“Un monstruo viene a verme”, un cuento obligatorio
Bayona, eres un monstruo

Y la película que todos tendrían que ver. Porque sin duda estamos ante la mejor película de J.A. Bayona. Después de experimentar con el terror en “El Orfanato” y de narrarnos en primerísima primera persona en “Lo Imposible” la tragedia del tsunami de 2004, nos cuenta la mejor historia bayonística hasta el momento.

Se trata de la versión adaptada del cuento escrito por Siobhan Dowd (me gusta reconocer su autoría dado que murió de cáncer en el proceso) pero terminado por Patrick Ness, el mismo encargado del guión de la película. “Un monstruo viene a verme” fue estrenada el 7 de octubre de 2016 con una gran acogida, al igual que el libro. Pero no vengo a hablar de cifras, premios o reconocimientos. Vengo a hablar de lo que ha hecho Bayona por el cine y de la historia que tanto libro como película narran.

Bayona se ha encargado de darle una “hostia” en la cara a todos los espectadores. He estado guardándome esta opinión desde que comenzó la promoción de la película. Debido al patrocinio de Mediaset en ella, ha habido cuñas publicitarias en los informativos durante meses lo que me hace replantearme dónde está el punto entre información/publicidad dentro de un programa informativo en la actualidad. Ha sido anunciada por todos los medios y eso ha logrado una mayor audiencia. Otro gallo cantaría si lo que se presenta a tanto bombo fuera un “Ocho apellidos catalanes-manchegos-leoneses”que entonces me habría subido al Oso Madroño de Sol y hubiese montado un 15-M por mi cuenta.

Sin embargo, una historia tan emocional, tan bonita y tan necesaria como la que se cuenta…tendría que ser obligatoria ver la película. El film trata de Connor, un niño que debe afrontar el proceso de cáncer de su madre que lucha con la enfermedad desde hace un tiempo. En esta historia interviene un padre que vive al otro lado del charco (recordemos que la historia se ambienta en Reino Unido con actores británicos/estadounidenses), una abuela estricta y casi desconocida para su nieto y un monstruo liderado por la voz de Liam Neeson que se encarga de ayudar a superar la enfermedad de su madre a Connor. 

El márketing, en el caso de este film ha sido BOCHORNOSO. Y lo digo así, con mayúsculas por que sé de lo que hablo. En el año 2014, mi madre fue diagnosticada de cáncer. Tenía a mi padre con Párkinson y mi hermana y yo teníamos menos de veinte años. Se nos echaban las paredes encima. Creedme. Y cuando veo a los medios de comunicación hablando que es “una historia muy emocional”, “me ha hecho llorar”, etc…en ningún momento se dice la palabra: cáncer. Y esto es una mierda. La película tenía que haberse anunciado como una historia/cuento sobre el cáncer. Punto. El tapar tanto la palabra, provoca que los enfermos que reciben el diágnostico se sientan aún peor. Por favor, pongamos una lanza por la normalización de la palabra, de la enfermedad. Porque de nada vale hacer una película TAN BUENA si a la hora de venderla, nos escondemos en una esquina y vendemos un lloro de un público pero no sabemos el porqué.

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A todo ello, en los tráileres promocionales no se mostraba a la madre. Entiendo que pueden que quieran que la gente se sorprenda pero al mismo tiempo puede resultar incomprensible ver que la audiencia sale de un cine llorando sin saber qué cuenta la película o por qué lloran. Jugar a vender pero sin mostrar me parece mezquino cuando se habla de una enfermedad tan dura.

En verano leí el libro y me pareció extraordinario. Muy ameno y con una capacidad narrativa excelente para dividir las historias del monstruo y de la historia de Connor y su familia por otro lado. Cuando dos meses después fui al cine a ver la película con mi pareja, la historia no solo era más atractiva a la hora de visualizarla sino que incluso mejoró mi recuerdo tras leer el libro. Es uno de los pocos casos donde la película está mejor que el libro.

Comenzaré a hacer spoiler a cascoporro así que que no venga “El spoiler a verte”. Son spoilers mínimos, por que quiero que vayáis a ver la película y leáis el libro.

Las historias contadas por el monstruo en el libro apenas tienen una mayor incidencia que el recurso narrativo de dividir la historia en múltiples partes. Y también de darle una segunda trama a la trama principal, vamos de relleno. Sin embargo, en la película se muestra con unas ilustraciones del estudio español Headless que son maravillosas. Me llamaron mucho la atención y son dignas de destacar.

Por otra parte, la intepretación de Connor es brillante. A pesar de que el actor es joven, y tiene que pulir algún que otro gesto repetido durante el film, me sorprendió (a bien) la gran actuación de Lewis MacDougall. La Weaver, sin embargo, no se amarró mucho. Las críticas hacia que se utilizaban demasiado los recursos nostálgicos para emocionar no me parecieron tan usados. El piano de Fernando Velázquez fue sublime. De esas melodías, que escuchadas de nuevo en los anuncios vuelves a recordar lo bonita y mágica que fue la experiencia.

En conclusión, una historia que debe ser leída y vista por todo el mundo. Porque todos deberíamos escuchar a ese monstruo que nos dice que sigamos hacia delante, que miremos sin prejuicios y que rompamos y rompamos hasta que nuestros deseos sean oídos. Por una vida con más verdad, sinceridad, naturalidad. Por ser nosotros mismos. Por dejar que nuestra voz interior nos ayude a continuar. Por todo ello, nosotros debemos de ir a ver al monstruo. 

Pd: Os ilustro el artículo con las ilustraciones de Jim Kay. Gran maestro de la ilustración británica.