3 discos anteriores de Coldplay? Se puede afirmar con seguridad que es mejor que el anterior (X&Y, 2005) y eso que también era muy bueno, aunque los detractores de Coldplay encontrasen en sus defectos el detonante para iniciar su revolución anti-Coldplay. ¿Pero es mejor que Parachutes, el magnifico debut de la banda en 2000? Está claro que aquel era más lánguido, elegante y que ningún dependiente de la Fnac dudaría en colocarlo en la sección de “alternativa”. Pero ser más alternativo y modesto no quiere decir ser mejor. ¿Y es mejor que A Rush Of Blood To The Head (2002)? Está claro que no contiene ninguna canción que llegue al nivel de temazo de la década como lo son Clocks y The Scientist, ambas de ese disco, pero en aquel había mas canciones prescindibles que en Viva La Vida or Death And All His Friends. Lo que está claro es que es el disco más completo que tienen, el más redondo. El que mas fácil sería ponértelo otra vez después de acabado. Quizás a esto ayuda, además de lo variadísimo que es, la tajante decisión de acortar la duración de las canciones (consejo del productor Brian Eno). Teniendo el mismo número de canciones que X&Y, Viva La Vida or Death And All His Friends dura 20 minutos menos. Aunque quizás se hayan pasado y a temas como Lost! les falte alguno de los giros o variaciones típicos de Coldplay que les haga despegar del todo. De todos modos este disco tampoco es la obra maestra que siempre nos prometen, y aunque sus fans lo adorarán con motivo y cerrará bastantes bocas no hará que los detractores de la banda se unan a la causa coldplayera. Pero tranquilos, Chris Martin a prometido que su próximo trabajo será mucho más adulto y oscuro y el mejor disco de todos los tiempos.