Top Juegos de Lucha

Desde hoy y hasta que nos cansemos publicaremos, con regularidad, tops de diferentes géneros de videojuegos. Serán tops personales que constarán de tres juegos por redactor. Hoy es el turno de Patrick y Javi.

20090323070526.jpgIlustración de Jirat James

Patrick

Cuando Javi me dijo: “Tienes que nombrar y mostrar tus impresiones acerca de los tres mejores juegos de lucha según tu opinión. Debes hacerlo! Ya! Hazlo!”. En ese momento pensé: “¿cómo puede ser tan cabrón? ¿A veces tarda años en publicarme un artículo que le mandé precisamente hace un año y ahora quiere rapidez?”. Pero lo cierto es que le respondí: “si hombre, cuando quieras. Este mismo fin de semana lo tienes”. Esta frase última es mi favorita. “Este mismo fin de semana lo tienes” es una frase que digo automáticamente. He de decir que la cumplo a veces pero no siempre. En fin, que aquí estoy para deciros cuáles son, bajo mi punto de vista, los tres juegos de lucha a los que más he jugado, he disfrutado y he sentido odio, todo esto, al mismo tiempo.

Super Street Fighter II (1991)

street_fighter_ii_snes_hadokenc.jpg

Ahí va el primero: Super Street Fighter II (1991) concretamente para SNES. Sí, sé que soy del montón, pero del montón de los buenos, al nombrar semejante monstruo de los videojuegos en general, pero es lo que hay. Super Street Fighter II ha hecho que mi mando de la SNES estuviese agujereado de tanto darle mordiscos cuando perdía o viceversa, porque llegó un momento en el que mordía el mando hasta por ganar, era la inercia. Es un juego espectacular, con buenos gráficos, buena historia, grandes y variados personajes que pasarán a la historia: ¿quién no conoce a Ryu, Ken, Blanka o ese cabrón llamado Bison que daba la sensación de que hacía trampa, con sus vuelos y su intratabilidad y soberbia. Pero, sin duda, lo mejor era la jugabilidad, eternamente intuitiva. Es posible cogerle el punto de tanto jugar, pero en cambio es imposible no seguir disfrutando, cosa que ocurre ahora con casi todos los videojuegos. Hoy día, una vez se coge el punto o una vez te pasas el juego en cuestión, ya no hay nada que hacer, y aunque intenten disimular las carencias ofreciendo misiones o demás pantallas adicionales, cuando a la naranja se le acaba el jugo no hay nada que hacer. Street Fighter es inmortal, como los Beatles. Super Street Fighter II es, para mí, uno de los tres mejores juegos de lucha.

Super Smash Bros (1999)

nintendo-64-week-day-three-20081001033742156.jpg

El segundo que voy a nombrar es un videojuego que rompió moldes, no, no estoy hablando de cualquiera de las sagas de Tekken, ese videojuego lento, poco intuitivo aunque altamente adictivo, estoy hablando de Super Smash Bros (1999) para N64. Sí, soy nintendero, que se le va a hacer. Pero quiero que conste en acta que he jugado muchísimo a la Mega Drive, a la Master System, a la PlayStation, he tenido la PS2 y he jugado a la PS3. Quiero decir, no me da fobia todo lo que no sea Nintendo. Pero una vez jugado a todo lo que he jugado coincido en que casi todos los juegos que me encantan son de Nintendo. Y me siento obligado a comentar que hubo un videojuego para Mega Drive de Dragon Ball realmente bueno y con una gran jugabilidad, pero nada que ver con Street Fighter, dicho sea de paso. En fin, Super Smash Bros rompió moldes exactamente igual que en su tiempo lo hizo Mario Kart. ¿ Y cómo una temática infantil se adhiere a las carreras de coches o a la lucha? ¿Dónde quedó el sentido común?, se preguntarían muchos. Pues la respuesta es: simplemente siendo el mejor de su género por encima de la temática. Mario Kart fue y es un gran juego, pero estaremos de acuerdo en que el mejor fue el de N64. Era, no solo divertidísimo y con infinitas posibilidades de juego, sino que daba una sensación de velocidad que impresionaba. Pues lo mismo ocurre con Smash Bros. El primer día de comprarse el juego uno no puede parar de jugar. Es algo especial, que pocas veces ocurre y hay que saber diferenciarlo: cuando uno se compra un juego y no puede parar de jugar porque siente cosas que solo siente en esas ocasiones -sensaciones y placeres indescriptibles, como pueda ser la fase de enamoramiento o el acto físico del amor, como le diría el coronel americano a Peter Sellers en aquella película-, si todo eso ocurre ese mismo día de la compra, es que el videojuego es muy bueno. Y es que los escenarios de Smash Bros son magníficos, los personajes son rompedores y espectaculares. ¡Son los protagonistas de la historia de Nintendo, agrupados y luchando por ver quien se queda con la hegemonía! Pues bien, por todo ese elenco de jugabilidad, de escenarios y, en resumen -como dije con Mario Kart- de posibilidades (podían jugar hasta 4 amigos al mismo tiempo contra 8 rivales…) Super Smash Bros es el segundo de mis elegidos.

Soul Calibur II (2003)

Y el tercero fue, para mí, una gran sorpresa: Soul Calibur II (2003) para GameCube, esa gran consola incomprendida. ¡Madre de mi vida, que juegazo! Soul Calibur II poseía una, para variar, gran jugabilidad, era harto intuitivo y contenía unos gráficos inigualables en la época. Tenía -esto no es muy difícil- gráficos mucho más definidos que cualquier juego de Wii. Los escenarios eran absolutamente apabullantes, con acabados magistrales, cambiantes, y los personajes eran muy notables, con posibilidad de conseguir infinidad de armas con cada uno y atuendos diferentes. Esto último se da en multitud de videojuegos, pero no como en Soul Calibur II. ¿Han habido guarniciones mejores que las aparecidas en Soul Calibur II? Yo, de entre lo que he jugado afirmo y reafirmo rotundamente que no. Y los personajes: Nightmare es una bestia, Kilic es técnica y estética, Ivy es brutalidad y técnica, Cervantes también es brutalidad y técnica, Voldo era un loco que podía morir en un minuto y ganarte en otro, rodando por el suelo con su guillotina (de entre muchas otras armas). Aparte, Soul Calibur II tiene la característica de que fastidia mucho perder, más que en otros videojuegos, y eso pasa porque es un juego excesivamente competitivo. Los ojos se inyectan en sangre, con esa amalgama peculiar de dolor, escozor y picor de ojos, que sientes que quema. Se puede llegar a pensar que se van a caer al suelo e irse botando cual bola loca de goma fuera. Además de todo, Soul Calibur tenía un gran modo historia y en jugabilidad destacaba por la movilidad de los personajes por el escenario, ya que puedes moverte en círculos alrededor del contrincante, esto es útil, por ejemplo, contra Link cuando te tira flechas. Soul Calibur II es, para mí, y sin ninguna duda, el tercero de mis elegidos y uno de los mejores juegos de lucha de toda la historia.

Javi

Creo que se nota mi poco apego hacia los juegos de lucha sin armas y poco recargados. Cuando juego a uno de lucha como Virtua Fighter o Tekken los disfruto solo por unos días hasta que me los paso y entonces dejo de jugarlos y nunca más vuelvo a sentir ganas de rescatarlos de las estanterías.

Soul Calibur II

Soul Calibur II encabeza mi lista por las razones que ha dado Patrick, por mis razones en el artículo que escribí hace bastante tiempo y porque, a parte de ser al juego de lucha que más tiempo le he dedicado, logra que los combates versus sean siempre emocionantes. Tiene personajes excesivamente técnicos y muy eficaces como Voldo y otros más fáciles de controlar, como Mitsurugi, con los que un novato puede hacer sufrir a un jugador experimentado.

King of Fighters 98

kof98u8zh61.jpg

Antes de jugar al King of Fighters mi favorito era el Street Fighter II Alpha Turbo de GBA, eso me llevó a los combates rápidos y el dolor de manos que acaban por convertirte en un adicto y cada vez quieres más, más y más. Podría haber acabado en Guilty Gear Isuka, pero no le dediqué tanto tiempo como a King of Fighters 98, quizás por no haber encontrado un compañero de batallas, las peleas contra la máquina son bastante aburridas. KoF98 tiene ese estilo especial del típico malo de las series japonesas que imitan el estilo americano, esos combos exageradísimos que parece que va a explotar la pantalla lo convierten en un juego excelente.

Smash Bros Brawl

Smash Bros ha mejorado con el tiempo, esto es algo innegable, por lo que el mejor Smash Bros es el Brawl. Su único inconveniente es que es para la Wii, esa puta consola que tengo llena de polvo y con los mandos sin pilas, pero afortunadamente se puede jugar con los mandos de GameCube. Respecto a anteriores de la saga han mejorado el gameplay, haciéndolo más rápido y añadiendo movimientos, como que los personajes puedan saltar sobre otros o aprovechar las paredes para saltar. También han añadido nuevas armas, modo online (con un lag terrible), un editor de niveles bastante mejorable y sobre todo personajes hasta decir basta.

Esto ha sido todo, la semana que viene un nuevo top 3 sobre juegos de carreras.