En defensa de lo retro: Las tiendas de videojuegos
En defensa de lo físico, los edificios

Hoy vamos a tratar de una cosa retro, muy retro. No hablaremos sobre peliculas o videojuegos antiguos sino sobre espacios físicos. Vamos a ponernos nostálgicos hablando de las tiendas de videojuegos, un lugar extraño en el paisaje de las ciudades actuales pero muy común en las de hace 20 años.

A los lectores más jóvenes esto les parecerá algo muy extraño, acostumbrados ellos a comprar en tiendas de electrónica generalistas, en franquicias multinacionales o directamente a recibir los juegos en la puerta de su cada comprados vía online (no hablemos de todos aquellos que juegan “gratis”). Y que no se nos mal interprete, está genial la rapidez y el amplio catálogo que tenemos a nuestra disposición actualmente pero, honestamente, se ha perdido ese “no-se-que-que-se-yo”, esa magia, ese ambiente, esa cultura tan rica y tan valiosa para la época previa del internet para todos. El ir a comprar a un tienda de videojuegos era una experiencia muy similar a la de ir hoy en día a un librería. Las tiendas físicas mantienen aura, una sensación de estar dentro de un santuario dedicado a tu hobby favorito.

Hoy en día las tiendas que quedan son las menos, se han visto reducidas en número y aguantan estoicamente los malos tiempos. Una mala época, no solo para los pequeños negocios sino para el formato físico en general. Hace años las tiendas de videojuegos se contaban por decenas, hoy lo podemos hacer con los dedos de una mano (exceptuando las franquicias de Game, que hablaremos de ellos más adelante). Para ver como ha cambiado el panorama, pongamos de ejemplo Zaragoza, nuestra ciudad, capital de provincia y una población que supera con holgura el medio millón de habitantes, un buen ejemplo para poder ver el deterioro y la desaparición de estos “santos lugares”.

Las tiendas de videojuegos empezaron a aparecer en torno a finales de los 80 y principios de los años 90, anteriormente las consolas se vendían en jugueterías y grandes almacenes y otros productos tipo Spectrum en tiendas de electrónica e informática. Al principio era pocas pero muy conocidas como Centro Mail o Hobby Juegos pero fueron ganando gran popularidad a lo largo de la década y pronto empezaron a proliferar creandose un gran centro neurálgico en la zona del Centro Comercial El Caracol y alrededores donde había una decena de tiendas en apenas 2 o 3 manzanas. También surgieron tiendas en los barrios más populosos como Las Delicias o San José. Pero llegó Internet, la PS2, el pirateo masivo, los centros comerciales, la Wii, el R4… una época mala que hizo mucho daño al pequeño comercio especializado y que sumado a la crisis (menos crédito para las empresas, menos compras, menor inversión) se llevó a muchos negocios con ella. Hoy en día pasear por El Caracol es como estar ante un cementerio de la época dorada de los videojuegos, con prácticamente la totalidad de las tiendas cerradas, símbolo de una época que no volverá.

Pero actualmente, de unos años a esta parte, parece ser que la oscuridad se va aclarando. La piratería gracias a Steam y al juego online ha retrocedido bastante y el efecto nostalgia y el coleccionismo ha mantenido la venta en físico. Adelantándose a esta tendencia han aparecido nuevas negocios de valientes apasionados de los videojuegos que apuestan por lo físico. Apoyándose también en la pingüe venta de merchandising, el trato directo, lo retro y la nostalgia. Estos aspectos son el motor de estas nuevas tiendas, ademas de estar activas en las Redes Sociales y tener presencia en ferias locales y organización de eventos como las pachangas de recreativas y de Mario Kart de Juegos 2.0.

Mención aparte merecen las tiendas de la gran franquicia Game. También han sufrido lo suyo en los años de la crisis pero el apoyo económico y el poderio de pertenecer a una gran empresa así como el hundimiento en España de su primer competidora GameStop, le han hecho permanecer fuertes durante estos años. Esto sumado a un cambio en el modelo de negocio al que se añaden nuevos productos como móviles, tablets, libros, comics y mucho, mucho merch; la reestructuración de plantilla y de tiendas (alguna incluso ha cerrado); y el dominio del mercado de la compraventa de juegos y consolas de segunda mano. Aunque no deje de ser una franquicia multinacional, Game no deja de ser una tienda de videojuegos que apuesta por el formato físico. Hay varias de ellas como la de Calle Cadiz, la de Utebo y especialmente, mi favorita, la 207 de Los Enlaces, en las que todavía permanece esa esencia de “lugar santo” de los videojuegos, con dependientes excepcionales, apasionados de este hobby que te intentaran ayudar y aconsejar de la mejor forma posible. Yo siempre recomiendo que pregunten por David en Los Enlaces, un auténtico buen vendedor y mejor persona.

Nos gustaría hacer también una breve mención a las tiendas generalistas, otra opción para la compra física de videojuegos, pero honestamente, ni el ambiente, ni el trato, ni el catálogo es el mismo. La atmósfera es distinta, más parecida a un almacén y sin duda no tiene esa magia que queremos reivindicar hoy aquí.

Concluyendo, no solo es nostalgia, las tiendas de videojuegos al igual que las librerías son lugares alucinantes donde el trato es mejor, conoces gente interesante, puedes hacer encargos a medida y a la vez estás ayudando a dos o tres familias. Creemos en el comercio local y en los pequeños negocios, nos gustan, son un modelos estables, sostenibles y más justos en lo comercial. Si bien sus precios son más caros, si la tienda es buena, ese plus se suple con el buen trato a a la medida. (TIP: En tiendas pequeñas es más fácil que los juegos se “adelanten” a los lanzamientos y suelen tener mejor información sobre la distribución de los productos que los dependientes en los centros comerciales. TIP 2: Pídeles lo que sea, irán todo lo posible por conseguirlo y seguramente lo harán.)

Y sí, lo confesamos, nos apasiona lo físico. No hacemos asco a lo digital pero donde esté un juego, película, libro o cómic en formato físico que se quite lo demás. Poder tocarlo, poder olerlo, poder coleccionarlo es un valor extra que nos encanta. Así que si tienes una tienda de videojuegos cerca, pásate de vez en cuando, apóyala, compra algo, no dejes que desaparezcan. Hay que mantener librerías y tiendas pequeñas. Stand your ground!

 

NdE: Desgraciadamente en el tiempo que lleva este artículo en barbecho (escribí el borrador hace un año y lo terminé, fotos incluidas, hace seis meses) la situación de las tiendas físicas en Zaragoza se ha resentido. Juegos 2.0 ha tenido que echar el cierre tras cuatro años de actividad y la plantilla de la 207 de Game ha sido trasladada a otra tienda. Parece ser que se acercan tiempos difíciles así que apoyemos a las tiendas que quedan y evitemos que desaparezcan. Grano no hace granero pero ayuda al compañero.