El sueño de la razón produce monstruos

Saludos amigos.

Hoy vengo con un post muy ligerito, apto para esos domingos de resaca y de pereza, compuesto únicamente por tres vídeos muy relacionados y que prueban las verdades contenidas en el aguafuerte homónimo de Goya. Así pues, comencemos por ese breve catálogo de horrores que espero podáis aguantar sin perder vuestra cordura; ni tan siquiera alguna de las peores criaturas lovecraftianas amenazaría tanto vuestra salud mental como lo que vais a ver. Eso sí, como premio por aguantar todo eso, al final encontraréis un verdadero clásico retro que os recompensará por haber llegado hasta el final de este particular via crucis.

Comenzamos con el lanzamiento más esperado del año, si las compañías de videojuegos tuvieran buea olfato. Yo, personalmente, idolatro al Street Fighter II, y como servidor, muchísima gente. Entonces, ¿por qué no se dejan de tanta chorrada y tanto Street Fighter IV feísimo (imperdonable eso de que las músicas no sean propias de cada escenario) y nos ofrecen un producto de calidad? Sin ir más lejos, como éste.

El PP Fighter: The Patriot Warrior. Un juego donde puedes escoger a Mr. Aznarison, Fraganka, K-Mps, Rajoyef, Hondalez Pons o Aguirre-Li es todo un éxito. La bandera de España en el escenario de Ken, la calle Genova en la intro… Un producto como ese tendría que estar ya disponible para descargar en todos los bazares virtuales, PSN, XBox Live y similares.

Y aún nos queda otro elemento muy creep, lo podrás ver tras el salto, si es que te atreves…

Pues sí, por si no fuera suficiente para vuestros sentidos la utilización del MUGEN, conocido programa para crear juegos de lucha en 2d que admite todas las variantes que hemos visto en el anterior video, tenemos más.

En exclusiva, y para todos los lectores de Warclimb, Cranky Kong os adelanta el vehículo secreto que estará contenido en todos los videojuegos automovilísticos de nueva generación. Gran Turismo 5, Forza Motosport 3, Project Gotham Racing 4 y todos los Need for Speed por surgir contendrán, de aquí en adelante, el Ferrari California de Camps y su chica. Si en su día encontrábamos a Bill Clinton en el NBA Jam, en plena época 16 bit, no os preocupéis, que ningún juego de carreras que se precie dejará de contener este otro a partir de ahora:

Esos saludos, esa prestancia… Ojo al segundo 27, como pasa la mano por el respaldo y mira a la cámara en lo que va a ser la cinemática de la nueva generación, sin duda alguna. Ese “subid que os llevo” y la cinemática final, a partir de 1:50 configuran una escena de una belleza arrebatable, de un dramatismo sin precedentes, y estoy seguro de que Kojima tomará buena nota para su próximo Metal Gear.

Si pusieran una música del estilo del video del PP Fighter, más clásica, esto casi me recordaría a otro gran título retro, que es con el que voy a terminar esta galería de los horrores, volviendo al bello mundo del videojuego vintage… Y es que los más viejecitos del lugar seguro que lo habrán pensado… Un Ferrari, la carretera, un apuesto conductor y una bella dama a su lado son una suma que en el mundo del videojuego sólo puede tener un resultado: Out Run.

outrun1.jpg

Aquí lo comentábamos en su día: Juegos de MAME #2

Poco se puede decir en breve espacio de un clásico de la categoría de Out Run, que recibió conversiones para los más variopintos sistemas y que a día de hoy sigue teniendo una jugabilidad endiablada, y quién lo quiera probar, sólo tiene que dirigirse a MAME y ver si es capaz de soportar el desaire de ser vapuleado por una máquina con muchos años a las espaldas.

Aquí os dejo, para concluir la extraña sesión de hoy, con un vídeo de un recorrido completo en su versión de recreativa. En sólo seis minutos podréis disfrutar de una de las bellísimas tres melodías del juego y de una de sus varias rutas para llegar al final del trayecto. Porque en Out Run lo importante no es llegar, sino disfrutar el viaje. O la música; si no tiene usted tiempo para ver el viaje, deje sonando la música y alégrese el domingo; Cranky Kong se lo garantiza, y si no, le devuelve su dinero.

Eso sí, es un Ferrari no declarado, por problemas de copyright… Y un fallo gráfico hizo que el anagrama del coche cambie de orientación en función del sentido de la curva. Pero claro, todo eso tiene perdón si tenemos en cuenta que el final del video es un canto a la tolerancia y el respeto entre culturas, ahora que el mundo árabe sirve básicamente para cubrir el reparto de Príncipes de Persia o terroristas, islamistas radicales, hombres-bomba y similares en el “pegatiros” de turno.

Así pues, creo que convendréis conmigo en que al fin y al cabo, puede ser cierto y todo eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor. No sé vosotros, pero yo me quedo con la versión clásica.

Un saludo para todos.