De la Agonía al Cielo

Hace ya tiempo que me quería hacer con una reserva de la flamante nueva consola de Nintendo. Notaba que la Wii se me estaba escapando de las manos. Después de varias semanas buscando algún sitio donde se pudiera reservar, ha llegado este día, este gran día.

Pregunté en Centro Mail, el FNAC, el Corte Inglés… Miré en la página de varios centros comerciales, miré en varias tiendas de importación, y nada. No quedaba ninguna Wii para mí. Llegué a mandar, en un acto de desesperación, un correo electrónico a Nintendo España, contándoles la agonía que estaba sufriendo y que posiblemente hasta después de Febrero no podría jugar a mi nueva consola. Y obtuve una contestación. Una contestación seca, elegante y severa. Me dijeron que lamentándolo mucho, no había ninguna oferta como anteriores de verano de Nintendo DS… y que al no haber ofertas, no podían venderme una Wii.

Nadie da una Wii
O como en este caso, una Wii


Desistí, pensé que la muerte tendría que ser lenta, pero al día siguiente y con desgana, me acerqué al centro comercial más cercano y entre en Eroski. Lo que aconteció allí fue algo espectacular en cuanto a pobreza profesional y laboral. ¿Se puede atender peor a un ser humano? No lo se, porque en Guantánamo le hacen la competencia. Me dirijo hacia la zona de electrodomésticos y juegos de Eroski y pregunto por las reservas de la Wii. A lo que me contesta el mozo:

Vendedor: ¿La que?, ¿eso que es?

Este eficiente trabajador de Eroski era el encargado de los videojuegos. Yo le comenté que la Wii es la nueva consola de Nintendo, que salía el 9 de Diciembre y que si se podía reservar. Me dijo que no se hacían reservas, que el día 9 viniera y que me la llevara. Yo flipando le dije: ¿Dónde esta la zona de reservas en general?.

Me lo indicó, mal, pero me lo indicó, y cuando encontré el lugar le comento la misma historia a la chica y me dice que no sabe nada y acto seguido, me da un catálogo de electrodomésticos donde yo no encontré la Wii entre todos esos microhondas. Me dió otro de Juguetes y allí encontré la Wii. La chica me dijo que no se podía reservar antes del lanzamiento y yo pensé que las reservas existen, sobretodo para antes del lanzamiento. Pero bueno, al final, me dijo que creía que si que se podía reservar y la reservó. Yo seguía pensando que no iba a salir bien y que no la iba a conseguir. Para asegurarme del fracaso le dije si podía hacer una llamada de consulta y la chica no accedía. Conseguí que llamara y la consulta fue benigna. Antes de irme la chica me preguntó que si el precio ese también sería para “laplei”, le dije que la PS3 sería más cara.

Cuando salí de Eroski con el resguardo de la reserva de la Wii, pensé que todo hasta ese momento había sido una pesadilla y que jamás la tendría en mis manos. De hecho, este artículo pensaba llamarlo ‘’La agonía’’. Ahora, ya todo ha pasado y voy a poder dormir tranquilo.