Probamos DJ Hero: make me dance

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Esa mesa de mezclas no es lo mismo que la vieja guitarra. Incluso con la música, la guitarra en comparación era quietud y concentración. Si te señalan una nota, la pulsas y sigues. Si lo haces todo bien, la música suena bien. En esa mesa todo era distinto. Tan sencillo en su funcionamiento como complicado para manejarlo. Había rhythm, había beat, había feel. Bailas al ritmo de tus aciertos. Para acertar tienes que sentir el ritmo de la música. Movías el disco. Te sientes Michael Jackson bailando sobre vinilo, en donde cualquier desliz significaba caer de un trono en el que nos imaginabamos sentándonos. Porque al fin y al cabo, si el hombre lleva la música en la sangre, ¿qué hay más primario que, simplemente, seguir el ritmo, HACER o participar en hacer el ritmo, y al final, dejarse llevar?