Un corto análisis sobre En este rincón del mundo
O la película que más te hará reflexionar sobre la guerra

Es extraño ver una película de animación donde la fantasía no juega ningún papel. Y aún más extraño si esta es japonesa. Las películas anime suelen caracterizarse por sus abundantes metáforas y reflexiones, pero En este rincón del mundo busca algo distinto.

Busca transmitir sensaciones, emociones, busca la empatía. Quiere presentarnos la guerra tal y como es, y para hacerlo, solo utiliza a su protagonista, Suzu.

Al principio, vemos a Suzu como lo que es, una pequeña chica que vive en su mundo, con su libreta y lápiz dibujando y pensando en cada momento nuevas historias que podría vivir. Fantaseadora y feliz, así es Suzu, una joven cualquiera de Japón. Conforme el tiempo avanza no vemos a Suzu realmente madurar. Incluso llega a casarse y sigue manteniendo algunas costumbres que tenía de cría. Recordemos que por esta época, la gente se casaba joven, sobre los 18-20 años, al menos en Japón por sus tradiciones. Por lo que aunque haya pasado el tiempo, Suzu se mantiene casi idéntica a como era antes eso sí, podemos notar una cierta madurez en la manera que ve el mundo.

Suzu en la ciudad

Y aquí es donde comienza a llegar la Segunda Guerra Mundial en Japón, y a diferencia de otras películas bélicas donde se utiliza la acción y las grandes batallas para demostrar lo impresionante que es la guerra, en En este rincón del mundo utiliza exclusivamente a sus personajes y sus emociones, algo así como en La vida es bella.

Y el personaje donde más vamos a poder ver el impacto de la guerra es, efectivamente, Suzu. Aunque el resto de la familia también sufra por la guerra, no llegan a tener una evolución tan apreciable como la de Suzu, es por ello que debemos estar atentos a los pequeños momentos donde podamos apreciar estos cambios en los personajes, ya que son numerosos y no son fáciles de entender si no estamos atentos a los rostros y a los cortos diálogos entre personajes. Desde mi punto de vista, esta es la clave de la película, aunque no cuide mucho otros aspectos, los personajes y el desarrollo de estos mismos son de lo mejor que vamos a encontrar en cintas de animación.

Toda la familia juntica

Hablando sobre la banda sonora, esta no destaca en ningún momento de la película, más bien se puede apreciar silencio en la gran mayoría de esta, dando tiempo a reflexionar en todo momento, aunque siendo sinceros, cuando empieza a sonar una canción, sabes que algo está a punto de pasar, no sabes si bueno o malo, si te alegrarás, o será otra vez la misma mierda. Esto aparte, lo primero que pensarás es: ¡Qué bellísima voz suena! La voz en las canciones va muy de la mano con Suzu, dan la misma imagen. Aquí os dejo una pista para que os deleitéis con ella:

También como no, debo hablaros sobre la animación de la película. Si habéis visto el trailer, os daréis enseguida cuenta de que es muy sencilla y no se complica a la hora de retratar la realidad. Tampoco hay muchos detalles, pero tras reflexionar sobre esto, llegué a dos conclusiones:

  • La primera y la más probable, es que esta película tuvo un presupuesto de apenas 50 millones de yenes, lo que vendrían a ser 400.000€. Si lo comparamos, con por ejemplo El viaje de Chihiro, que tuvo 16.000.000€, podemos apreciar a simple vista que la diferencia es muy elevada.
  • La segunda, sería que Suzu, como os he contado, siempre está dibujando, le encanta. Y si miramos bien, algunos dibujos de Suzu (no todos) son muy parecidos a la animación. Llamadme loco, pero, ¿y si fuese Suzu la que nos cuenta sus historia por medio de sus dibujos? Estaría guay.

Para resumir, Kono Sekai no katasumi ni es una película de animación que realmente, transmite los efectos psicológicos de la guerra, curiosamente, al inverso que Dunkerque. Para el pequeño presupuesto que tenían, la verdad es que estoy muy agradado con el resultado final, y es una película obligatoria para cualquier persona que quiera enterarse un poco mejor de la 2º Guerra Mundial en Japón. Y sobre todo, para enseñarnos lo importante que es tener esperanza, que podemos siempre ver las cosas de una manera mejor,
que podemos soñar despiertos,
como Suzu.