Al límite del spoiler

El cinéfilo, el lector, el adicto a las series o el videojugador tienen un miedo común, un miedo que se ha agravado gracias a la era de la información en la que vivimos. Este miedo acecha cada vez que encendemos el móvil, vemos la tele o pasamos las horas navegando en Internet. Y no es otra cosa que el SPOILER.

Tragarse, sin querer (o queriendo), un spoiler, es una de las mayores putadas que podemos echarnos a la cara si queremos llegar vírgenes a una obra cualquiera. Pero, ¿no se nos está yendo de las manos el asunto?

El spoiler es la información que anticipa la trama de un relato u obra de cualquier tipo, ya sea un libro, película, videojuego, serie o lo que se te ocurra, desvelando un acontecimiento clave para la trama. De este modo, la persona que se encuentra con un spoiler, pierde en gran medida la oportunidad de sorprenderse con la obra. Hasta aquí creo que todos estamos de acuerdo.

El problema surge cuando hay discrepancia en lo que es considerado como spoiler y lo que no. Últimamente, la gente considera cualquier comentario o dato que se exponga en una conversación como un posible spoiler. Como he comentado, el spoiler se basa en revelar un dato clave del desarrollo de la trama. La muerte por decapitación de un protagonista se considera un dato clave, por tanto, spoiler, pero saber que a dicho personaje le gusta comer cortezas de cerdo NO lo es.

Esto si que es meterte un spoiler sin vaselina.

                   Esto si que es meterte un spoiler sin vaselina.

En los tiempos que corren todo va mucho más deprisa y es cierto que, o ves el capítulo de la serie de turno en su fecha de estreno, o corres el riesgo, a cada segundo que pasa, de que te destripen la trama. Por supuesto, tenemos que tratar de ser empáticos y no desvelar partes de la historia a los demás. Pero tampoco podemos estar toda la vida callados sin comentar la jugada hasta que todo dios haya visto el capítulo. Es una gran putada ir en

el bus con un colega y no poder hablar de la última muerte de Juego de Tronos,
aunque claro que entiendo y respeto que otra persona de alrededor no lo hayan
visto. Porque otra putada bien seria es escuchar un spoiler bien gordo sin
quererlo.

Es lógico no ir discutiendo de la trama del último capítulo de una serie a todo volumen por la calle al día siguiente de su estreno, pero es frustrante cuando estás con los colegas y todo el mundo quiere hablar sobre un tema y uno lo censura por no estar al día. Además, parece que estas personas suelen ser las que tienen menos filtro, considerando cualquier valoración subjetiva como algo que va a deformar su primera impresión. Ni siquiera te dejan decir un triste: “Me ha gustado”. Estas personas tienen 2 opciones: O se encierran en casa y no tienen contacto con nada ni nadie mientras no se hayan enterado de la obra en cuestión, o se empiezan a tomar estas situaciones con filosofía. Porque la realidad es que haciendo vida normal algún que otro spoiler te vas a terminar tragando, ya sea en Facebook, en un juego online o en el bar de la esquina.

En el día a día aludimos constantemente a momentos míticos de diferentes obras, especialmente del cine, como el “Yo soy tu padre” de Darth Vader, por poner un ejemplo claro. Y este hecho no supone un trauma para las nuevas generaciones que no han visto los clásicos. Aunque bien es cierto que hablar de clásicos es muy diferente. Porque, ¿Cuánto tiempo tiene que pasar como para que se pueda hablar de un spoiler como si de un saludo se tratara? ¿Cuándo un spoiler deja de ser un spoiler y pasa a ser una información propia del imaginario colectivo? En realidad, esto depende mucho del éxito de la obra de la que hablemos.29747spoilergotgif

Por todo ello, es mejor tomarnos todo más tranquilamente. ¿Acaso no vemos tal o cual película más de una vez aun conociendo sus giros argumentales? ¿No rejugamos a nuestros videojuegos favoritos? ¿No volvemos a aquellos libros que nos han cautivado? Un spoiler puede destrozarte toda la trama de un largometraje sin despeinarse, como sucede en El sexto sentido, por ejemplo, pero la mayoría de las buenas tramas no meten giros rocambolescos sin justificación. Comerse un spoiler de Juego de tronos es uno de los mayores miedos que tienen los fans de la serie. Pero debemos decir que sus giros en la trama están justificados a lo largo de su desarrollo. El espectador en muchas ocasiones puede prever o imaginarse ciertas situaciones sin que ello suponga un trauma.

Debemos disfrutar las obras a nuestro ritmo y sin presión. Es importante quitarse la ansiedad o el miedo a sufrir un spoiler sin mala intención (enfatizo lo de sin mala intención, porque los que vayan a destriparte algo con mala fe merecen ser colgados y desollados sin piedad). En mi opinión, hay que procurar no ser un censor, un cortarollos, un aguafiestas que pide que no se hable de hechos clave de la obra. Siempre podemos procurar no prestar atención o darnos la vuelta y enfilar la puerta de salida.

Spoiler-Alert

Quizás habría que instaurar una “ley” para solucionar estas situaciones, un acuerdo entre colegas que establezca periodos de tiempo en los que los tardones puedan ponerse al día sin sufrir ningún accidente. Si el retrasado se acoge a dicha norma, el resto de colegas deberán cesar su conversación sobre la obra con pena de tortazo a mano abierta por parte del invocador de la ley. Si ha pasado el tiempo estimado, el resto podrá propinar una tormenta indiscriminada de spoilers al tardón, sin cortarse un pelo, sin remordimientos. Un “juego” divertido que puede conseguirte un manotazo en la cara justificada o un spoiler capaz de joderte una saga entera.