La Trilogía del Dólar (1964-1966)

Especial película de la semana

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Esta vez no se puede hablar de película de la semana. En todo caso, trilogía de la semana, o de las dos semanas, ya que llevamos más siete días sin publicar en esta sección. Para recompensar traigo un comentario crítico acerca de la trilogía del dólar, tres filmes del grandísimo cineasta Sergio Leone, quien fuera máximo exponente del espagueti western. Estas tres películas son: Por un puñado de dólares, La muerte tenía un precio y El bueno, el feo y el malo. Antes de comenzar con cada una, decir que la clave absoluta, la fórmula del éxito cinematográfico de esta saga, la forman tres elementos claros. Por un lado tenemos a un Clint Eastwood joven que funciona como hilo conductor en los tres largos. Por otro lado tenemos a Ennio Morricone, un Morricone primerizo y que, se encarga, como ya habréis podido adivinar, de la banda sonora. Y por último y lógicamente se encuentra Sergio Leone, también en condición de novato. Lo primero que salta a la vista es que los tres elementos esenciales, las tres personas que hacen que la fórmula funcione, son inexpertas, algo que no impide que el resultado sea magnífico. Ahora que, lo que si que se denota en la tercera y última película, El bueno, el feo y el malo, es que hay más experiencia y mucho más presupuesto que en las antecesoras.

perunpugnodidollari.jpgPor un puñado de dólares (1964) es la primera de las tres y es una carta de presentación impactante del director Leone. Existen un par de curiosidades que, pienso, todo el que se precie a visionar el largometraje, debe saber. En primer lugar, que se trata de un remake de Yojimbo, de Akira Kurosawa (1961); y en segundo lugar, que Sergio Leone desde un principio quería como actor principal a Henry Fonda, actor en títulos como Sólo se vive una vez (1937), Las uvas de la ira (1940), Fort Apache (1948), Doce hombres sin piedad (1957) o El día más largo (1962). Además, si H. Fonda fallaba, Leone tenía como preferencia a James Coburn, que aparece en Cabalgar en solitario (1959), Los siete magníficos (1960) o La gran evasión (1962). Así pues, Clint Eastwood, que no se encontraba entre los elegidos desde un primer momento, fue, finalmente, el que de forma acertada se quedó con el papel. Adelante con la trama. El film trata sobre un americano que llega a un pueblo de México y que simple y llanamente quiere ganar dinero. ¿Cómo? Lo cierto es que es complicado responder a esa pregunta porque realmente no se sabe cómo. Lo primero que se puede pensar es que quiere ganar dinero mediante la violencia, las armas, el hurto. Pero resulta que el americano posee unos tintes heroicos que no se pueden discutir: todo lo hace por lo que parece una causa justa, ayuda a los que lo tienen complicado, mata a quien tiene que matar, deja vivo a quien tiene que vivir y, sobre todo, parece invencible. Se trata de un hombre solitario, al que no le inquieta el silencio, si no todo lo contrario. Se aproxima claramente al perfil de un héroe, pero un héroe que quiere dinero. Desde un principio, cuando llega al pueblo, busca entender cómo funciona, qué características tiene y quien manda allí. La cosa se pone interesante: dos familias, una que controla las armas y otra que hace lo propio con el alcohol, son las que dominan el pueblo y, claro, están casi en enfrentamiento perpetuo. El americano, cuando se entera de esto piensa que puede aprovecharse de la situación, de ahí una frase que resulta ser clave: “los Buxter a un lado, los Rojo en el otro, y yo en medio. Tenía razón el campanero, hay con que enriquecerse en este lugar”. Si algo tiene Por un puñado de dólares es diversión en todos los sentidos. Es entretenida, con un guión ingenioso; es trepidante, repleta de acción; y es sentida, ya que tiene su punto de sentimentalismo y también, por su puesto, sus momentos trágicos. Por tanto nos encontramos ante un film completo, con unas interpretaciones, un guión, una música y una dirección más que notables.

per-qualche-dollaro-in-piu.jpgLa muerte tenía un precio (1965) certifica lo anteriormente expuesto en Por un puñado de dólares, solo que se adivina un salto de calidad. Esto es, seguramente, porque el presupuesto sería considerablemente mayor que en la anterior película. En La muerte tenía un precio el actor principal sigue siendo Clint Eastwood, solo que ahora le acompaña en protagonismo Lee Van Cleef, un Lee Van Cleef problemático (episodios no deseables con la bebida) que, como pasaría con Eastwood, no resultaría desde un primer momento ser el elegido. El papel estaba de nuevo destinado para Henry Fonda, pero no pudo ser. Ahora, y sin saber lo que hubiese ocurrido con Fonda, sabemos que el resultado de la elección es del todo satisfactorio, y sobre todo si se tiene en cuenta el papel que desempeña en la última película de la trilogía. Pues bien, La muerte tenía un precio es una historia sobre dos cazarrecompensas, el manco (Clint Eastwood), que sigue siendo el hombre sin nombre, y el General Mortimer (L. Van Cleef), un veterano con mirada implacable pero con su punto sentimental. Esta segunda de la trilogía es más larga que Por un puñado de dólares y más corta que El bueno, el feo y el malo. Se podría decir, a grosso modo, que La muerte tenía un precio está mejor hecha que la anterior. Si bien es cierto, la segunda de la trilogía, aunque sea más redonda y más perfecta que la anterior, puede resultar un poco más lenta. Por lo demás, contiene los mismos ingredientes y funcionan a la perfección, incluyendo un final épico. Para terminar, simplemente decir que en esta segunda entrega de la saga, que en cuanto a historia, nada tiene que ver con la primera, ya se pueden apreciar los primerísimos primeros planos a los ojos que caracterizarían a Leone posteriormente.

ilbuonoilbrutto.jpgEl bueno, el feo y el malo (1966). Para empezar, es necesario decir ya, de entrada, que es una auténtica obra maestra, solo al alcance de unos pocos. Ciertamente condensa en unas dos horas y media -luego hablaré concretamente sobre el tiempo de las películas- todo lo que se ha podido ver en las dos primeras. Si se ha comentado más arriba que La muerte tenía un precio era un poco más lenta en ritmo, quizás, que Por un puñado de dólares, El bueno, el feo y el malo se pasa en un momento, uno casi no es consciente del tiempo. La fórmula Leone, Eastwood y Morricone se eleva a la máxima potencia. Si la dirección era notable en las dos anteriores películas, en esta se encuentra impecable y genial. Si las interpretaciones de Eastwood nos hacían entrar en regozijo, en la última saga de la trilogía la encontramos insuperable. Y si pensábamos que la banda sonora era muy buena y necesaria en las otras, en esta es absolutamente imprescindible. Si las anteriores eran divertidas, los momentos de diversión en esta se multiplican. Si la acción era un punto fuerte de las películas anteriores, en esta los momentos de acción son inalcanzables. Todo se magnifica, los momentos trágicos aquí son más trágicos, y los momentos épicos más épicos. Si en la primera había un protagonista, el hombre sin nombre, y en la segunda dos, el manco (el hombre sin nombre) y el general Mortimer, en esta hay tres: el rubio (el hombre sin nombre), Tuko (el feo) y Sentencia (el malo). Destacar los primeros diez minutos de la cinta, donde se puede observar todo lo que se puede hacer con una cámara y, en definitiva, con el cine. No se dice ni una palabra hasta ese minuto diez, y los primeros planos heredados de Passolini se suceden indefectiblemente para mostrarnos la grandeza de las imágenes. La fotografía sobrepasa límites insospechados, ya no por la espectacularidad de los paisajes o de circunstancias especiales, sino porque nos lo cuenta todo. Por otro lado, la trama o la historia del film no puede ser mejor. Tres hombres muy distintos tienen el mismo objetivo. Poseen perspectivas diferentes sobre la vida. Ciertamente, el bueno es muy bueno, el feo no lo es tanto, y el malo es muy malo. Puntos excepcionales de genialidad, de sentimiento, de compasión, de venganza y de violencia pasan uno tras otro casi sin dar respiro. La estructura del largometraje es cálculo matemático. Y por supuesto, el hombre sin nombre (Clint Eastwood) sigue siendo un héroe, un justiciero que se encuentra fuera de la ley, que en este caso se dedica a realizar tretas con supuestos criminales para ganar dinero fácil. Sencillamente, lo que hace es disparar con una escopeta a la cuerda de una horca, todo ello justo en el momento oportuno. Nada más que decir sobre esta obra maestra.

Si existe algún hilo conductor en los tres filmes de Leone ese es el personaje que interpreta Eastwood, ya que da la sensación de ser el mismo personaje en las tres. Por otro lado, resulta interesante observar lo distintas y al mismo tiempo parecidas que son las tres entregas. Salta a la vista que El bueno, el feo y el malo es la obra definitiva, la que encarna el espíritu de las dos anteriores y en la que el director pensaría, lo más seguro, que debiera dar la estocada. Comentar ya, brevemente, la diferencia de duración entre los tres largos. En Por un puñado de dólares la duración es de unos 100 minutos, en La muerte tenía un precio de unos 130 minutos y en El bueno, el feo y el malo de unos 150 minutos versión internacional, ya que la versión italiana dura unos 175 minutos, y no he tenido el placer de verla. Otro de los temas espinosos sobre el western italiano de Leone son los audios y los subtítulos. Por un puñado de dólares la tenemos solo doblada al castellano, según parece, porque esa película no tiene audio original, sino que el audio fue añadiéndose en el estudio. En La muerte tenía un precio tenemos el audio en castellano y en inglés, el problema es que aún no sé si el audio en inglés incluye las voces originales, si son dobladas por los propios actores o si, simplemente, están dobladas por gente que se dedica a ello. Por último, en El bueno, el feo y el malo podemos conseguir el audio original en italiano, lo cual es una auténtica gozada, ya que existe una diferencia abismal de escucharlo doblado al castellano a escucharlo en versión original. El problema es que yo tengo dos versiones de El bueno, el feo y el malo. En una de ellas, una edición que dieron en el periódico, se encuentra la versión original en italiano. Y en la otra, una edición comprada en DVD, se encuentra en versión original doblada en inglés, es decir, que la voz de Eastwood en la película en DVD es la voz de Eastwood, solo que doblada, no original, ya que grabó su voz para la película hace no mucho tiempo, unos años, eso sí, muchos años después del estreno de la película. En definitiva, que en la edición normal comprada se puede escuchar la voz de Eastwood en inglés, que, visto lo visto, no es poca cosa. Comentar que, mucho mejor que yo, existen especialistas en el tema del espagueti western de Leone y que merece la pena leerlos, ya que abordan de una manera mucho más completa y precisa lo que he intentado tratar. Uno de estos autores es Rafael de España, cuyo libro se incluye en la edición especial del pack de los dólares. Es un libro no extenso en el cual narra a la perfección cualquier cosa que se quiera saber sobre el tema. Otros artículos sobre Leone o el western italiano se pueden leer en números de la excepcional revista de cine Cahiers du Cinema, que tiene una edición en castellano. Nada más, simplemente decir que la trilogía del dólar de un cineasta como Leone merece robarle a uno el tiempo. Es otra forma de tratar un género que ha sido, casi exclusivamente, de la industria de hollywood y de los estadounidenses.

Fichas técnicas

Por un Puñado de Dólares

(Per un Pugno di Dollari)

“Soy demasiado rica para apreciar a los hombres que se pueden comprar”

Producción: Harry [Arrigo] Colombo] y George [Giorgio] Papi para Jolly Film (Italia) / Ocean Films (España) / Constantin Fil (RFA).
Dirección: Bob Robertson [Sergio Leone].
Guión: (sin crédito en la portada original): Sergio Leone y Duccio Tessari, con la colaboración de Fernando Di Leo y Tonino Valerii; acreditados en la versión española: Víctor Andrés Catena, Jaime Comas; diálogos en inglés: Mark Lowell.
Fotografía: Jack Dalmas [Massimo Dallamano].
Música: Dan Savio [Ennio Morricone]; silbido y guitarra: Alessandro Alessandroni; solo de trompeta: Michele Lacerenza.
Decorados y vestuario: Charles Simmons [Carlo Simi].
Montaje: Bob Quintle [Roberto Cinquini]; versión española: Alfonso Santacana.
Títulos: Lardani.
Ayudantes de dirección: Frank Prestland [Franco Giraldi] (escenas en Almería), Julio Sempere, Benito Stefanelli.
Intérpretes: Clint Eastwood, Marianne Koch, John Wells [en la portada: “Johnny Wels”; Gian Maria Volontè], Pepe Calvo, Joe Edger [Joseph Egger], Antonio Prieto, Margarita Lozano, Daniel Martín, Wolfgang Lukschy, Sieghardt Rupp, Benny Reeves [Benito Stefanelli], Richard Stuyvesant [Mario Brega], Nino del Arco, Carol Brown [Bruno Carotenuto], Aldo Sambrell, Lorenzo Robledo, Antonio Molino Rojo, Fernando Sánchez Polack, Frank Braña, Julio Pérez Tabernero, Antonio Moreno, José Canalejas, Luis Barboo.
Longitud: 2700 m.
Duración: 100 min.
Estreno en Italia: 12 de Septiembre
Estrena en España: 27 de Septiembre de 1965.
Estreno en Estados Unidos: 18 de Enero de 1967.

La Muerte tenía un Precio

(Per Qualche Dollaro in Più)

“Las preguntas nunca son indiscretas, pero las respuestas sí pueden serlo.”

Producción: Alberto Grimaldi para PEA [Produzioni Europee Associate] (Italia) / Arturo González P.C. (España) / Constantin Film (RFA).
Dirección: Sergio Leone.
Guión y diálogos: Luciano Vincenzoni, con la colaboración (sin crédito) de Sergio Donati; argumento de Sergio Leone y Fulvio Morsella; diálogos en inglés: Mickey Knox.
Fotografía: Massimo Dallamano.
Música: Ennio Morricone; dirección musical: Bruno Nicolai; coros: I Cantori Moderni de Alessandro Alessandroni.
Decorados y vestuario: Carlo Simi.
Montaje: Eugenio Alabiso, Giorgio Serralonga; supervisión, Adriana Novelli.
Títulos: Lardani.
Ayudantes de dirección: Tonino Valerii, Fernando Di Leo, Julio Sempere.
Intérpretes: Clint Eastwood, Lee Van Cleef, Gian Maria Volontè, Luigi Pistilli, Klaus Kinski, Mario Brega, Panos Papadopoulos, Roberto Camardiel, Mara Krupp, Aldo Sambrell, Tomás Blanco, Benito Stefanelli, Luis Rodríguez, Antonio Molino Rojo, Josef Egger, Eduardo García, Lorenzo Robledo, Werner Abrolat, Enrique Santiago, Antonio Ruiz, José Marco, Dante Maggio, José Montoya, Guillermo Méndez, Giovanni Tarallo, Frank Braña, José Canalejas, Rosemarie Dexter, Karl Hirenbach, Diana Rabito, Jesús Guzmán, Kurt Zipps, Sergio Mendizábal, José Terrón, Roman Ariznavarreta, Mario Meniconi, Enrique Navarro, Rafael López.
Longitud: 3200 m.
Duración: 130 min.
Estreno en Italia: 18 de diciembre.
Estrena en España: 5 de septiembre de 1966.
Estreno en Estados Unidos: 10 de Mayo de 1967.

El Bueno, el Feo y el Malo

(Il Buono, el Bruto, Il Cattivo)

“Hasta un harapiento como ese tiene su ángel de la guarda. Un ángel rubio que vela por él.”

Producción: Alberto Grimaldi para PEA [Produzioni Europee Associate] (Italia).
Dirección: Sergio Leone.
Guión: Age [Agenore Incrocci], [Furio] Scarpelli, Luciano Vincenzoni, Sergio Leone, (sin crédito) Sergio Donati; diálogos en inglés: Mickey Knox; canción The Soldier’s Story: Tommie Connor.
Fotografía: Tonino Delli Colli.
Música: Ennio Morricone; dirección musical: Bruno Nicolai; coros: I Cantori Moderni de Alessandro Alessandroni.
Decorados y vestuario: Carlo Simi.
Montaje: Nino Baragli, Eugenio Alabiso.
Títulos: Lardani.
Ayudantes de dirección: Giancarlo Santi.
Intérpretes: Clint Eastwood, Eli Wallach, Lee Van Cleef, Aldo Giuffrè, Luigi Pistilli, Mario Brega, Rada Rassimov, Antonio Casale, Aldo Sambrell, Enzo Petito, Livio Lorenzon, Al Mulock, Sergio Mendizábal, Antonio Molino Rojo, Lorenzo Robledo, Benito Stefanelli, Angelo Novi, Frank Braña, Saturno Cerra, Luigi Ciavarro, Román Ariznavarreta, William Conroy, Jesús Guzmán, Víctor Israel, Nazzareno Natale, Ricardo Palacios, Romano Pupo, Antonio Ruiz, José Terrón.
Longitud original: 4840 m.
Duración: 175 min. Versión italiana, 161 versión internacional autorizada por Leone.
Estreno en Italia: 23 de dicembre.
Estrena en España: 19 de agosto de 1968.
Estreno en Estados Unidos: 29 de diciembre de 1967.