Por qué Battlefield 1 podría ser el mejor juego sobre la IGM

Esta es una traducción de un artículo del historiador Robert Whitaker publicado en el blog Rock, Paper, Shotgun. El original puede leerse aquí.

 

Una de las tareas más difíciles que tengo como profesor de historia es la de recordar a los estudiantes que la Primera Guerra Mundial fue una guerra mundial. Lo sé. Por el título, parece obvio. Sin embargo, aquí estamos. Los estudiantes más difíciles de convencer sobre esto son los de literatura. Veréis, ellos han leído a Brittain, Graves, Hemingway, Owen, Remarque, Sassoon, y la trilogía Regeneration. Ellos “conocen” la guerra. Por favor, hagan lo que hagan, no traten de decirles que la mayoría de los contemporáneos veían la guerra como una lucha heróica. La Primera Guerra Mundial fue una guerra sobre inocencia perdida y “leones dirigidos por asnos”. Y, más que nada, fue una guerra sobre las trincheras del Frente Occidental.

Espero con ansias corregir las percepciones de los estudiantes sobre la guerra, pero a la vez siempre estoy buscando cualquier cosa que pueda utilizar para hacer más fácil esa tarea: un libro, una película, un vídeo de YouTube. Nunca busco ayuda con el problema en los videojuegos, pero eso podría cambiar con el anuncio reciente de Battlefield 1.

El trailer revelación de Battlefield 1 -que ahora se ha convertido en el trailer con más likes en la historia de YouTube- fue recibido con preocupación por el mundo del periodismo de videojuegos, que pensaba que el juego comercializaría y distorsionaría en gran medida la venerable historia de la Gran Guerra. Sin embargo, este mismo trailer –lleno de dubstep y de aviones de hélices hilarantemente explosivos- me dejó esperanzado.

Los juegos que tienen como escenario la IGM son pocos y raros –incluso ahora que conmemoramos el centenario de la guerra. Lo que es más, casi todos los juegos sobre la IGM tienen como escenario el Frente Occidental y suelen incluir sólo a soldados de Europa occidental. En el trailer de Battlefield 1, sin embargo, vemos atisbos de otras áreas del planeta con una colección diversa de soldados. Como historiador, estas inclusiones me emocionan increíblemente. La Primera Guerra Mundial fue realmente una guerra global –con campañas que se lucharon en África, Asia y el Medio Oriente. Y, como da a entender el trailer de Battlefield 1, estas campañas no solían implicar la guerra estática de trincheras que se luchó en Francia. Dadas estas inclusiones, Battlefield 1 –un shooter multijugador hecho para ganar dinero y mostrar muchas explosiones- tiene el potencial para ser el juego sobre la IGM más históricamente correcto de todos.

¿Por qué es que sólo ahora que tenemos la promesa de un juego sobre la Primera Guerra Mundial que se ocupa de la naturaleza global del conflicto? Hablando cínicamente, por supuesto, podríamos indicar que, como shooter multijugador, Battlefield 1 necesita incluir otras áreas de combate para así poder tener una colección diversa y lucrativa de mapas, vehículos y armas. Aunque no descarto esa idea, creo que la predominancia tradicional del Frente Occidental en los videojuegos, y en la memoria popular en general, es el resultado de ver la guerra a través del lente de la literatura. Como lo planteaba cierto historiador, la I Guerra Mundial produjo una cantidad sobrecogedora de “profunda desilusión” relativa al Frente Occidental. Aunque esta desilusión existió durante la guerra, no llegó a dominar la manera en la que recordamos el conflicto hasta los años 30, cuando Sin novedad en el frente y la poesía de guerra de los ingleses Wilfred Owen y Siegfried Sassoon se convirtieron en la lectura nocturna de un mundo encaminado nuevamente hacia otra guerra.

La Segunda Guerra Mundial pareció confirmar la visión de estos escritores de que “la guerra para acabar con todas las guerras” había sido, en realidad, una matanza sin sentido. Esta valoración de la guerra recibió mayor difusión en los 60, durante el 50º aniversario del conflicto. La narrativa de los generales negligentes y despistados llevando forzosamente a sus soldados a una muerte temprana encontró una audiencia entusiasta entre aquellos preocupados por Vietnam, la guerra nuclear y el derribo de las viejas estructuras imperialistas. No es coincidencia que esta época produjo una serie de famosas películas antibélicas que tenían como escenario la IGM, incluyendo Senderos de gloria y ¡Oh, qué guerra tan bonita!

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Aunque nunca dudaría sobre la veracidad de las experiencias que se encuentran en los escritos de Remarque y otros, es importante contextualizar sus obras. Por más profundos que sean, sus escritos representan sólo una de las muchas visiones contemporáneas de la guerra. La mayoría de los autores famosos de esta guerra sirvieron como oficiales subalternos, un grupo de hombres que sufrió una cantidad desproporcionada de víctimas comparado con el de los soldados comunes. En Gran Bretaña, por ejemplo, solamente murieron el 12% del número total de soldados movilizados para la guerra, mientras que, del número total de oficiales subalternos, los muertos llegaban al 17%. Estas cifras llevaron a muchos escritores de la guerra a argumentar que los muertos representaban una “generación perdida”, pero lo cierto era que la población total de muchos de los países beligerantes se mantuvo estable y remontó rápidamente luego del conflicto, incluso con la pandemia de gripe de posguerra.

Para la mayoría de soldados, la guerra representó una lucha costosa pero trascendental. La narrativa establecida de la IGM podría haceros creer que a estos soldados se les tuvo que lavar el cerebro para que pelearan, pero esto no tiene en cuenta sus propias motivaciones. Muchos de ellos lucharon movidos por las ideologías de la época, incluyendo el monarquismo y el imperialismo. Creían que la guerra tenía un significado y que su servicio era heroico. Para aquellos que se preocupen por lo que los veteranos pensarían sobre la representación patriotera que hace Battlefield 1 de la guerra, considerad qué pensarían sobre el hecho de ver cómo se burlan de su lucha en comedias negras como Blackadder Goes Forth o las secuencias a lo Benny Hill de Valiant Hearts.

Esta guerra sin propósito llevó al fin de imperios como Austria-Hungría, Alemania, Rusia y Turquía. También trajo consigo la Revolución Rusa, el surgimiento de los EE UU como potencia mundial y el establecimiento de las bases de las políticas modernas en Oriente Medio. Ciertamente, la guerra civil actual en Siria, al igual que el conflicto árabe-israelí, tienen sus raíces en el acuerdo Sykes-Picot firmado en 1916. La mayoría de los monumentos de guerra durante los años 20 fueron diseñados para celebrar el triunfo, y no para persistir solemnemente en la tragedia. Muchos de estos monumentos incluían trofeos capturados al enemigo, como piezas de artillería y cascos. El Día del Armisticio hoy llamado Día del Recuerdo- era tratado como un día de celebración en vez de uno de obediente conmemoración.

Similarmente, el enfoque en la literatura del Frente Occidental obscurece el papel que tuvo el resto del mundo y los pueblos no blancos en la lucha. El trailer de Battlefield 1 incluye guiños a la guerra en Oriente Medio así como a los Harlem Hellfighters. Aún así, estas inclusiones representan sólo la punta del iceberg. Cuando doy clases sobre la Primera Guerra Mundial, por ejemplo, suelo evitar completamente el Frente Occidental, y en su lugar hablo sobre Lettow-Vorbeck y Jan Smuts en el este africano, o sobre los violentos medios utilizados por los franceses para forzar a los africanos occidentales a unirse a los Tiralleurs senegaleses. Cuando sí hablo sobre el Frente Occidental me concentro en la guerra detrás de las líneas, subrayando la segregación de las tropas africanas e indias, así como los campos de trabajos forzados que los franceses impusieron en el sureste asiático.

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Por supuesto, al igual que muchos otros, también me preocupa cómo representará el conflicto la versión final de Battlefield 1. Por ejemplo, como historiador del Imperio Británico, soy muy consciente del significado de la guerra para Australia y Nueva Zelanda. Pero, como historiador, también soy consciente de que la memoria histórica es un objeto finito y apreciado. Nada se mantiene en nuestra memoria colectiva sin recordatorios ocasionales, incluso eventos tan terribles como la Primera Guerra Mundial. En un mundo ideal, estos recordatorios serían administrados por eruditos expertos en la materia, presentando juiciosas y complejas narrativas históricas. Pero escribiendo como uno de esos eruditos, soy muy consciente del poco peso que tiene mi voz en la cultura moderna. Historiadores rogando construir una memoria de la Primera Guerra Mundial suelen no poder ponerse de acuerdo en la manera en la que esa memoria será erigida.

Para daros una percepción de lo que quiero decir con esto, concluiré con mi propio fracaso en este sentido. En estas épocas, el año pasado, propuse a varias páginas web un artículo sobre la representación de la IGM en los videojuegos. El artículo estaba diseñado para tocar juegos recientes sobre la guerra –incluyendo Sid Meier’s Ace Patrol, Valiant Hearts y Verdun 1914-1918– y hablar sobre cómo su enfoque en el Frente Occidental obscurecía otras historias y memorias de la Gran Guerra. Titulé este artículo “Sin novedad en los otros frentes”. Muy listo, ¿no? Sin embargo, no pude conseguir que ninguna página me apoyara y me rendí.

Comparto esta historia no para darles su merecido a los editores, sino para enfatizar mi punto de que juegos como Battlefield 1, incluso si contienen material objetable, encienden conversaciones históricas invaluables. Cuando intenté vender mi artículo el año pasado a nadie le importaba la historia de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, luego de una semana del anuncio de Battlefield 1, hemos sido bombardeados tanto con opiniones de periodistas hechos historiador como con intrincados análisis históricos a partir de un video de YouTube. ¡Todo esto causado por un trailer que dura poco más de un minuto! ¡Imaginaos lo que pasará cuando se lance el juego este otoño!

No sólo estoy feliz por este hecho porque hará más fácil mi trabajo como profesor. Estoy feliz porque creo que hablar sobre la guerra es importante. Que se vea la guerra como una tragedia o como un triunfo es inconsecuente cuando el problema es simplemente recordar la guerra. Si ese recuerdo viene vestido de un first person shooter AAA, que así sea.