OTTO; Or, Up With Dead People

Sitges’08 Vol 2

bruceottozombie.jpgmmm… Yummy!

Fui a ver Otto antes de la presentación de Dead Space. Decidí ver Otto en lugar de Acolytes porque es una película rara de cojones, me imaginé al productor de Otto hablando con el señor trajeado que decide la basura que se expone en los cines ABC…

Otto: Hola, traigo una peli de zombies, quiero exponerla en su maravilloso cine.
Traje: Eh…. no, aquí solo ponemos películas de superhéroes, adolescentes y de Eddie Murphy.
Otto: Es un zombie gay.
Traje: Por favor, vuelva a su país.

Bruce Labruce nos muestra dos historias en el contexto de una sociedad en la que ser un zombie está aceptado y no es algo que se persiga (que es lo que se hace en la actualidad). Luego mete el tema del metacine, a Otto lo seleccionan para interpretar un papel en un corto de zombies gays, en el cual da el perfil perfectamente, ya que antes de ser zombie era gay.

La película se retrasó unos minutos y empezó a la 1:20 de la marugada. Esta película es lenta señores, leeeeeeeeeeeeeeeenta con planos extremadamente largos y que consiguieron lo mismo que Torrente 3 hace unos años, que me duerma en el cine. Llevaba 42 horas despierto pero eso no es excusa, porque cinco cafés me bastan para mantener la atención. En concreto, el momento de la película en que me dormí fue cuando llega a la ciudad y se sienta en un descampado y ahí se queda, en un gran plano general que se mantiene sin que el personaje se mueva ni hable. Me duermo. Me despierto ¡y el cabrón sigue en el mismo plano! Bruce Labruce se encontraba 5 butacas delante de mi, debería haber ido a hablar con él sobre esa puta escena. Vale, quiere transmitir la soledad del personaje, pero no me jodas tío, ya se que está sólo desde el principio de la película cuando camina solo, cuando no va en manadas de zombies y que sólo come animales muertos por la carreteta y no seres humanos.

Otto es una película jodida de ver. La idea es buena, y el desenlace de la película me parece interesante, conmovedor y todo lo que quieras, pero es lenta, podrían haber metido toda la idea en un mediometraje de 40 minutos sin dejarse nada por contar.

Web de Bruce Labruce