The Dark Knight: Primeras impresiones

Vale. Ya la he visto. Sólo decir que he tenido cinco orgasmos con tirabuzón hacia atrás mientras la veía. Y supera todas las expectativas. No hay hype que valga. Simplemente, si la anterior estaba considerada (vox populi mediante) la mejor película realizada jamás sobre superhéroes, esta no sólo le da mil vueltas a su predecesora, sino que posee una muy alta calidad en líneas generales.

Al poco de empezar, se deja patente que la anterior no era más que una mera introducción. Una presentación para una serie de personajes que serán trabajados a fondo en esta secuela (mucho más oscura y madura que la anterior, que no era poco), personajes con más dimensiones que aquél capítulo de los Simpsons en que Homer entra en un universo 3D: rencillas, desacuerdos, decisiones difíciles… Todo ello conjugado con escenas memorables a la par de gloriosas.

Ledger supera de lejos a Nickolson. No es un genio criminal. No es un psicópata asesino. Es las dos cosas a la vez y más. Es capaz de jugar con todos (y cuando digo todos es TODOS. En la ciudad de Gotham vive mucha gente) y hacerlos bailar a su son. Es un personaje que permanece sobre la línea entre lo inquietante y lo atemorizante. Como él mismo dice, es un “agente del caos”. Una pena que Ledger haya muerto, porque me es imposible ya imaginar a cualquier otro actor como el Joker.

Por otra parte, Aaron Heckart está esplendido como Harvey Dent. Mejor no digo nada sobre él porque sería decir muchos spoilers, pero atentos a su personaje.

Sobre el guión, mogollón de giros argumentales y ni un sólo cabo suelto. ¿Eres de los que odian Matrix por dejar tantos asuntos en el aire? Ni tendrás ese problema aquí, ni pasarás vergüenza al intentar convencer a tu familia y a tus amigos non-frikis de que las pelis de superhéroes también son dignas historias.

En definitiva:

¡Oléesse arteeee!

Sólo queda que alguno de los cineastas del blog la vean y nos la analicen apropiadamente.