The Sexy Brutale
Una espada en el as de corazones

Bill Murray en el día de la marmota se veía atrapado en una jornada que se repetía cada vez que se acostaba. En The Sexy Brutale nos vemos encerrados en una mansión en un día en el que todos los invitados a la fiesta de máscaras que se celebra, son asesinados. A tí se te encarga la ardua tarea de evitar los asesinatos para romper el bucle en el que te ves envuelto y, además, quieres hacerlo porque eso de ver gente asesinada no sienta demasiado bien si te lo repiten todos los días.

Para evitar dichos homicidios, es necesario que no nos vean ni el servicio de la mansión ni los propios invitados. Para ello, contaremos con el poder de empezar el día todas las veces que queramos para observar, desde varios puntos, los acontecimientos que se producen simultáneamente antes de llevar a cabo los asesinatos. Cabe decir que no se deben hacer muchos malabarismos espacio-temporales para resolver sus rompecabezas. El juego es lineal y, aunque todos los crímenes pasan a la vez, te aísla en diferentes sectores de la mansión para que no te pierdas haciendo que, al final, los puzzles tengan que resolverse de manera independiente como si fueran distintas pantallas.

 

Pese a que no soy un amante de las aventuras gráficas, porque no cuento con la paciencia o el ingenio para resolver sus puzzles, The Sexy Brutale me ha parecido un juego fluido a la hora de resolver sus desafíos ya que solo nos hará falta seguir concienzudamente a sus protagonistas por la mansión, para que el juego nos muestre claramente cuál es la clave para desbaratar los planes homicidas. Si esperabas un desafío algo más serio que te hiciera pasar algunas noches en vela dando vueltas en la cama pensando en cómo resolver sus misterios, te equivocaste de juego. Pues The Sexy Brutale quiere que llegues sin agotarte a su final. Un final que resuelve la historia saliendo del paso y explicando el porqué esa pobre gente es asesinada día tras día.

 

 

La verdad es que pensaba que The Sexy Brutale iba a apostar algo más fuerte por el final del juego y que nos hiciera ver un buen all-in en su último tramo aprovechando que ya estaríamos familiarizados con sus mecánicas. Sin embargo, sigue manteniendo su línea de dificultad llegando a resultar plano y poco desafiante.

The Sexy Brutale es un juego humilde, bien acabado y con una idea bien ejecutada sin llegar a virtuosismos ni complicaciones. Un buen aperitivo que se puede degustar entre juego y juego y que te dejará un buen regusto en el paladar pese a su falta de ambición.