Okami: un juego que habla por sí mismo
Razones para volver a este clásico de PS2

Debido al inminente lanzamiento de la remasterización del Okami no solo en PS4 sino también por primera vez en Xbox One y PC, me veo en la obligación de hacer un repaso por este maravilloso juego que no todo el mundo conoce, pero que debería de ocupar un lugar en esa lista de juegos que hay que jugar al menos una vez en la vida. A continuación os explicaré por qué:

Okami es el perfecto ejemplo de que un buen juego no necesita gráficos a la máxima resolución ni un doblaje (ni voces) para ser bueno. Estos factores suelen echar hacia atrás a gran parte del público que hoy en día juega a videojuegos y si tú eres uno de ellos, dale una oportunidad porque no te arrepentirás. Una de las partes más llamativas del juego son los gráficos realizados con la técnica del Cell shading, que están inspirados en la acuarela japonesa.

A casi todo el mundo le interesa o le llama la atención la mitología y el folclore japonés y este juego está plagado de ello. La historia comienza narrando la historia de Shiranui y Nagi:

Shiranui era un lobo blanco que junto con el caballero Nagi, luchó junto a él contra Orochi, un demonio de ocho cabezas, con la intención de salvar a la aldea Kamiki y a la doncella Nami, la amada de Nagi. Shiranui y Nagi fallan en la batalla contra Orochi, logrando únicamente sellar su espíritu.

Cien años después, Orochi es liberado y maldice las tierras. Ahí es donde nuestra aventura comienza: Sakura invoca a Amaterasu, la diosa del sol en el Sintoísmo, para que devuelva la belleza natural al mundo. No obstante, aunque contamos con el pincel celestial, nuestra misión no será tan fácil ya que en primer lugar debemos recuperar nuestros poderes que nos irán otorgando diferentes deidades del folclore nipón.

El juego al carecer de voces, nos hace leer bocadillos como en los juegos de antaño, algo que más de uno echa de menos seguro. Esto nos permite sumergirnos en el juego de una forma distinta a la que estamos acostumbrados a día de hoy, ya que es la banda sonora la que nos guía transmitiéndonos el sentimiento oportuno en el momento indicado.

Como decía al principio, Okami es un juego lleno de magia que merece la pena jugar y seguramente se hará corto a pesar de los numerosos escenarios que tiene para explorar.