Corazón Salvaje

1990 – David Lynch

wildatheart.jpgEs la película de la semana, una película infravalorada y odiada a partes iguales del maestro David Lynch. Este posee una filmografía de lo más curiosa, con títulos que no dejan indiferente como puede ser Eraserhead (Cabeza borradora, 1976), el Citizen Kane de David Lynch, ya que solo le falta protagonizarlo: lo produce, dirige y escribe el propio director. También nos encontramos con El Hombre Elefante (1980), espléndida y esplendoroso blanco y negro, y esplendorosas también las actuaciones de John Hurt y Anthony Hopkins. Lynch también es hacedor de la grandísima película Blue Velvet (Terciopelo Azul, 1986). Carretera perdida (1996) es otro de los grandes títulos del extraño director. Y luego se puede disfrutar de él la buena serie Twin Peaks y la joya de culto que es Dune (1984), esta última especialmente odiada. La cinta que he elegido y que tengo entre manos es una de sus obras maestras.

Corazón salvaje de David Lynch es un trabajo cinematográfico brillante. El gran problema es que existe multitud de gente que realmente se enoja por no comprender el cine de Lynch que, cierto es, a veces se hace incomprensible. Pero no lejos de la realidad, en su cine casi todo tiene explicación. Cuando uno observa su filmografía, con obras maestras como las ya nombradas, nos podemos dar cuenta de lo que tenemos delante: un cineasta diferente. En función de su diferencia, como la que pueda tener un adolescente marginado, se le reprocha todo lo demás. Su cine es apartado, en general, por la crítica y gran parte del público y la explicación a esa reacción es la falta de entendimiento.

Lo que mucha gente no percibe es que existen muchas secuencias del maestro Lynch que, después del visionado del filme, se quedan grabadas en la mente sin saber exactamente el por qué. Lynch utiliza como método en su trabajo dos elementos clave: el subsconciente y el surrealismo. Y estos dos elementos tienen en común algo: lo onírico, la ensoñación. Y los sueños están lejos de ser reales, pero los sueños, sin embargo, forman parte esencial de la naturaleza del hombre. Todo esto, aplicado a un largo de Lynch se ve traducido en lo siguiente: secuencias y escenas que se suceden, que te muestran elementos totalmente irreales, pero que en ellas habita una esencia natural que puede convertirse incluso en existencial para el hombre. Por tanto, en ocasiones pienso que no hay que interpretar las películas de Lynch como películas per se, sino como ensayos, siendo la cámara el vehículo con el que podemos bebernos lo que Lynch necesita transmitir.

Las interpretaciones de Nicolas Cage y de Laura Dern en Corazón Salvaje son impecables y, aunque se pueden tachar de sobre actuadas, pienso que no puede ser de otra forma. De hecho, uno de los grandes aciertos del filme son los personajes de estos dos actores y sus interpretaciones, que reproducen a la perfección lo que es una relación pasional y amorosa de un supuesto amor imposible. El fuego, la agresividad, pero también la sensibilidad forman parte de esta historia memorable. Por cierto, el filme posee una gran banda sonora y una destacable, amable y dulce visión sobre el sexo por parte de David Lynch.

En definitiva, que el cine es muy extenso, ya que el séptimo arte abarca lo indecible, y no podemos tener solo una temática de cine (prototipo Hollywood, historias como Lo que el viento se llevó (1939), de Victor Fleming -muy buena, por cierto-). Hay mucho más allá de los prototipos, y en el cine casi todo vale si el resultado es el esperado por parte del cineasta y consigue cautivar a un solo espectador. Y los errores cinematográficos técnicos que se puedan observar en las películas de Lynch no son tales, pues no es más que lo que él quiere que veamos. La diversidad del cine es maravillosa, y no hay que olvidarse de algo fundamental, y es que la mirada del director se cruza con la del espectador.

Corazón salvaje, le pese a quien le pese, es un inmenso trabajo reflexivo sobre el amor, la envidia, la dualidad entre la maldad y la bondad, y el mundo moderno, que resulta ser rápido y aterrador.

Wild at Heart

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“Todo el mundo es salvaje de corazón y además raro”.

Director David Lynch
Guión David Lynch
Música Angelo Badalamenti

Fotografía Frederick Elmes

Reparto Nicolas Cage, laura Dern, Willem Dafoe, John Nance, Crispin Glover, Diane Ladd, Isabella Rossellini, Harry Dean Stanton, J. E. Freeman, Calvin Lockhart, Sherilyn Fenn, David Patrick Kelly, Freddie Jones, Pruitt Taylor Vince, Frances Bay.

Productora PolyGram Filmed Entertainment / Propaganda Films

EEUU, 1990
125 min.