The Who Sell Out

The Who – 1967

sellout.jpgThe Who Sell Out es el tercer disco de The Who. A pesar de que no goza de la popularidad de otros discos de la banda británica, como Tommy (1969), Who’s Next (1971) o Quadrophenia (1973), es plausible comentar que The Who Sell Out es, posiblemente, el disco de enfoque más psicodélico que posea la banda y uno de los primeros álbumes conceptuales de la historia. Es una exquisitez que, en su reedición, en 1995, se le añadieron unos temas extras que hacen incluso más disfrutable el álbum. Comentaré extrictamente lo que viene a ser el vinilo o primera edición original, la cual mantiene trece canciones, siendo solo una de ellas single, I Can See For Miles. La perspectiva del disco es como si nos encontráramos en la emisión de un programa de radio llamado “Radio London”, por lo que entre tema y tema se puede apreciar sonidos radiofónicos, propuestas comerciales…

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El disco comienza con Armenia City in the Sky, un tema muy sesentero, psicodélico y con un concepto claro aunque complejo de lo que es el rock. Heinz Baked Beans es una especie de introducción a la acústica y original Mary Anne With the Shaky Hand. La introducción a esta es desternillante, como si se tratase de algún tipo de marcha. La cuarta canción puede recordar en melodía y en ritmo a grupos como The Beatles o Pink Floyd, claramente en el concepto del año de la grabación y producción del disco, 1967. Es uno de los grandes logros del elepé y se titula Odorono, en la cual la guitarra de Pete Townsend y la batería de Keith Moon están 631×600timeintvrev.jpgespecialmente agraciadas. La introducción al próximo tema, Tattoo, y el enganche con esta, es algo que magnifica a la banda; cuyo cambio de ritmo vocal y, en general, melódico, es de lo más destacable de esta tranquila pista. Our Love Was, de gran creatividad, con varios cambios de registro e incluso partes corales, antecede a Can See For Miles, de lo mejor del tercer trabajo del grupo. De una vigorosidad palpable, con gran trabajo de conjunto, la enérgica Can See For Miles posee en contenido musical, una linea de bajo y unos punteos de guitarra impresionantes. Después escuchamos I Can’t Reach You en lo que sería la Cara B o Side two de un vinilo o vinile. La dinámica es muy parecida a lo anterior escuchado, solo que intuímos encontrarnos a mitad de camino. I Can’t Reach You se acerca a lo típicamente propio de los ’60, con singulares méritos hacia John Entwistle por lo conseguido en el bajo y Roger Daltrey por su parte en el micrófono. A esta le sigue la delirante Medac, que funciona como introducción a Relax, uno de los mejores temas del álbum. La psicodelia se apodera de los altavoces, y escuchamos todos los instrumentos en consonancia a lo que nuestra percepción sensorial nos pide escuchar. Observamos algo a lo que, en el presente disco, no nos tienen acostumbrados los Who, el órgano, que le da un inestimable empaque a la canción, convirtiéndola en, muy probablemente, la mejor del álbum, con punteos y solos de guitarra tremendos; amén de un ritmo emulable, únicamente, por unos pocos privilegiados. A partir de aquí todo se precipita hacia lo desconocido, escuchamos Silas Stingy, una magnígica pieza en la cual se mantiene magistralmente el sonido del órgano, con una lírica y melodía apabullantes. Llegamos a la parte final de la obra, solo queda Sunrise y Rael 1. Sunrise comienza con acústica, sosteniendo siempre el mismo “riff-punteo”. Este tema tranquiliza el elepé. En el tema, compuesto por Pete Townsend, se vislumbra la habilidad de este para con la música. Por último, Rael 1 es parte de una ópera-rock que no fue completada. Se trata de una gran canción con varias partes que pone el broche de oro a un gran conglomerado musical.

The Who Sell Out es uno de los mejores discos en la historia y tan solo sería el comienzo de un gran póker ganador de The Who traducido en discos: The Who Sell Out (1967), Tommy (1969), Who’s Next (1971) y Quadrophenia (1973). Con estos cuatro discos se puede resumir los momentos más intensos y de mayor creatividad de la banda londinense. Decir que, a lo largo y ancho del disco, el órgano lo toca Al Kooper, y los teclados, en momentos puntuales los toca: Pete Townsend (guitarrista) y Jonh Entwistle (bajista). Este último también toca esporádicamente la trompeta. Es importante nombrar que, en la reedición de 1995 se encuentra la segunda parte de Rael y seis bonus tracks sin contar esta última.