Terrace House ¿Reality o experimento sociológico?
Como Jersey Shore pero con japoneses

¿Qué pasaría si hacemos el programa de Jersey Shore en Japón? ¿Veremos jóvenes con exceso de hormonas comportándose como cretinos sin dar el palo al agua en una casa de lujo a gasto pagado mientras copulan y se pegan como orangutanes? Nada más lejos de la realidad.

Esto es Japón, y aunque el formato sea prácticamente idéntico (cambian las entrevistas a cada participante por un corrillo de tertulianos, típico de la TV japonesa) el resultado de Terrace House: Boys & Girls in the City no puede ser más diferente de Jersey/Geordie/Gandía/Inserte_población_costera Shore. Lo que han hecho los de Fuji TV junto con Netflix es preparar una casa y un coche, poner unas cámaras y contratar a 6 comentaristas para dirimir la vida de otros seis participantes, jóvenes de entre 18 y 30 años. Sorprendentemente han creado un reality show realmente adictivo para los fans y no fans de este tipo de formato televisivo. Vamos a ver por que.

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Los seis participantes originales: Minori, Mizuki, Yuriko, Claqué (Yuki), Mako-chan y Uchi.

En primer lugar, no podemos negar el éxito de la telerrealidad, los realities sacan la alparcera que llevamos dentro. Nos encanta el cotilleo, no lo podemos evitar. Además juntar a seis desconocidos en un apartamento de lujo siempre da pie a situaciones muy jugosas. Más aun si eliges lo mejor de cada casa en los castings. Por otra parte está la disonancia cultural entre nuestros realities (o los americanos) con Japón,  por decirlo rápido y pronto: son raros.

Entre las diferencias más chocantes están la importancia del trabajo y todo lo que ello conlleva Los programas son cortos (20-30 minutos) porque los participantes apenas tienen tiempo libre. Momoka Mitsunaga, la bailarina de ballet tuvo solo un día libre en los dos meses que estuvo en la casa. Impensable que, como en España, se deje el trabajo para ir al programa. Alguno de ellos se sentía culpable por no trabajar o por tener mucho tiempo libre. Otra diferencia es que los participantes van cambiando, los más antiguos se van cuando no ven cumplidas sus expectativas, discuten, se ofuscan o no pueden seguir compatibilizando la vida laboral o personal con la vida en la casa. El machismo impera en la sociedad japonesa y se ve reflejado en el programa, aun recordamos como el peluquero Tatsuya Uchihara (Uchi) le ordenaba a una dormida Minori Nakada que le hiciera la cena… ¡Y ella se levantaba y se la hacía!! También es muy importante (y son muy pesados con ello) tener objetivos en la vida y ojo como no los tengas claros que vendrá Claqué (Yuki Adachi) y te dará la brasa hasta que te aclares. Y mi favorita, los japoneses (y que me perdonen si alguno me lee) son relacionalmente y socialmente disfuncionales. No saben comportarse, tienen unas dificultades tremendas para relacionarse. Pueden tardar dos meses en empezar a salir y un par de siglos en besarse, un coctail explosivo de frialdad y honestidad que da lugar a situaciones cómicas como no atreverse a darse la mano pero preguntar en el primer minuto que te conoces como te gustan los hombres/mujeres. O pedir por favor si son tan amables de dejar sentarse al lado de ellos en el sofá vs. hundirle en la miseria delante de todo el mundo.

Los comentaristas de Terrace House.

Los comentaristas de Terrace House. Unos seres despiadados.

Mención aparte merecen los comentaristas. Seis individuos que hablan (o fusilan) a modo de corrillo a los participantes. … O como me gusta llamarlos a mi: Gorda, Viejo, Bruja, Heroinómana, tío Joven y Borracho. Unos auténticos cracks, vinculados al mundo del famoseo y del humor, que resumen y comentan mordazmente las actitudes de los participantes. Vaya que rajan sin piedad y se ríen de los pobres chavales. Su función televisiva es básicamente verbalizar todo lo que pensamos y es políticamente incorrecto sobre los participantes o contar historias y hablar de sus penes (sí, eso ha sucedido).

Otro de los atractivos es ver japoneses viviendo. En Japón no es común compartir piso y a veces se tiene la sensación de que no saben como comportarse viviendo en comunidad y compartiendo intimidades. El verlos ligar (o intentarlo) es también todo un espectáculo. La forma de acercarse y de enamorarse sorprende por lo aséptica y distante que es, pero también es directa y tradicional. Un pastiche muy extraño de ese valor japonés de la mezcla entre lo moderno y lo antiguo.

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Todos los participantes de Terrace House: Boys & Girls in the city. Parece que no hayan roto un plato nunca. En realidad no lo han hecho.

Así que contestando a la pregunta del título del artículo: Terrace House es un maravilloso reality japonés del cual puedes aprender de la cultura nipona y entretenerte al más puro estilo Netflix. Una joya oculta dentro del enorme catálogo del famoso servicio de streaming. ¿Lo recomendamos? Sí. No conozco todavía una persona que no le haga enganchado. Si eres fan de todo lo japonés es de obligada visualización. Si te gustan los realities también. Y si tienes curiosidad por otras culturas te encantará.

¡¡Ah!! Para todo aquel que ya haya visto la serie le recomendamos que continue cotilleando la vida de estos inadaptados en las redes sociales. Si seguís este enlace os llevará a un hilo de reddit con las cuentas de Instagram y Twitter de los participantes de Terrace House. O… podéis continuar con el spin off del programa Terrace House: Aloha State, la versión de vacaciones de Terrace House. Aloja State continúa con la esencia del programa pero le añade ese toque playero de Hawaii y le da un enfoque un poco más internacional ¿Un reality japonés para japoneses y occidentales? ¡Ohh si!

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