Celeste, la revelación de 2018
¿GOTY?

Todos los años tenemos sorpresas en Metacritic, como ese 99 de Moonlight o el caso del que venimos a hablar hoy, un 93 para Celeste. Puede que no lo conozcáis, pues más allá de las notazas que se ha llevado tampoco se ha hecho mucho eco de él. Celeste es un indie de plataformas, parecido a Super Meat Boy, pero contando una historia.

Una historia de superación, de que podemos hacer todo aquello que nos planteamos, todo llevado con inteligentes y novedosas metáforas, aplicadas a unos niveles de plataformas donde el ingenio premia frente a morir repetidas veces en un nivel. Las pantallas secretas muchas veces no serán tan secretas, tan solo basta con pasarse de listo para acceder a ellas, por lo que el mismo juego te incita a pensar de otra manera, y eso es algo que no se suele ver mucho últimamente.

Además, la banda sonora está muy cuidada para un videojuego de plataformas, con easter-eggs y demases, y lo que a mi parecer es lo más relevante, no está hecha para estresar al jugador. Posiblemente, todos nos frustremos en alguna pantalla, ya sea porque no vemos como seguir, o porque hemos muerto demasiadas veces, en estas situaciones, es cuando la banda sonora y el mensaje del videojuego en sí, contra el estrés y la depresión pasan a primer plano, haciendo que en lugar de querer morir y morir, usemos la cabeza.

Y ahí es donde radica la belleza y el ingenio de Celeste, todo el juego está impregnado de un precioso mensaje, con unos personajes carismáticos y adecuados a los tiempos que corren.

Me confieso como persona que no suele salir de los RPG, pero cuando suelo ver buenas notas a un videojuego, suelo probarlo. Celeste lo piraté, ya que carece de demo, y en que terminé el primer nivel, fui corriendo a Steam a desembolsar los miseros 20€ que el juego cuesta.

Un precio muy adecuado. El juego incluye contenido para horas. A parte de las pantallas principales, cada nivel dispone de hasta 2 revisiones más (completamente diferentes, lo único que se mantiene es la estética del nivel), por lo que el juego se nos puede alargar hasta las 30 horas fácilmente. Si queremos solo pasarnos la historia principal, con unas 10 o 12 debería de bastarnos, lo que ya es más que suficiente para un plataformas.

Para mí Celeste es un claro candidato a GOTY, bastante por encima de otros como Monster Hunter World, pero ya sabemos, que gran parte de los premios otorgados hoy en día son en base al dinero que mueve la empresa desarrolladora, así que nos tendremos que conformar con alguna nominación y algún premio indie para la primera revelación de este año.

Celeste, en pocas palabras, es belleza. Poco puedo decir acerca del pixel-art que no conozcáis, pues lo que queda en mi mano en esta situación es defender el arte de Celeste, como borda los diseños de cada nivel, como si miras un poco mejor, esos pixeles desaparecen, dando lugar a un mundo real, a una absorción del jugador total, que consigue meternos en su atmósfera. El diseño de niveles es inteligente y se ve reforzado por el mismo pixel-art, con pequeñas sutilezas tales que resquebrajados que nos ayudan a identificar salas ocultas o nos dan pistas de qué podemos hacer.

La mecánica de Celeste es simple, agarrarse, saltar y un pequeño dash en una dirección, que se resetea cada vez que tocamos suelo. Si bien, esto no es innovador, y de hecho es bastante viejo, donde Celeste rompe con lo establecido es en cada escenario, que además de tener ese tremendo diseño de niveles y esa genial caracterización, también cuenta con una mecánica diferente por nivel, como uno en el que el viento juega un papel fundamental, o otra con la cual podremos ralentizar el tiempo ligeramente.

Madeline es el nombre de nuestra protagonista, una chica que intenta dejar atrás lo malo de su vida hasta ese momento, para ello, decide escalar una montaña. Realmente no tiene idea de porqué lo hace, sencillamente, se encuentra decidida a ello. La gente le pregunta porqué lo hace y ella solo responde que no lo sabe, pero es algo que necesita hacer.

Algo muy común para superar momentos de estrés, ansiedad o depresión es marcarnos un objetivo y hacer todo lo que podamos para superarlo. La satisfacción al llegar al final de un camino, sea corto o largo, es inmensa y es un gran aliciente para seguir con la normalidad de nuestras vidas. Y este es el motivo de este juego, el viaje de Madeline, su reconciliación con todo lo que detesta de sí misma (Badeline).

Los juegos indie están a tope, innovando y creando contenido de calidad, dando un golpe en la mesa, haciendo ver a las grandes empresas que se tienen que poner las pilas si no se quieren quedar atrás.