El fin de la saga Dishonored
el mayor asesinato cometido en estos juegos

Tampoco hace tanto que soy jugador de PC, desde el 2014 más o menos. Jugaba a cualquier cosa en la DS o algún juego en la PS3. Tampoco tenía mucho criterio, ¡ni sabía que había gente que ponía notas a los videojuegos! Era un tanto inocente. Pero todo cambió el día que decidí comprar un ordenador por piezas. Fueron semanas duras de estudiar que partes tenía y que debía de comprarme. Al final, lo conseguí hacer todo por mí mismo.

Lo monté una calurosa tarde de junio, tardé un huevo, pero lo conseguí gracias a los manuales. (Os amo manuales de instrucciones por siempre <3) En que lo encendí, instalé lo típico y me puse a investigar. Me puse a leer todo lo que podía, análisis, juegos, críticas, noticias…

Tras meses y meses jugando a todo lo que podía, solo me acabé algún juego que otro, como los Batman Arkham, debido a mi fanatismo a este héroe. Me acuerdo de pensar que el Dark Souls 2, estaba buggeado porque no me decía ni a donde ir ni a que ir. Recuerdo esperar ansioso el que hasta día de hoy es mi juego favorito, The Witcher 3: Wild Hunt. Me acuerdo de flipar con Steam y el resto de portales. Me acuerdo de lo bien que me iba el LoL.  También me llega a la mente probar los Assassins Creed sin llegar a engancharme.

Aquí me puse a pensar, solo había jugado Action-RPG. Vi que había varios juegos de sigilo, asesinos, quizás conseguían engancharme más que los anteriormente ya mencionados. Probé Thief, sin más. La otra opción era Dishonored. Las notas me animaban a darle pero debido al resto de mis experiencias también me echaba para atrás. Pero al final cayó.

Corvo, protagonista del primer videojuego

Tras un rato jugando se notaba que Bethesda estaba por detrás, tenía toques de Skyrim, Fallout… pero era diferente. Creaba una atmósfera que realmente me atrapó. Me obligaba a ser paciente, a esconderme de verdad, a sentir jodida pena por matar a un guarda. Yo me preguntaba, ¿qué cojones han hecho para que les tenga que matar? Realmente no son mis enemigos, son simples peones, marionetas de un mal mayor.

Terminé el juego impresionado. La historia tampoco era muy compleja pero realmente te hace pensar. ¿Cómo he obrado? ¿Hice lo correcto? Aun así tampoco le dí mucha importancia. En que lo acabé ya tenía otro juego esperando, no le iba a brindar más atención a algo que ya había terminado y que me quería sacar de la cabeza para que no interviniese con mis estudios.

Pasaron los meses, incluso algún año. Dishonored 2 anunciado. Yo flipando con los trailers y con lo que prometía. ¿Más poderes? ¿Una elección? Joder, será una secuela en condiciones, pensé yo, y enseguida llegó la reserva.

Cada día recuerdo tener todas las ganas de entrar a mirar las noticias y percatarme de que había otro trailer o cualquier información en relación al juego. Cada día le daba más y más vueltas. ¿Cómo podía haber dejado tan rápido de lado el primero? Si tenía tanta rejugabilidad, tantas decisiones que tomar, tanto que podía hacerme pensar. Aparte de volver a pensar todo el rato en qué estaba bien y qué mal, volví a jugarlo un par de veces más.

Además que ahora tenía más conocimiento iba ligando todo. El mal menor del Witcher 3, todas las movidas filosóficas que estaba estudiando, lo que yo veía en mi día día. Joder cada día la vida tenía más sentido.

Llegó el día. No tenía muchos exámenes. Tocaba catar el nuevo manjar que Arkane Studios me ponía en bandeja. Y… aaaaahhh!!!

2º DLC del primer Dishonored

No me había dado cuenta de que había DLCs en el primero así que me jodí y a pasarme los DLCs antes de darle a la nueva entrega. Aviso que si alguien tiene intención de jugar la saga, los DLC son relevantes para la trama GLOBAL de los juegos, no tanto para la que lleva dada juego por separado.

Tras solventar el error que tuve, me metí de lleno en el “nuevo” mundo. Mejoraron jodidamente todo. Tampoco era un cambio increíble, pero estaba todo tan refinado. El diseño de niveles tan interesante como siempre. Un abanico de posibilidades ante cualquier situación que acojonaba de todo lo que podías hacer. Una estética, unos detalles, todo, todo, muy cuidado. Menos la optimización, pero bueno, capamos los FPS, bajamos un poco los gráficos, esperamos unos updates y listo.

Era todo perfecto, obviamente tenía sus fallos, pero no hacía falta más.

Desde que empecé la partida hasta que la acabé, solo me preocupaba de cómo podría esquivar a ese enemigo, cómo le burlaba, ¿era mejor evadirlo? Tal vez la mejor opción sería hacer uso de la fuerza por una vez. Esta era la esencia de la saga Dishonored, siempre nos hacía debatir con nosotros mismos sobre cómo teníamos que actuar.

Terminé el juego con una sonrisa de oreja a oreja, comentándolo con un amigo que lo disfrutaba tanto como yo. Lo impresionados que estábamos, el cómo habían conseguido no solo mantener el nivel sino subirlo. Tristemente, aunque fuese un juego apoyado tanto por la prensa, como por los jugadores que lo disfrutaban, las ventas acabaron por debajo de lo que se esperaba. Era la realidad, la saga terminaría pronto, el cómo, no lo sabíamos, pero ya teníamos en mente que pronto llegaría algo.

En el segundo juego podremos elegir entre Emily o Corvo.

Este año salió lo que vendría a cerrar la saga, Dishonored: Death of The Outsider, abreviado para no complicarnos, DOTO. Prometía no ser realmente un juego, sino una especia de DLC del 2, pero que no sería un DLC sino un juego aparte.

Bastante confuso aún así, confiaba ciegamente en los desarrolladores, sabía que no me iban a decepcionar, que aunque tuviesen que ponerle fin a la saga, lo harían como esta se lo merecía. Coño, y como íbamos a esperar poco, si el título ya nos decía que el objetivo sería el Forastero, el causante de nuestro poder en ambos juegos. Un mismísimo dios.

Tenía toda la pintaca. Sabíamos que para alguien ajeno a la saga, no estaría tan bien, pero este era un juego de despedida, dedicado a los fanes que habían seguido la saga estos 5 años, que estaban ahí deseosos de otra entrega de su saga de sigilo favorita.

Cayó otra reserva. Unos cuantos meses después nos plantamos en el día de salida. 15/09/2017. Volví de estudiar por la mañana, comí a la velocidad del rayo, me acomodé en la silla y empecé a jugar como un loco. Por cierto, gracias por dejar precargar las cosas Steam <3.

Al terminar las primeras misiones… algo no era igual… no me sentía tan sigiloso como de costumbre. Algo había cambiado.

Pero seguí jugando.

Y aunque el principio me dejó agridulce, pronto comenzó a llegar lo bueno. Las misiones lineales que te sitúan en una gran porción de mundo. Pese a su linealidad, tienes más libertad que en la mayoría de juegos de mundo abierto. Es que estas zonas me flipan. El abanico de posibilidades es aún más grande.

Terminé el juego, no con una sonrisa tan grande como cuando finalicé el 1 y el 2, pero mucho más satisfecho, viendo el mundo que había conseguido dejar con mis actos, viendo la misma ciudad tanto tiempo, viendo el resurgir de un Imperio gracias a mí. Vi que no era un final. Que gracias a mis actos todo seguiría funcionando, que yo arreglé los problemas de tanta gente, que yo he sido totalmente necesario para que ese ficticio mundo pueda progresar. No se porqué pero me sentía muy bien, contento, feliz.

Me apena que esta saga termine, y de la manera que lo ha hecho, con carrerilla. Supongo que con más tiempo y un mayor presupuesto se hubiese logrado algo aún más increíble, pero no me queda otra que agradecer a los desarrolladores por todo lo que han hecho, por sus fanes.