Cosmology of Kyoto: el lado místico de Japón

Desperté desnudo en medio de la calle reencarnado en un hombre delgado y de cabeza cuadrada. Mi cadáver seguía allí, con el rostro petrificado en la expresión de horror que seguro tenía cuando unos bandidos me asesinaron para quitarme las únicas dos monedas que guardaba. Había decidido no gastar un céntimo más en la comida del mercado tras pillar a la señora que vendía la sopa vomitando en la olla y a la del pescado cazando serpientes en el cementerio. Los estándares de sanidad en Kyoto dejaban mucho qué desear.

Recuperé mi atuendo y mis pocas pertenencias y seguí mi camino. No tuve que ir muy lejos para encontrar otra estampa interesante: unos niños jugando al gitcho, una especie de hockey tradicional durante el año nuevo. Por bromear, cogí la pelota y se la lancé a uno de los niños para ver qué tan lejos podía golpearla. La respuesta fue bastante lejos, tanto como para acabar rebotando en la carroza de un noble que pasaba por allí. El niño se acercó al conductor para pedirle la pelota de vuelta. Yo lo seguí, con la intención de salvar al pequeño de una reprimenda y explicar que todo había sido culpa mía. Qué poco conocía sobre la sociedad medieval japonesa.

Al acercarme, el conductor empezó a increparme sobre el incidente hasta que, de repente, una voz desde dentro de la carroza, con tono irritante, ordenó al hombre continuar el viaje y acabar con la osadía de quienes lo habían interrumpido. Obediente, el sirviente desenfundó su espada y, con un rápido golpe, me mató. No recuerdo en qué infierno acabé en esa ocasión, pero una vez que logré escapar y volver al lugar de mi muerte, el noble de la carroza ya se había ido. En el lugar sólo quedaba mi antiguo cuerpo y el cadáver decapitado del niño al que había tratado de ayudar. Por enésima vez, recogí mis pertenencias y seguí mi camino.

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Cosmology of Kyoto (CoK) es un juego aleccionador, no sólo sobre la sociedad medieval japonesa, sino también sobre la ciudad de Kyoto y, principalmente, sobre el budismo. Originalmente desarrollado como un juego educacional a mediados de los años noventa, CoK fue calificado en un principio como una aventura gráfica del género del horror, al estilo de Waxworks o Dark Seed. Ciertamente, tiene una característica en común con esos juegos en la perspectiva en primera persona y la manera en la que se controla, pinchando con el ratón en la dirección a la que quieres ir. Sin embargo, allí acaba el parecido, porque CoK tiene más en común con un tipo de juegos que han proliferado en los últimos años y que suelen ser llamados, despectivamente, walking simulators.

Juegos como Gone Home, Dear Esther y, más recientemente, Everybody’s Gone to the Rapture son algunos de los exponentes más destacados de este subgénero (vamos a llamarlo así), que se caracteriza por dar al jugador un espacio para explorar libremente, a su ritmo, sin interrupciones ni mecánicas complicadas. El objetivo es ir buscando pistas sobre el lugar en el que nos encontramos y los hechos transcurridos que nos han llevado allí. CoK es igual y, aunque es posible llegar a un final y terminar el juego, la verdadera recompensa es el camino que nos lleva hasta allí y el verdadero objetivo es haber aprendido sobre el budismo y sobre el Japón del periodo Heian.

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Este periodo histórico, iniciado a partir del siglo VIII con el traslado de la capital imperial a la ciudad de Heiankyo (o Kyoto), fue el del principal auge de la cultura japonesa, que en ese momento empezaba a encontrar una identidad propia y a desprenderse de las garras de la cultura china, predominante en toda el Asia oriental. La literatura fue uno de los aspectos que más floreció durante el periodo Heian, con obras como el famoso Romance de Genji, de Murasaki Shikibu, y la Antología de cuentos del pasado (Konjaku Monogatarishu) aparecidas durante estos años. Esta última es, de hecho, una de las principales fuentes en las que se basa Cosmology of Kyoto.

El juego, como he mencionado, consiste en ir explorando la ciudad de Heiankyo, donde vamos encontrando situaciones, algunas muy extrañas y perturbadoras, con las cuales podemos interactuar. Muchas de estas situaciones están inspiradas en el Konjaku Monogatarishu, una amplia colección de cuentos folclóricos que tienen en común la frase inicial ¨Hace mucho tiempo…¨ (la traducción literal de la obra es ¨Cuentos de hace mucho tiempo¨) y un final con una moraleja o la enseñanza de un precepto budista. Ese era, en efecto, el objetivo de la antología: educar al japonés de a pie sobre el budismo y su importancia en la sociedad. Cosmology of Kyoto toma algunos de estos cuentos y los traslada al medio interactivo.

Otras situaciones dentro del juego, sin embargo, están más enfocadas a hacer que el jugador aprenda sobre la historia del Japón Heian, ya que también vamos encontrando personajes históricos que nos cuentan hechos sucedidos en la realidad. Pero no os preocupéis, para que no nos perdamos entre el mar de nombres y términos en japonés, CoK provee una pequeña enciclopedia dentro del juego en la cual se dan incluso breves resúmenes de algunos de los cuentos del Konjaku Monogatari y se puede consultar, además, un mapa histórico de la ciudad de Heiankyo y una lista de bibliografía adicional.

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Así es, estimado lector, un juego con bibliografía. A estas alturas, puede que todo esto esté sonando demasiado educacional para tu gusto. Después de todo, jugamos para divertirnos, y para listas de bibliografías ya están las clases de la universidad. Pues tengo buenas noticias, Cosmology of Kyoto logra sincronizar perfectamente aprendizaje con entretenimiento de dos maneras. En primer lugar, las situaciones que nos presenta el juego son muy llamativas, ya sea que encontremos a unos demonios tratando de armar una persona con pedazos de cadáveres o a dos mujeres peleándose por un bebé. Nuestra primera reacción ante estas cosas suele ser ¨¿pero qué cojones está pasando allí?¨, para luego acercarnos a investigarlo. La recompensa por hacer esto generalmente es una historia inquietante, en la cual puede que tengamos que contribuir en algo y que puede acabar con un giro totalmente inesperado. El juego está lleno de pequeñas historias que podemos abordar en cualquier orden, con total libertad, y que valen la pena experimentar.

Por otro lado, la estética del juego es absolutamente destacable. El estilo de las imágenes es una mezcla de anime con arte tradicional japonés dentro de una atmósfera tenebrosa, en un mundo donde lo terrenal y lo sobrenatural conviven. Muchos de los análisis sobre CoK, especialmente los más actuales, lo consideran un exponente del género del horror (incluso del survival horror) por esta razón, aunque yo discrepo. Sí, la atmósfera del juego es oscura y sobrecogedora, muy parecida a la de Silent Hill, Siren, o los ya mencionados Waxworks o Dark Seed. Sin embargo, éste es sólo un aspecto superficial del juego, que sirve estupendamente de marco para enfocarnos en su verdadera preocupación: la enseñanza del budismo.

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La muerte en CoK no tiene el mismo papel que en los juegos de horror tradicionales o en los survival horror, en los cuales uno de los factores que nos mantiene acojonados es el miedo a morir. En Cosmology of Kyoto, morir es parte imprescindible de la jugablidad, ya que la muerte y la reencarnación son dos de los conceptos más importantes del budismo. Morir en este juego es inevitable, y muriendo visitaremos las representaciones de los distintos infiernos de esta religión tan extraña para nosotros, los occidentales, a la que generalmente asociamos sólo con yoga y hippies. CoK no escatima en gore y sangre a la hora de ilustrarnos sobre los castigos que esperan a cada pecador en el infierno. Ya sea que hayas cometido asesinato o vendido sake mezclado con agua, algún demonio está esperándote para echarte hierro caliente por la boca por 500 años. La reencarnación, por supuesto, también puede ser un tipo de castigo, especialmente si hemos sido tan villanos como para merecer reencarnarnos en un animal, seres que, para el budismo, están condenados a morir arbitrariamente.

Este juego apareció por primera vez en mi radar hace unos años, por motivo de una discusión en internet entre la tuitósfera y el venerable y fallecido crítico de cine Roger Ebert, quien afirmó famosamente que los videojuegos no eran arte, para horror de muchos jugadores que siempre habían pensado lo contrario (entre los cuales me cuento). Muchos le recomendaron juegos como Ico o Shadows of the Colossus para intentar hacerle cambiar de opinión. Otros le recordaron la única crítica sobre un videojuego que había hecho en toda su carrera. Ese juego era Cosmology of Kyoto, al que había llamado ¨el juego de ordenador más seductor que he encontrado, una combinación perfecta de información, aventura, humor e imaginación¨. Después de haberlo jugado yo mismo, debo decir que en eso sí estoy de acuerdo con Ebert. Si disfrutas explorando y cuentas con la paciencia para disfrutar de los walking simulators actuales, considera reservar alguna tarde para dedicarle a esta joya retro.

Pequeña guía para jugar a Cosmology of Kyoto

Como todo juego antiguo de ordenador, CoK requiere algunas modificaciones para que se pueda jugar en máquinas modernas. Felizmente, el proceso es muy fácil y sólo requiere ejecutar el juego desde un emulador de Windows 93, que viene incluido en este paquete. Una vez descargado, simplemente hay que seguir estos pasos:

  • Extrae la carpeta Cosmology of Kyoto donde prefieras, teniendo en cuenta que, si alguna vez mueves la carpeta, el juego dejará de funcionar y tendrás que seguir estos pasos nuevamente
  • Dentro de la carpeta, pincha con el botón derecho del ratón en dosbox.exe y crea un acceso directo.
  • Pincha con el botón derecho en el acceso directo y selecciona Propiedades.
  • En la ventana de Propiedades verás un apartado que dice ¨Destino¨, seguido de la dirección de dosbox.exe (por ejemplo “C:\Warclimb\Cosmology of Kyoto\dosbox.exe”). deberás agregar esta línea de comandos a la dirección: -conf dosboxwindows.conf -noconsole
  • El resultado será algo así: “C:\Warclimb\Cosmology of Kyoto\dosbox.exe” -conf dosboxwindows.conf -noconsole
  • Eso es todo, pinchando dos veces en el acceso directo podrás jugar Cosmology of Kyoto en tu PC. De nada.

Algunos tips rápidos:

  • Recuerda el nombre que le pones a tu personaje, te lo pedirán cada vez que continúes la partida.
  • Para guardar utiliza Ctrl+S, para salir y guardar utiliza Ctrl+Q.

CrurrYA