Lost and Damned y Road Rash

Hace un par de semanas rescaté de la estantería el GTA IV, me pasé algunas misiones y acabé con los carteristas más buscados de todo Liberty City. Luego me planteé comprar la expansión Lost and Damned, pero leía los análisis y todos lo ponían por las nubes argumentando que:

– “OMG!!! como mola ir en moto con una chupa de cuero”
– “ROCK!!!1!11!!!”
– “Mejoras, novedades”

Asustado por creer estar leyendo notas de prensa en lugar de blogs volví a guardar el GTA en la estantería.

Pero ayer Microsoft estrelló un camión lleno de oro y diamantes conducido por cuatro vírgenes contra uno de los edificios que componen nuestra redacción. Introduje la matrícula del camión en la X360 y se empezó a descargar el Lost and Damned.

Lost and Damned es una puta historia de moteros en Liberty City, con misiones tan originales como en GTA IV… en plan… eh! ve a cobrarle al pavo este… vas y oh sorpresa, son de la policía, tiroteo y huida. Ve a matar a este tio, vas y lo matas, ve a recoger a mi abuela al bingo y de repente el bingo está lleno de yonkis con metralletas. Lo del bingo puede que no sea cierto.

Pero hay algo que me ha gustado y me ha dado un motivo por el que sentirme orgulloso por haber sucumbido a pillarme esta expansión y es el poder soltar hostias con el bate de baseball desde la moto durante las carreras. Desde Road Rash de Nintendo 64 no he encontrado un juego que posea ni la mitad de ese espíritu sucio y tramposo durante una carrera de motos.

En realidad las carreras de Lost and Damned, comparadas con Road Rash, son una basura pero es lo único que hay ahora mismo. Las armas y los movimientos disponibles para hacer sufrir al contrincante son muy limitados (bate de baseball y pegar a derecha o izquierda). En Road Rash podíamos clavar en la rueda un palo y ver como saltaban por los aires el piloto y su moto, o si encontrábamos a alguien ya en el suelo intentando levantarse podíamos clavarle un hierro en el pecho para acabar con su vida de motero borracho. Aún así las carreras de Lost And Damned son bastante divertidas, partirle los dientes a un ser virtual mientras conduces una Harley a 150Km/h nunca puede ser aburrido.