Dragonball Evolution

(Dragon Ball: The Movie) – 2009

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Sorprendente, absolutamente sorprendente. No dispongo de palabras para expresar lo que significa esta película para mí. Desde las primeras imágenes se adivina el momento histórico al que vamos a acontecer.

Impresionante, absolutamente impresionante. No dispongo de palabras para poder explicar el estilo cinematográfico del film. Los personajes: el abuelo Gohan (quizá el mejor representado), el joven e intrépido Goku, los pechos de Bulma, el peculiar carácter de Chichí, el espíritu combativo de Yamsha, el aspecto terrorífico de Piccolo, el atrevimiento y la fogosidad del maestro Mutenroshi; todo queda dispuesto en la hora y media de cinta.

Apabullante, absolutamente apabullante.

Ahora en serio…

Dragonball Evolution es, posiblemente, la peor adaptación de una saga televisiva que se haya hecho nunca (por lo menos de las que yo he visto) en la historia del cine. Ningún personaje, y digo ninguno, se asemeja al personaje original en el que está basada la película. Las interpretaciones de los actores –no diré nombres y no voy a ofreceros la ficha técnica por motivos obvios- son vergonzosas. El guión es horrible, espantoso, esperpéntico, malísimo; y, por supuesto, en estos casos vale la pena reír por no llorar (aunque se acabe finalmente llorando de risa).

Desconozco si Akira Toriyama (creador de Dragon Ball) dio el visto bueno al conjunto fílmico que supone Dragon Ball Evolution. Supongo que el dinero habrá tenido mucho que ver, porque de otra forma no se entiende que en los créditos finales aparezca un “By Akira Toriyama”. La misma razón tendría el creador de la genial obra maestra Dragon Ball Z para aceptar en su momento la estética y la historia de la serie GT. No me pareció correcta en su momento dicha continuación de la saga, pero al menos no violaba Dragon Ball. Por el contrario, Dragon Ball Evolution viola la serie y la historia original. La música, los efectos especiales, el guión, la dirección, la historia, las interpretaciones, todo. Todo resulta un auténtico atentado.

Voy a exponer un decálogo sobre los despropósitos que se suceden a lo largo del film. Por supuesto, el decálogo se queda muy pero que muy corto. Existen muchísimos más despropósitos que por resultar agonizante no voy a nombrar.

Decálogo

1. Goku se peina con gomina y es idiota.

2. Chichi es una auténtica erudita y tiene mucho que enseñar a Goku: “Concentra tu energía y deja relucir tu Ki. El Ki…” Aparte de ser una erudita, es también capaz de pegarle una soberana paliza a Goku a base de patadas muy falsas.

3. Respecto a los ataques, parece que solo exista el Kame Hame Ha. Todo gira en torno a este ataque.

4. La casa-isla del Maestro Muten Roshi está en medio de la ciudad (futurista) y los escenarios abiertos (también los cerrados) son repugnantes.

5. Guiños en momentos equivocados como el apetito de Goku, que hace que se saque de la manga un muslo de pollo y se lo coma desesperadamente (sin sentido ninguno).

6. El medio de transporte de Bulma y Goku es un Quad.

7. Goku, en vez de entrenar con el peso de un caparazón en las espaldas, porta un montón de chatarra (entrenamiento con el maestro Muten Roshi).

8. El traje de combate de Goku se parece a un mantel de un color naranja que se aleja muchísimo del original.

9. ¿Por qué Piccolo es así? (sin comentarios).

10. ¿Por qué Ozaru es así y donde está la cola de Goku para que, en luna llena (en la película eclipse), se convierta en Ozaru (sin comentarios).

Por último, decir que, desde el principio, da la sensación de que se está viendo aquella serie de televisión de los Power Rangers (esto es para que os hagáis una idea). Y no es posible que, en una de las peores secuencias del film, dentro de una trampa-hoyo que es colocada por Yamcha en la que caen los personajes, sin motivo aparente, casualidad que, Bulma, en su radar (por cierto, radar lamentable), observa que hay una bola de dragón justo debajo de donde están ellos. ¡Vaya! ¡Qué casualidad! Menos mal que convencen a Yamcha, que simboliza a un tipo muy “chungo”, para que les deje unos aparatos de la construcción como un taladrador y puedan cavar un hoyo dentro del hoyo y conseguir la bola. Es uno de los pasajes más horribles. No puede ser que las siete bolas estén repartidas por todo el mundo y en la trampa que les pone Yamcha se encuentre una de ellas.

Para qué más. Sólo cabe preguntarse lo siguiente: ¿Por qué?