Easter

Patti Smith Group -1978

En la banda Patti Smith Group destaca, obviamente, un integrante, Patricia Lee Smith, nacida en Chicago (EE.UU) y más conocida como Patti Smith. Este auténtico huracán del rock pasará a la historia por su creatividad, es decir, por su arte. Hablamos de una artista no solo en el ámbito musical, sino que también pinta y es poeta. Esta última faceta es decisiva en la música de la llamada “madrina del punk”. Su música se sostiene en una lírica que despoja el alma del ser humano y la pone al servicio de todos. Easter es su tercer trabajo y se lanzó un año después de que se escuchara por primera vez el álbum Heroes de David Bowie y el mismo año que se lanzó el extraordinario álbum de Bruce Springsteen & The E Street Band Darkness on the Edge of Town. Se trata del final de una de las mejores décadas del rock y el auge de algunas bandas o artistas que eran la nueva generación de los 70. Después de su debut espectacular con Horses (1975) -puede que uno de los mejores debuts del rock- y su segundo álbum, prácticamente sin éxito comercial, Radio Ethiopía (1976), Easter es uno de los mejores discos de rock que se han grabado. El sello discográfico es Arista records y los miembros de la banda son: Lenny Kaye (guitarra stratocaster, bajo y voz), Ivan Kral (guitarra Les Paul, bajo y voz), Jay D. Daugherty (batería y percusión), Bruce Brody (teclados y sintetizadores) y Patti Smith (guitarra Fender Duo-Sonic y voz principal).

Till Victory es la primera canción y es una manera adecuadísima de comenzar el elepé, con una gran conjugación de instrumentos, destacando el teclado tocado por Bruce Brody. Realmente el sonido conseguido es de una excelencia inusitada, cuanto menos igualando el sonido que por aquel entonces conseguía Fleetwood Mac, otro gran grupo. Después vendrá Space Monkey, donde vuelve a destacar el teclado, y es que el teclado, del que se hace inevitable la comparación con el teclista de The Doors Ray Manzarek, es prominente y base clara a lo largo de todo el álbum. Los tiempos de la pieza están marcados de forma excelente y Patti Smith posee un gran control vocal con cambios de registros constantes. La próxima canción es un clásico de la escena rock, Because the Night, escrita y compuesta entre Patti Smith y Bruce Springsteen e interpretada por este último habitualmente a lo largo de toda su carrera en sus conciertos. Escuchado este clásico no cabe ninguna duda de la participación de El Jefe, ya que tanto la lírica como la melodía y utilización de instrumentos es muy del estilo de Bruce, con ese sonido característico de la pandereta o ese solo de guitarra castizo y callejero. La canción trata sobre una pareja en la que el hombre trabaja duro durante todo el día y al llegar a casa por la noche le dice a su mujer que deben amarse “porque la noche es para los amantes”. La canción número cuatro, Ghost Dance, con unos ritmos tribales, contiene unos matices muy cuidados y resulta realmente absorbente, y después de esta asistimos a uno de los momentos más memorables y épicos del rock y, por supuesto, asistimos al gran momento del disco. Se trata del Babelogue (diálogo de Patti Smith exponiendo sus ideas y protestas en contra del racismo y haciendo mención a otras injusticias sociopolíticas). La Patti Smith poeta entra en acción y engancha magistralmente con Rock N Roll Nigger. Impresionante como va entrando in crescendo la pieza sacudiendo de golpe, matando, rematando y resucitando. Es una mezcla deliciosa de rock, punk y en un momento puntual con retazos de rock progresivo. Portentoso y majestuoso al mismo tiempo. ¡Nombra a Jimi Hendrix! Y los coros, los punteos de guitarra, los rasgueos de estas, el ritmo de bajo y, sobre todo, el ritmo de batería y la intervención del teclado, en ocasiones reconvertido en piano, son absolutamente esenciales para el placer auditivo. La pieza cierra con un solo gratificante y cien por cien eléctrico mientras se funden todos los sonidos.

La Cara B comienza con Privilege (set me free). La Cara B es de las mejores caras b’s que existen, y Privilege (set me free) entra en el olimpo de los dioses. Lo tiene todo: lírica, ritmo, melodía, crescendos, decrescendos, coros celestiales, misticismo, sentimiento, pureza, energía… La voz de Patti realmente toca el cielo, transmite como nunca una voz ha transmitido, y el teclado (órgano) impresiona. Con We Three entramos en el campo de la belleza más delicada y perfeccionista. El piano y la voz de Patti trasladan a otro mundo. Con 25th Floor llegamos a la parte final del disco, y con ella volvemos a la electricidad adrenalítica. Es un tema de rock por antonomasia, pero tema de rock perfecto, con grandes punteos y rasgueos de guitarra, donde hacia el final Patti habla de forma repetitiva recordando a ese gran grupo pionero de finales de los 60, The Velvet Underground. ¿Por cierto, he escrito ya que el teclado está en este disco sublime? 25th Floor engancha y liga totalmente con High on Rebelion, donde a la voz desgarrada de Patti Smith cantando le suplanta el sonido de la voz de Patti Smith hablando y predicando. Aquí la locura sónica y el rock alcanzan un punto delirante donde los rasgueos de guitarra se convierten en una necesidad, y esa necesidad no solo se cubre, sino que se rebasa. La última canción es la homónima del disco, Easter (Pascua en castellano). Es una pieza musical preciosista y sosegada perfecta para poner el broche de oro a un trabajo magnífico. Esta canción sorprende por un sonido -personificado por el ambiente que crean los punteos de guitarra- que llegaría más tarde bien entrados los 80 y que sería desarrollado primero por REM y después, en los 90, por Radiohead. En las ediciones en CD, el disco posee un bonus track de unos seis minutos que bien pudiera haber contenido el elepé originalmente y, además, como final de disco. Se trata de Godspeed, un tema tranquilo con guitarra acústica, piano, chasquidos y la voz de Patti Smith desnuda destilando pureza. De todas formas no faltan acoples y la intervención de la guitarra eléctrica.

Patti Smith con su grupo han influido gratamente al rock y a algunos grupos como REM y Sonic Youth. De igual manera que una simbiosis entre las influencias del grupo y la genialidad de Patti Smith dan como resultado trabajos musicales grandiosos como Horses (1975) o Easter (1978). Easter es el grito y el aullido desesperado del rock, donde este se encarga de transmitir sensaciones únicas que merecen que sea escuchado y admirado.