La Noche más Oscura: la polémica está servida – Parte II

¿Apología de la tortura?

Vamos con el artículo de Wolf en The Guardian para contrastar con todo lo que aparece en el anterior artículo. Solo el título es impactante: Carta a Kathryn Bigelow sobre la apología de la tortura en “Zero Dark Thirty”. Y es precisamente eso, una carta en la que la autora del artículo se refiere constantemente a la cineasta como si a ella le estuviera escribiendo. El controvertido escrito, consecuencia del controvertido largometraje, reza afirmaciones como las siguientes:

“Al justificar falsamente, escena tras escena, la tortura de los detenidos en ‘la guerra global contra el terror’, Zero Dark Thirty es un anuncio de dos horas, primorosamente filmado, para que mantengan fuera de la cárcel a agentes de inteligencia que cometieron crímenes contra los presos de Guantánamo”

“Tu película afirma, en muchas escenas, que la tortura de la CIA estaba justificada por la ‘información’ que ‘obtuvo’, información que, según tu guión, condujo a la captura de Bin Laden. Esta narrativa es una forma de manufacturar inocencia para camuflar un gran crimen: lo que tu guión llama despreocupadamente ‘el programa de detenidos’.”

“Afirmas que tu cinta ‘se basa en hechos reales’; insistes en que es una mezcla de realidad y ficción ‘parcialmente documental’. ‘Real’, ‘verídica’, e incluso ‘documental’, son palabras grandes e importantes. Al reivindicar términos semejantes, generas tracción mediática y de ventas sobre una base deshonesta.”

Wolf define el programa de detenidos de la siguiente forma: “régimen de tortura para lograr confesiones falsas en Guantánamo y Abu Ghraib”, que según el guión de Zero Dark Thirty condujeron directamente a Bin Laden.

“Tus personajes se quejan de los abogados que representan a los detenidos sugiriendo que esos ‘benefactores’ trajeados nos ponen en peligro a todos. He visto de primera mano tu ‘programa de detenidos’. Los prisioneros, que se describen en tu película como ‘azuzados por abogados’, ven a esos abogados en salas intervenidas; sin embargo esos abogados no pueden contar al mundo lo que sucedió a sus clientes porque las descripciones de la tortura propiamente dicha que esos hombres han sufrido están clasificadas.”

“He visto la sala en la que el tribunal militar oye el ‘testimonio’ de gente recogida en un programa en el que se pagaron recompensas de 5.000 dólares a afganos desesperadamente pobres para incentivar que entregasen a sus vecinos inocentes. Las sillas tienen cadenas que las sujetan al piso y están colocadas de a dos, de modo que se puede amenazar a un prisionero para hacer que condene falsamente al segundo.”

“A propósito, eliminaste la escena en la que el tipo de la CIA sodomiza al sujeto equivocado: Khaled el-Masri, ‘el desgraciado ciudadano alemán que tenía un nombre parecido al de un combatiente llamado Khaled al-Masri’”

“Como Riefenstahl eres una gran artista. Pero ahora te recordarán eternamente como una servidora de la tortura.”

Como veis, el escrito no tiene desperdicio.

waterboarding__spanHace ya un tiempo leí la explícita carta de Wolf a Bigelow. Por aquel entonces yo no había visto Zero Dark Thirty. La guerra global contra el terror sería más o menos la traducción de este título. En España se ha traducido de forma suavizada a La Noche Más Oscura. Quedé impresionado con la carta, es muy llamativa y da que pensar. Antes de leer este escrito ya supe de la existencia del mismo y lo único que sabía de él era que decía del filme que hacía apología de la tortura y que a Bigelow se la comparaba con Leni Riefenstahl. Con ello lo primero que pensé era que se trataba de una producción estadounidense; y lo segundo, que se trata de una película con uno de los temas más delicados que existen dadas las circunstancias. ¿Cómo hacer un largometraje veraz sobre la busca y captura de Bin Laden en el seno de una nación hipersensibilizada con el atentado del 11-S? ¿Saldría adelante una película que dejara en evidencia muchas de las prácticas político-militaristas estadounidenses? Zero Dark Thirty fue esperada por los americanos con ojo clínico, es casi impensable realizar una película sobre este tema sin que existiera una inclinación institucional. Una producción de este estilo es cara y necesita de financiación, y esa financiación sale de Hollywood, EEUU. Este filme, simplemente, si yo fuera director jamás lo hubiera filmado.

El próximo día, la última parte del artículo. Un saludo desde warclimb.