Por qué odio los e-sports
La mayor pérdida de tiempo de mi vida

Es innegable que la moda de hoy en día entre muchos jóvenes es, sencillamente, convertirse en un jugador profesional de videojuegos. Para ello, muchos entrenan pasan horas jugando delante del ordenador, con la excusa de tener que mejorar sus habilidades para poder aumentar su clasificación online, y de esta forma, llamar la atención de los equipos profesionales.

Los videojuegos online siempre han sido objeto de debate, ya sea por sus políticas abusadoras, o por el vicio fácil que tienen. Hace unos años, este tipo de entretenimiento era frecuentado por un tipo de jugador más adulto, alguien consciente de sus responsabilidades y de la manera en la que gestiona su tiempo (en la mayoría de ocasiones). Además muchos juegos requerían de una suscripción mensual, algo que a un menor de edad le costaría pagar. Junto con la normalización de la tecnología en nuestros hogares y el gran desarrollo de esta, que alguien relativamente joven acceda a un videojuego se ha vuelto algo casi inevitable, y acompañando a esta evolución, han llegado para quedarse, los juegos 100% online (y sus geniales microtransacciones).

¡KNeko ha subido un vídeo del LoL!

Este tipo de juegos cuenta con una accesibilidad muy grande, tanto en lo que se refiere a aprender mecánicas, como en requisitos del sistema. Es por ello que recientemente su popularidad se ha visto aumentada de manera exagerada. Hasta este momento todo era correcto, mucha gente se juntaba en un mismo videojuego ya fuese League of Legends, cualquier Counter-Strike o el ya longevo Team Fortress 2, se conectaban por cualquier aplicación que permitiese chat de voz y se echaban risas toda la tarde y gran parte de la noche. Se solía jugar en grupo, con tus amigos, o con cualquiera que te hubiese caído bien en el lobby anterior.

Aunque todo esto se está viendo alterado a día de hoy, con la llegada de un nuevo perfil de jugador, muy joven, tóxico y solitario que no busca nada más que un reconocimiento online. Hablo, de todos estos wannabes creados por los “e-sports”. Y es que la fama que recogen algunos campeonatos de “deportes” electrónicos a lo largo del mundo está generando en masa este perfil.

Y no es que en sí me den asco los e-sports. He estado jugando a League of Legends y otros más durante años, he seguido las competiciones más importantes y las no tanto, he gastado dinero para mejorar en estos juegos o comprarme aspectos, he reído horas y horas con mis amigos, y he pasado miles de horas jugando solo. Lo que quiero decir, es que yo he sido amante de los e-sports, hasta que un día abrí los ojos. Ví lo que realmente estaba pasando. No quiero decir que yo tenga la verdad absoluta, ni mucho menos, pero me dí cuenta, de que hay gente que realmente venera este tipo de juegos, y lo que es mucho peor. Que este tipo de juegos se están convirtiendo poco a poco en el nuevo opio del pueblo.

He visto estadios más llenos para peores cosas

Cada vez sale más y más gente, que no ve ni juega e-sports por entretenimiento, lo hace de verdad. Y como de verdad me refiero a que en un utópico futuro, esperan vivir de ello el resto de sus vidas.

Amigos, ¿acaso no se dan cuenta de que sus deportes electrónicos son una droga? El tiempo que puedes pasar jugando a este tipo de juegos está legislado en muchos países, y no sería de extrañar que pronto llegasen medidas por Europa o América. Porque no se a ustedes, pero a mi me preocupa que chavales pasen 6-10 horas delante de un ordenador cada día jugando solos. Pero lo que aún más me preocupa, es que la edad de “jubilación” en este sector se encuentra en torno a los 22-24 años. ¿Qué van a hacer esos chavales que se han pegado 6 años sin hacer otra cosa que jugar?

Quizás me preocupe demasiado o me esté afectando de más el entorno que se crea a mi alrededor, pero de lo que estoy seguro es que esto no puede llevar a nada bueno, al menos en mi caso, trajo alguna risa, pero al reflexionar mirando atrás, es una de las cosas de las que me arrepiento realmente. Por eso animo a cualquier persona que lea esto, a que intente moderarse todo lo que pueda.

En mi caso, fue extremo, dejé los juegos, los vídeos y los streamings de un día para otro, como el que deja de fumar por narices, pero no es necesario este extremo. Está claro que estos juegos son divertidos, que aunque no paren de clonarse entre ellos, son algo más bien reciente y entretenido. No pido un abandono, pido una mayor moderación respecto a ellos, por parte de los desarrolladores que deberían cambiar ciertas políticas, y sobre todo, por parte de una comunidad, muy joven aún, pero que no avanza por buen camino.

¿Una comunidad que en gran parte de las ocasiones antepone la victoria, y el deseo de nada más que ganar, a la función de entretenimiento básica de este tipo de juegos? No, gracias.