Cómo hacer un cosplay y no morir en el intento
¿Cuánto cuesta hacer un cosplay?

En los últimos años el mundo del cosplay ha ido ganando fama y visibildiad en las redes y seguramente muchos de vosotros os habréis preguntado alguna vez qué hay detrás de ese traje, qué ocurre los días antes de que ese cosplay salga a la luz. Si es así, estáis de enhorabuena porque aquí estoy para contaros el making-off de mi último cosplay.

El proceso que tiene realizar tal titánica hazaña comienza con algo tan “sencillo” como decidir de qué personaje quieres hacer el cosplay y cómo tienes pensado hacerlo. Resalto esto último porque como iréis viendo a lo largo de este artículo, tiene más chicha de lo que aparenta ya que, como en todo, es muy difícil que algo salga bien y tal y como quieres a la primera. En mi caso tuve que probar más de 3 o 4 opciones para algunas cosas porque ninguna servía (y creedme que es muy desesperante, no solo para uno mismo, sino para los que te rodean).

Antes de continuar relatando cómo hice mi cosplay de Proyecto: Ashe del League of Legends quiero hacer una pequeña pero importante anotación: los que hacemos cosplay tenemos vida como cualquier otro ser de este mundo. ¿Qué quiero decir con esto? Que a veces (muchas veces para ser sincera), no hay horas suficientes en el día para poder compaginar todo. Mi caso: compaginar 3 trabajos y otras actividades como el gimnasio y la autoescuela con hacer el cosplay. Debido a estas pequeñas cosas que te comen más de la mitad del día, es conveniente y casi impreescindible que, si la fecha límite para comenzar con el cosplay está cerca, se pueda contar con alguien que te eche un cable con algunas cosas.

Hacer un cosplay en dos semanas y media

Bien, llegados a este punto os cuento mi agónica aventura: hacer un cosplay en dos semanas y media. (Nota: por vuestra integridad física y psicológica nunca hagáis un cosplay con tan poco tiempo).

El Dinero

Los motivos por los que empecé tan tarde a hacer el cosplay fueron básicamente el dinero y el trabajo. Primer punto importante: el dinero. Si, señoras y señores, no os podéis imaginar la cantidad de dinero que se gasta y hace falta para realizar un cosplay, ya os adelanto que este fue una cifra de 3 dígitos. Lo bueno es que si lo haces en grupo es que puedes compartir gastos de determinados materiales que se usan siempre como la cola de contacto, el pegamento termofusible, algunas pinturas, goma eva, etc.

Materiales

Una vez decidido el cosplay que nos queríamos hacer mis amigos y yo, pasamos a la selección de materiales. Aquí entra en juego el presupuesto y la disposición que se tenga a que las cosas queden mejor o peor según la calidad de los productos utilizados. Decidimos invertir en un mejor resultado y comprar pinturas en spray de una calidad media, la imprimación con latex líquido, planchas de goma eva de la mejor calidad que conocíamos y de varios milímetros para según que partes de nuestras armas y armaduras, etc.

Por otro lado está la selección de los tejidos que se van a utilizar, hay gente que prefiere utilizar tela específica para disfraces ya que es más fácil de trabajar con ella (no por ello es peor, ojo) y otra gente, entre la que me incluyo, que prefiere coger más variedad de tejidos con los que se confeccionan diferentes prendas de ropa y jugársela a que sean difíciles de coser. Lo ideal es elegir telas con elástico y para que sean económicas es mejor tirar hacia tejidos de punto o algodón, eso sí, lycra siempre.

También hay que tener en cuenta las props, si te vas a hacer un arma hay que pensar cómo harás el esqueleto que la sostendrá. ¿Lo mejor? Madera o cualquier material ligero como el PVC dependiendo de lo que vayas a hacer. (Y si puedes conseguir una sierra eléctrica o similares para cotarla y trabajar mejor, chapeâu).

Mi cosplay como material adicional contiene LEDs así que tuve que buscar tiras de LEDs adhesivas, cable y adaptadores para poder ponerlos en el traje.

El Proceso

Una vez se tienen los materiales comprados empieza lo peor y a la vez lo mejor: el proceso de fabricación. Lo peor, ves el tiempo correr y no sabes como organizarte para poder avanzar a un ritmo aceptable (que ya no digo bueno), y lo mejor es el tiempo que pasas con tus amigos haciendo el indio como autoconsolación para olvidarte de la presión de ir a contrarreloj.

Si la memoria no me falla (y en caso contrario tengo la fecha de captura de las fotos de mi móvil), comenzamos a trabajar en el cosplay durante el puente del Pilar, para ser más exactos el 11 de octubre. Por motivos de trabajo no pude aprovechar al 100% esos días de fiesta que tenían mis amigos, asi que esa semana solo pude dedicar al cosplay 2 días. En este tiempo me di cuenta de que algunas de las cosas que tenía en mente no se podían hacer como creía y tuve que cambiar a un plan B y de tipo de goma eva también.

Primeros patrones hechos con cinta americana y papel de film

Nos situamos en la tercera semana de octubre, durante la que dedicamos unos 2 días al cosplay, inocentes de nosotros relajándonos pensando “aun tenemos una semana más”. (Gran error porque yo ya veía que iba mal). También nótese que tenía que trabajar los sábados todo el día, así que el tiempo brillaba por su ausencia. El estrés empezaba a hacer mella en mi porque casi no me soportaba ni yo misma. Tenía pintadas 3 piezas de la armadura y poco más hecho (los brazaletes y la pieza que llevo en la pierna).

La última semana me puse a pelearme con las telas para hacer los cubrebotas, uno de los mejores amigos de cualquier cosplayer. Con esta maravillosa alternativa evitas tener que estropear o comprar zapatos para cada cosplay. Estuvimos los días 30 y 31 trabajando en el cosplay hasta las 5 y 4 de la mañana respectivamente para volver al día siguiente lo más pronto que nuestros cuerpos nos lo permitiesen a seguir. Para que os hagáis a la idea la frase que más repetiamos era “corta, cava” aunque nuestro patrón de actuación era patrón, pasar a goma eva, cortar, sellar con la pistola de calor, lijar con la dremel, imprimar (o plastidipear) y pintar.

Para llegar a este proceso tuvimos que vernos unos cuantos videos de cómo trabajar la goma eva más allá de lo que es marcar y cortar. Hacer pequeñas incisiones y luego darles calor es una muy buena técnica para dar detalles a algunas cosas o hacer los cortes con el ángulo correcto.

El Arco

Los últimos días antes del salón me desesperé un poco con el arco ya que no tuve tiempo material para ponerle todas las cosas que quería (para el salón del cómic de Zaragoza veréis mi arco 2.0 con sus LEDs correspondientes). Desafié a la física al pegar con cola de contacto las diferentes piezas de goma eva y policarbonato y afortunadamente aguantó todo el viaje de ida y vuelta más el salón. El arco en sí es una pieza de madera con los detalles pegados y como curiosidad mide más de un metro. (Y no veáis el show para meterlo en el coche, además de las lesiones de algunos al moverlo).

Por otra parte, me pararon en aduanas las lentillas que iba a llevar de inicio, así que me tuve que recorrer como 4 o 5 ópticas hasta dar con unas lentillas que se ajustasen medianamente a lo que buscaba y que su precio no fuese abusivo. Para que os hagáis una idea: unas lentillas de 1 año me cuestan unos 20€ más o menos y en España, unas lentillas de color neutras de un mes entre 20 y 35€.

Lo más anecdótico de esta recta final es que al final los detalles que debía hacer con tela plateada me los cargué (no peguéis tela con cola de contacto), al igual que el mono y el mismo día que me iba a Barcelona (el 2 por la mañana) me tuve que recorrer un centro comercial para encontrar las prendas que utilicé finalmente: un body básico negro y unas medias brillantes oscuras.

Pero, eh, que esto no acaba aquí. Tuvimos que llevarnos al hotel materiales para seguir cosiendo y haciendo piezas. Lo que nos llevó desde las 6 de la mañana del día 3 a las 4 de la tarde de ese mismo día. Con bañera empapelada incluida. Cogí tanta práctica a coser pinzas con nylon y elástico que ya lo hago sin mirar. Creo que la mañana de ese viernes fue una de las peores de mi vida por el agobio que tenía entre que tenía imprevistos de última hora como que me sentase mal el desayuno por los nervios o que los cubrebotas no se sujetasen con nada de lo que tenía a mano (termofusible, cinta americana, velcro, imperdibles).

Además de esos inconvenientes, ponerme el cosplay fue un poco odisea por los LEDs, tenía más miedo a cargarme alguna soldadura que otra cosa, pero eh, que aguantaron como unas campeonas. Me pegué al cuello una batería externa de 2000omAh y a hacer el capullo con los LEDs.

Finalmente logré salir del hotel y llegar al salón del manga, aunque no tardé mucho en perder una pieza del cubrebotas (gajes del cosplayer)

¡Espero que os guste!