Vistazo rápido a la campaña del nuevo Call of Duty: WWII

Si algo está a la orden del día en los videojuegos de actualidad son las cajas botín o lootboxes y Activision no iba a ser menos. Tenemos ante nosotros la entrega anual de la saga Call of Duty, esta vez, ambientada en la Segunda Guerra Mundial. No cabe duda de que puede ser una ambientación que llame la atención a más de uno, puesto que es uno de los conflictos que más interés despierta. Sin embargo, nos encontramos con un pequeño e insignificante detalle que condiciona nuestra total inmersión en esos crudos años que se vivieron en Europa. Seguro que en aquella época, los soldados entre trinchera y trinchera se encontraban con algunas cajas botín que mejoraban su armamento y/o características, ¿verdad?

Me imagino que todos conocéis el desarrollo histórico de estos eventos, donde la Alemania nazi llevaba la delantera hasta 1944 cuando tiene lugar el día D. Pues bien, ahí es donde comenzamos la campaña de la entrega, en la que encarnamos a un joven soldado estadounidense, Ronald “Red” Daniels.

La novedad que nos encontramos en esta campaña, además del hecho de que la salud no se regenera automáticamente, es que nos encontraremos con ciertas decisiones que tratan de evocar nuestro sentido de la moralidad o ética. ¿A qué me refiero? Pues a que deberemos decidir si perdonamos la vida a los enemigos que se rindan ante nosotros o si los ejecutamos de todas formas.

 

He de decir que a nivel histórico esta entrega trata muy por encima algunos temas como el horror del Holocausto y los campos de concentración o los escuadrones segregados. No obstante, habría estado bien la presencia de Japón, ¿a quién no se le viene a la mente la bomba atómica al pensar en la Segunda Guerra Mundial?, o de Rusia ¿qué pasa con el avance soviético por el oriente europeo? o ver como iba evolucionando la situación en el resto de Europa según nuestro avance en la propia campaña, algo así como unas cinemáticas o conversaciones adicionales que aportasen algo más de información sobre tales acontecimientos.

Sinceramente, creo que teniendo como marco histórico la SGM, un videojuego puede dar mucho de sí, incluso si se trata de un Call of Duty.