Recomendación: I sold my life for ten thousand yen per year
Tres días de felicidad

¿Le podemos poner precio a nuestro tiempo? ¿Y venderlo? ¿Qué harías si vendieses 30 años de tu vida y te quedases con solo 3 meses?

Jumyou wo Kaitotte Moratta. Ichinen ni Tsuki, Ichimanen de. es un manga, ya finalizado, que consta de 16 capítulos recopilados en 3 volúmenes. Pese a haber terminado su publicación en Octubre de 2017 no ha sido hasta estos momentos cuando el manga ha comenzado a ser popular entre los lectores, escalando rápido en los rankings y contando con el apoyo de una comunidad aún pequeña pero que venera a esta obra como si un dios se tratase.

Un caso similar sería el de My Lesbian Experience With Loneliness el cual ya ha ganado diversos premios entre los que destaca el premio de Crunchyroll a mejor manga de 2017, además de contar con una muy bonita edición en español.

El “boom” creado por estos mangas radica en la crítica tan actual que hacen, en el caso de My Lesbian Experience With Loneliness expone una autobiografía donde claramente vemos como los problemas de la sociedad actual afectan a su autora. Desde los roles de género a lo que se entiende por ser feliz es tratado en este corto manga de apenas 6 capítulos, llenos de diálogos internos, donde se alterna la función de su personaje principal como narradora y protagonista, de manera que llegar a sentirte molesto o, sentirte como se sentía la autora en ese momento es un trabajo fácil incluso si piensas que no te afectan ninguno de estos problemas.

Sin embargo, vamos a centrarnos más en Jumyou wo Kaitotte Moratta. Ichinen ni Tsuki, Ichimanen de. 

Este nuevo “boom” es la clara evidencia de lo que los lectores desean, historias cortas, impactantes, filosóficas y sobre todo, cercanas, con personajes entrañables y fáciles de comprender superficialmente, pero que en su interior alberguen una personalidad compleja y debates internos morales que siempre lo tengan entre la espada y la pared.

El protagonista de esta bonita historia se trata de Kusunoki, un chico de unos 20 años de edad, un viejo prodigio que perdió la motivación por los estudios y su otra pasión, el arte. Vive como puede, sin sueños en mente y pasando los días con diversos trabajos a tiempo-parcial que aun comiéndole todo el tiempo del día, no le dan lo suficiente como para comer. Sin algo que le gustaría hacer en su vida, y con una mala situación económica, Kusunoki decide vender lo que le queda de sus pasatiempos favoritos desde que dejó la pintura; la lectura y la música.

Respectivamente, en cada tienda donde intenta vender su material, los dependientes se percatan de su estatus, y le dan las señas de una tienda donde supuestamente puede ganar dinero fácil.

Allí una chica muy amable, Miyagi, le da a elegir entre lo que puede vender, tiempo, salud, o esperanza de vida. Tras un exhaustivo análisis de cómo sería su vida (por parte de la tienda) le informan que podrá vender unos 30 años y 3 meses de vida (en ese momento tiene 20, por lo que moriría a los 50 según el estudio) por lo que le darían unos 300.000 yenes (unos 2.300€). Sabiendo que no espera nada más de su vida, y que según el estudio (que resulta ser la verdad) tampoco va a tener una vida muy agradable, decide vender 30 años y quedarse con 3 meses de vida.

Al día siguiente, Miyagi se presencia en su casa, indicándole que ella será a partir de ahora su observadora, para asegurarse de que no realiza locuras ni altera el orden público durante sus últimos días, y que le proporcionará vigilancia constante, además, ninguna otra persona podrá verla.

Con esta breve introducción quedan plasmados todos los elementos necesarios para crear exactamente un viaje de redención.

Tampoco quiero meterme mucho más en la historia, pero lo contado poco abarca de ella, y es lo menos importante.

Donde nuestras miradas han de estar puestas, es en como un joven, con un aparente futuro prometedor decide tirarlo todo por la borda, romper con sus sueños para dedicarse a una vida mediocre, en la que no aspira en nada, y en la que solo algo le ha mantenido con vida, una promesa que hizo con su única amiga de la infancia, Himeno.

Las trágicas historias de los personajes, su evolución sentimental y la complejidad de los problemas planteados, lleva a la obra entenderse como algo novedoso y fresco, que sorprende al lector.

Miyagi

El desarrollo de la trama es pausado, pero lineal, el monólogo es constante, pero disfrutable, los personajes son humanos, pero delicados; como todos.

La pasividad de Kusunoki frente a la fecha de su muerte se va reduciendo gracias no a su lista, si no a la aún mayor pasividad de su observadora, Miyagi, una chica de su edad, por la que Kusunoki va desarrollando una curiosidad que se ve frenada por la actitud que tiene Miyagi sobre su trabajo.

A medida que la trama evoluciona, los personajes no solo cambian, si no lo que se cuentan unos a otros va en aumento, llegando un punto en el que vemos lo miserable que es la vida y lo poco esperanzadora que puede ser para algunas personas, de las cuales, la mayoría de la gente aún pasa de largo.

La locura de convivir sus últimos días con alguien invisible son cruciales para el final de la obra, del cual no quiero mencionar una palabra para preservar este artículo sin spoilers relevantes (tan solo menores, pertenecientes al primer capítulo).

Cabe destacar los problemas morales que encontramos a lo largo de la obra, desde unos que solo preocuparían a los jóvenes a otros que conciernen a toda la raza humana.

La tristeza y la pasividad del protagonista viene dada por la facilidad con la que se rompen los sueños en la actualidad, con lo fácil que es terminar una relación con un amigo y por la oscura visión de un futuro prometedor que se derrumba por esa fuerza incontrolable que muchos llaman destino, a la que pocos logran sobreponerse y aún son menos los que logran librarse completamente de ella, y crean su vida tal y como ellos eligen.

El precio de la vida humana, la afección por los demás, la soledad y la confianza son temas que nos afectan a todos, y su representación en la obra es gloriosa, de tal modo que tenemos una obra actual, que recoge los problemas actuales y es capaz de llenar nuestros corazones aunque sea por un pequeño lapso de tiempo, donde vemos que estos problemas tienen solución, que depende de nosotros, y que lo más relevante no es dejar huella en este mundo, si no en las personas que están a nuestro alrededor, ayudarles en su camino a la muerte para que todos, lleguemos lo más felices posibles a esa amarga despedida, que tan poco puede significar dependiendo de quien muera.

Jumyou wo Kaitotte Moratta. Ichinen ni Tsuki, Ichimanen de. demuestra ser una obra juvenil y apasionada, llena de nuevas ideas y abierta a un público muy amplio gracias a las facilidades que da al lector como a su no mucha extensión. Un manga capaz de marcar personas, una historia sobre sueños truncados que se albergarán en nuestro corazón.