Prototype

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Prototype es uno de los juegos más brutales de los que he probado, nunca había matado a tanta gente en tan poco tiempo. Es muy completo y tiene detalles que podemos encontrar en muchos otros juegos no obstante de todos los juegos a los que me recuerda no llega a ese nivel, pero no es algo malo ya que en ningún momento trata de imitarlos, esto lo hace único. No estoy diciendo que sea algo totalmente nuevo o que sea la hostia de original, pero quien diga que es un puto clon de GTA está equivocado.

A parte de GTA me vienen a la cabeza Spiderman, Quake III, Postal 2 y Crackdown.

Quake III por la cantidad de sangre y trozos de carne por segundo que podemos llegar a generar. En concreto me refiero a una partida de Quake III Arena en un servidor pirata contra otros 100 adversarios armados con lanzamisiles en un nivel diseñado originalmente para 6 jugadores. No obstante, al tratarse de un videojuego en tercera persona, la inmersión de la lucha no se acerca a la de Quake, pero aún así es divertido.

Recuerda a Postal 2 en el martirio previo a la muerte. Pero Alex Mercer (el protagonista) es mucho más fuerte que un ser humano normal y con un único puñetazo acabamos con su triste vida. De todos modos podemos martirizar a gente, agarrarlos del cuello lanzarlos contra farolas, coches, edificios y ver como explota su cabeza. Lanzarlos desde un rascacielos de 100 metros y endiñarle una patada voladora mientras aterriza con la boca en un autobús.

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Centrándonos en Prototype tenemos como gran baza a su protagonista, Alex Mercer y todos sus poderes. A principio del juego la cosa no está muy interesante, ya que simplemente es un tio que salta mucho y trepa edificios, pero no tarda mucho en aprender nuevos movimientos y en adquirir nuevas habilidades, como la de planear, transformar sus manos en garras afiladas, un látigo, una espada. Nuevos movimientos para lanzar a los enemigos más lejos, robar tanques y helicópteros.

La IA de la policía no parece estar muy cuerda a lo mejor explotamos un helicóptero y nos viene un policia, matamos a una zorra en medio de la calle y nos aparece el ejercito, o arrasamos una calle entera a misilazos y no viene nadie.

A parte de las misiones tenemos el modo libre, en el que tenemos todo Manhattan bajo nuestros cojones para hacerle los que nos plazca. Hay diversos puntos en el mapa, uno de ellos es la misión principal y todos los demás son misiones secundarias que nos ayudarán a subir puntos que gastaremos para ganar nuevas habilidades. Estas misiones pueden ser planear y caer en una diana, carrera por edificios, matar a uno o varios objetivos determinados, acabar con todos los militares que podamos de un pelotón y otras muchas más. A parte de misiones siempre podemos quedarnos libremente por la ciudad matando todo lo que se nos cruce en nuestro camino, siendo libres para enfrentarnos a los infectados por el virus que azota la ciudad o al ejercito, cada bando tiene unas bases que irán creciendo con el tiempo. Cuantos más infectados mates más calma habrá en la ciudad y si matas militares habrán más zombies y por ello reinará el caos.

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Pero…. eeeeh! sádicos cabrones, esto también tiene historia, es la siguiente: Álex es un tío que se ha visto involucrado en un experimento de la hostia que se le ha ido de las manos al gobierno, como es de esperar Álex no se acuerda ni de quien es su madre, por lo que su misión a lo largo de la historia será la de descubrir qué coño pasa y tratar de solucionarlo sin follarse a nadie, porque esto es un videojuego y en los videojuegos se canaliza la virilidad matando gente y explotando cosas.

A lo largo de la historia nos encontraremos con nuevos personajes con información jugosa que nos sorprenderán con más de un giro inesperado que harán que nuestro protagonista lo pase realmente mal. Pero como este es un juego de soltar hostias no tendremos que calentarnos mucho el coco, puedes fliparte siguiendo la historia o saltarte las escenas cinemáticas sin miedo a quedarte atascado en la misión.

Si Prototype tuviera un planteamiento cerrado y lineal diría que lo alquilas cuatro días y fuera, porque es lo que puedes tardar en cansarte de la historia principal viciándote mucho, pero al tratarse de un sandbox relativamente original seguramente lo eches en falta una vez hayan pasado unas semanas tras habértelo pasado, ya sea para enseñárselo a algún amigo y pasar un rato haciendo los idiotas sembrando el caos o para vagar por la ciudad intentando superar las puntuaciones en las misiones secundarias.

Puntuación