The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars

David Bowie – 1972

ziggystardust.jpgEl título de este, el quinto álbum de estudio de David Robert Jones, significa algo así como “La subida y la caída de Ziggy Stardust y las Arañas de Marte”, refiriéndose a Ziggy Stardust como una estrella del rock y a las Arañas de Marte como la banda musical de dicha estrella. Ciertamente el disco que me ocupa es una obra maestra y, por tanto, de referencia en la historia del rock. Además supone una de las cimas, sino la más alta, del llamado Glam Rock. Bowie, apodado el “camaleón del rock” por su capacidad para absorver e interpretar diversos sonidos y ritmos, consiguió, con Ziggy Stardust, crear un álbum conceptual con melodías memorables.

Five Years es el primer tema del álbum y es, siendo lo primero que se escucha al colocar el vinilo en el tocadiscos, una de las mejores composiciones de las que nos vamos a encontrar. El álbum alcanza, con la primera pista, un nivel estético y preciosista que se intuye muy arriesgado por el altísimo nivel que se ha exhibido ya desde el primer minuto. El ritmo de batería, la evolución vocal de Bowie, el piano y el teclado es lo que le da profundidad a los primeros cuatro minutos de música. El siguiente tema es Soul Love, y posee una frescura, una limpieza y un ritmo impresionantes, que se acercan al pop, al rock y a un soul de altos vuelos. A recalcar la excepcional guitarra de Mick Ronson. Moonage Daydream es una delicia donde la voz de Bowie y la dulzura acústica se intercalan junto al gran sonido del piano (tocado por Mick Ronson) y el aderezamiento de tímidos coros. Los toques electrizantes provinientes de la guitarra y el saxo, este tocado por Bowie, redondean uno de los mejores temas del rock; imprescindible. En temas como este se puede observar la fijación del londinense en la ciencia ficción, una temática constante en su carrera y, por supuesto, protagonista en The Rise and Fall of… Después se escucha Starman, un emblema del glam rock y una canción de una calidad extrema, con unos riffs de guitarra acústica excepcionales y una línea de bajo magnífica. En realidad es otro tema perfecto en el cual continua la historia, leyenda y metáfora del personaje que se nos describe. It Ain’t Easy es el único tema del álbum que no está compuesto por D. Bowie, ya que es una versión compuesta por Ron Davies, compositor estadounidense de blues que compondría, sobre todo, en los años ’70. It Ain’t Easy cierra la Side One o Cara A del disco y en ella nos encontramos con unas melodías propias del rock de mediados de los ’60, siendo los punteos de guitarra satisfactorios.

La Cara B comienza con Lady Stardust, una balada de bella factura donde destaca el piano. En ella se demuestra que Bowie y su banda controlan los tempos del álbum, ya que da tranquilidad en el momento justo y necesario. Star es una canción en que los cambios de ritmo, de registro, y el teclado y los coros dan como resultado una diversidad y riqueza de estilos sorprendente. Entre estos estilos se observa, en cuanto al sonido, una suciedad enérgica, propia del garage y de los movimientos proto-punks de la época; también se intuye el pop-rock sesentero. Todo hace que se configure una pieza fundamental. Con Hang on to Yourself, de corta duración al igual que Star, se sigue con la tendencia ya nombrada garage y proto-punk, el cual se puede caracterizar por los pocos acordes de guitarra utilizados. Lo realmente increible de esta pieza es el ritmo, que va en aumento. También resalta un punteo de guitarra de tremenda inspiración creativa. A estas alturas de la historia Ziggy Stardust y los Spiders from Mars ya se encuentran en la cumbre del éxito. Y seguida a esta suena la propia Ziggy Stardust, muy posiblemente el tema más potente y uno de los mejores del elepé. La presencia eléctrica de la guitarra y el ritmo de bajo, junto a la voz de Bowie llevan a esta canción al cielo. El cambio de registro hacia la mitad es monumental y el riff de guitarra que distingue a la canción es mítico en la historia del rock. Y la estrella se apaga y comienza el declive; Ziggy Stardust disuelve su banda. Suffragette City consigue de forma meritoria que no se pierda el hilo conductor del disco y anuncia una precipitada y rápida caída hacia el sexo y las drogas, que será lo que conforme a partir de ahora la vida de Ziggy. El ritmo endiablado del tema, el teclado y el riff de guitarra son impresionantes. Y como no, la historia no podría terminar de otra manera, Ziggy toca fondo y esto se transmite con una voz sentida, una guitarra acústica apagada, un bajo que sigue el curso, y hacia el final, un Bowie que emociona y nos llora desgarrado. Sublime.

David Bowie y todos los componentes de su banda -Mick Ronson (guitarra, piano y vocalista), Trevor Bolder (bajo), Mick Woodmansey (batería) y Dana Gillespie (vocalista en It Ain’t Easy)- dieron a conocer al mundo en el año 1972 una de las mayores obras de la historia del rock. Independientemente de que el disco suponga una historia -puede que autobiográfica, la cual sigue unos parámetros literarios (introducción, nudo y desenlace)-, independientemente de esto, es evidente que solo musicalmente ya es una joya. Y una joya de las que producen regocijo cada vez que se escuchan y que conforma, indiscutiblemente, uno de los mejores discos en la historia.

Farewell Speech

“ Y toda la gente gorda y flaca, y toda la gente alta y pequeña, y toda la gente que no es nadie, y toda la gente que es alguien. Nunca pensé que necesitaría tanta gente.” Five Years.