Los cinco magníficos: los westerns que todo fan debe jugar

http://assets.nydailynews.com/polopoly_fs/1.98093.1313905750!/img/httpImage/image.jpg_gen/derivatives/gallery_1200/gal-movies4-jpg.jpg

Si hay un subgénero que ha sido descuidado constantemente por el mundo de los videojuegos, ese es el de simulador de pan de molde (felizmente, eso está empezando a cambiar). Hay otro subgénero, sin embargo, que ha sufrido también muy mala suerte, a pesar de tener en su haber juegos que gozaron de enorme popularidad en su momento, y ese es el western. La conquista del salvaje oeste ha dado para incontables expresiones en todos los medios, especialmente en el cine, pero en los videojuegos ha sido casi totalmente relegado a un niche. Quizás esto pueda explicarse por el poco interés que han demostrado generaciones recientes por el tema, producto de un desgaste causado por la industria cinematográfica de un género que hoy es imposible tocar sin abundar en clichés y lugares comunes.

Pero el western ya se ha convertido en ese conjunto de clichés, y los que disfrutamos del género estamos dispuestos a ver otra balacera en una taberna o cementerio, otra asalto del tren a caballo y todos los duelos al medio día entre forajidos y cazadores de recompensas, siempre que estos sean visualmente llamativos, sonoramente enniomorriconenses y completamente de puta madre. Como autoproclamado Experto Residente en Westerns Senior de Warclimb, os traigo esta lista de cinco juegos que debéis jugar, ya sea porque os gusta este género pero no lo habíais explorado en el mundo videojueguil o porque tenéis curiosidad y no sabéis por dónde empezar. Cada juego ha sido seleccionado por su singularidad a la hora de manejar algún aspecto temático importante, por sobresalir en el apartado estilístico o, simplemente, por ser un Buen Juego ambientado en el oeste. En pro de la brevedad, tampoco se han incluido juegos que no tengan lugar en el lejano oeste en sí; o sea, nada postapocalíptico (como Fallout New Vegas) ni espacial (como Borderlands o algo de la saga Star Wars).

http://uploads.neatorama.com/images/posts/267/51/51267/1345163518-0.jpg

Porque Star Wars, amigos, también es un western.

1) The Oregon Trail                                                                                                             

Comenzamos con algo educativo. The Oregon Trail fue creado por un profesor de historia estadounidense para intentar enseñar a sus alumnos las vicisitudes a las que se enfrentaron los emigrantes que se dirigían al oeste en busca de una nueva vida a través del ¨camino de Oregón¨. El juego nos pone al mando de una caravana cargada con los familiares y amigos de tu elección y una cantidad limitada de suministros, que debemos racionar a lo largo del camino hasta llegar a la tierra prometida del futuro estado de Oregón.

http://www.bestourism.com/img/items/big/7936/The-Great-Basin-Desert_Sandy-vast-plains_14755.jpg

Oh si, quién no sueña con vivir en este páramo desolado.

Aunque es básicamente un juego educativo, eso no quiere decir que no haya violencia, ya que veremos morir a nuestros seres queridos uno tras otro, víctimas de cosas peores que las balas: sed, hambre, difteria y animales salvajes. No os dejéis engañar por su perfil didáctico, The Oregon Trail es un juego muy difícil, pero ese es el punto. Miles de personas recorrieron el camino y se enfrentaron al peligro y a la incertidumbre en la vida real, y si experimentar esto en el medio de los videojuegos nos hace sentir empatía o entendimiento con ellas, pues bienvenido sea. The Oregon Trail prueba que no son necesarias toneladas de balas para hacer violento un western si es que puedes ver a tus mejores amigos palmarla de la peor manera: expulsando las tripas fruto de una diarrea explosiva. ¿Lo mejor? El juego es freeware, y se puede jugar gratis desde el navegador aquí.

2) Sunset Riders

Este clásico de las recreativas tuvo también una versión para Super Nintendo que conservó todo lo que lo hacía bueno. Sunset Riders es otra de las obras maestras desarrolladas por Konami para la generación de 16 bits y nos muestra el western al más puro estilo japonés: colores vivos, diseño que amalgama todas las convenciones del género, música de spaghetti western chiptunizado y un mexicano con un poncho rosa llamado Cormano. El juego nos permite elegir entre cuatro personajes, cada uno con su estilo particular, y embarcarnos en una aventura estrictamente con fines de lucro: cazar forajidos y reclamar las recompensas a través de los escenarios clásicos del western, siempre acompañados de una banda sonora espectacular.

Como es de esperarse en esta clase de juegos, pueden participar hasta dos jugadores en un modo cooperativo-competitivo, que puede hacer las cosas más fáciles pero que a la vez obliga a estar pendiente del compañero, ya que quien hace más daño al objetivo se lleva la mayor parte de la recompensa. En fin, el factor diversión de Sunset Riders es de más de 9000, especialmente si se juega en compañía, y es una pena que a Konami (una compañía que hoy sobrevive únicamente a base de tres franquicias) no haya relanzado una versión en HD de esta joya. Aunque…

3) Call of Juarez: Gunslinger

Si buscáramos un sucesor espiritual moderno de Sunset Riders, este sería definitivamente Gunslinger. ¿Colores brillantes? Check. ¿Forajidos con recompensa por sus cabezas como bosses? Check. ¿Misión del tren, la taberna y la mina? Check. ¿Trama casi inexistente? Bueno, en cuanto esto último sí que hay que destacar algo particular que tiene Gunslinger. Controlamos a Silas Graves, un legendario cazador de recompensas ya entrado en años, que se detiene en una taberna de Kansas donde va contando su historia a los incrédulos clientes. Pero Silas es propenso a exagerar su participación en la captura de muchos de los forajidos más famosos del oeste americano, y mientras el protagonista relata los eventos, el jugador los va llevando a cabo. Al menos hasta que alguno de los oyentes interrumpe para protestar por algo descaradamente exagerado (o falso) dicho por el narrador, con lo cual Silas se retracta y cambia el relato. A su vez, el jugador regresa en el tiempo o ve cambiar el escenario en tiempo real para adecuarse al nuevo relato del narrador. Es una dinámica bastante única que, acompañada de los refinamientos del gameplay con respecto a títulos anteriores de la franquicia y un modo arcade muy entretenido en el cual el objetivo es acumular puntos con maniobras especiales y combos, no hacen de Gunslinger sólo un western obligado para los fans del género, sino también un juego imperdible en general.

4) Red Dead Revolver

Revolver fue un juego raro, quizá hasta experimental, pero vaya si no es algo especial. Aunque el juego empezó siendo desarrollado por Capcom como un sucesor del clásico Gun. Smoke, luego fue vendido a Rockstar, quienes aportaron el toque particular de humor y espectacular banda sonora que suele caracterizar los juegos de esta compañía. Y es que la banda sonora de Revolver es un Gratest Hits del spaghetti western, con música de todos los principales exponentes del subgénero desde Ennio Morricone a otros menos conocidos como Bruno Nicolai y Francesco De Masi. Y lo que es mejor aún, toda esta música va acompañada de un excelente juego.

Red Dead Revolver nos lleva a través de un camino de venganza sembrado de bandidos, soldados mexicanos, payasos y vampiros (recordad que estamos hablando de Rockstar) en el que controlamos a varios personajes que encuentran sus destinos entrelazados. Todo, claro, al estilo del spaghetti western, con secuaces caricaturescos y villanos moralmente ambiguos, al igual que nuestros protagonistas, en una representación del lejano oeste más salvaje, sucio y abandonado. Aunque es menos complejo que su sucesor espiritual, Revolver incorporó una especie de open world en forma de un hub (algo similar al castillo de Peach en Mario 64, por poner un ejemplo), en elque se podía mejorar las armas y habilidades de los personajes, así como elegir las misiones. De esta manera, incorporaba elementos de rol en un juego que era básicamente un shooter tradicional en tercera persona.

5) Red Dead Redemption

Si no os imaginabais ya desde el título de este articulo que iba a aparecer RDR por algún lado, pues no sabéis nada, ¡nada, os digo! Estamos hablando no sólo del mejor videojuego western, sino de uno de los mejores juegos de la generación pasada. Pero podéis leer cualquier crítica especializada para saber el porqué. Rockstar es conocido por tomar influencias de campos muy amplios a la hora de desarrollar sus juegos, y RDR no es la excepción. En general, el juego podría encajar perfectamente en el llamado ¨western revisionista¨, un estilo de western que apareció en Estados Unidos luego de la II Guerra Mundial y que acabó con las visiones simplistas del protagonista heroico y el villano malvado. En estas nuevas películas, los personajes eran moralmente ambiguos, y el protagonista no necesariamente tenía que ser ¨el bueno¨. También se caracterizaban por tener un mensaje de protesta (hacia el capitalismo o la guerra, por ejemplo) y una representación más favorable de otras nacionalidades y etnias (de los nativos americanos y los mexicanos, principalmente), así como por la violencia de sus escenas de acción. No hay duda de que, en cuanto a esto último, las películas de Sam Peckinpah han sido la mayor inspiración, tanto por el tono ultraviolento como para el estilo visual. Mirad, por ejemplo, esta escena de The Wild Bunch:

Todo esto se puede apreciar en RDR. El protagonista, John Marston, es anacrónico en el contexto del juego, que tiene lugar ya entrado el siglo XX: la ¨civilización¨ ha llegado y el salvaje oeste ya casi se ha extinguido (Marston viaja en coche, el sheriff tiene teléfono), los indios ya han sido casi exterminados y los sobrevivientes sufren de una profunda depresión que sólo pueden combatir con alcohol. Para colmo, la misión que se le encomienda a Marston es la de acabar con sus antiguos compañeros de pandilla, con lo que efectivamente se está encargando él mismo de exterminar los pocos remanentes que quedan de ¨los viejos tiempos¨. Pero el enemigo ya no es un temible forajido o un magnate del ferrocarril, sino el gobierno (sea estadounidense o mexicano), un gobierno acercándose poco a poco que pretende domar la frontera indomable y que, al final (spoilers), lo logrará. De esta manera, RDR se convierte en un gran homenaje al mito de la libertad que representa el salvaje oeste, ese mito buscado por todos aquellos que eligieron vivir en aquel lugar inhóspito en busca de un nuevo comienzo.