5 razones bien verracas para ver la 3ª temp. de Narcos

Soy el fuego que arde tu piel. Así reza la canción de Rodrigo Amarante que se ha convertido en un auténtico himno para todos los seriéfilos y que es, como ya sabréis, la canción de la intro de la serie original de Netflix, Narcos. También sabréis que las dos primeras temporadas gozan de gran popularidad quizás debido al magnetismo que desprende la figura de Pablo Escobar pero – SPOILER- la tercera temporada de Narcos es mejor que sus predecesoras. Ahora le daremos varias razones para verla, ¡Carajo!

Historia del auge y lucha contra el narcotrafico global


Siguiendo la estela de las dos primeras temporadas el letmotiv de la serie Narcos TM es la guerra contra el narcotráfico y no la vida de Pablo Escobar, como muchos piensan. Si bien empezamos con la vida y obra del primer gran capo internacional de la droga, muerto el paisa, el poder pasa al cartel de Cali. Dirigido por los llamados Caballeros de Cali, unos narcos mucho más sutiles que llegaron a controlar casi la totalidad del trafico de cocaina mundial.

En esta temporada se esfuerzan por hacernos ver el poder y el complejo entramado que hizo funcionar la maquinaria del oro blanco. Esta vez más que los sicarios son fundamentales el contable y los testaferros. En la otra trinchera tenemos de nuevo a la DEA, la agencia norteamericana contra el narcotrafico, con el ahora famoso agente Peña (Pedro Pascal) y dos nuevos reclutas dispuestos a darlo todo por la causa. También vemos como los intereses geoestrategicos norteamericanos se interponen en la lucha y es patente la hipocresía de la administración yanki que por una parte dicen combatir contra la droga pero por otro apoyan narcodemocracias, llegando incluso a obstaculizar la labor de la DEA. Por fin una visión realista y no edulcorada de las andanzas del tío Sam por Sudamerica.

 

La trama de la serie


Si en algo hay unanimidad este año es en que esta temporada la trama de la serie está muy bien hilada. Hay un gran trabajo de guión detrás y eso se nota. Al contrario que Narcos 1 y 2, la tercera temporada es una serie coral, no hay un solo protagonista destacado, ni siquiera el personaje protagonizado por Pedro Pascal. El peso se reparte entre todo el elenco, los cuatro caballeros de Cali, la DEA, el contable, el jefe de seguridad, el testaferro, la concubina, los hijos…

El guión, apoyado en una buena actuación de los actores, hace que los protagonistas sean creibles. No toman decisiones especialmente incoherentes y todas sus acciones responden bien con la psicología de cada uno. Además en el tercio final de la temporada la tensión aumenta exponencialmente. Especialmente hay dos capítulos de una tensión extrema donde consiguen que estemos casi 50 minutos conteniendo el aliento. La escena del taladro es inolvidable.

 

Los acentos


Aunque parezca mentira disfrutar de los distintos acentos es uno de los mejores puntos de la serie. Por un lado el acento colombiano es precioso y en ocasiones muy divertido. Para los espectadores españoles la diferencia de léxico y pronunciación nos produce un gran choque y una gran admiración, nos permite conocer otra forma de nombrar a las cosas y sin duda abre nuestra mente a otro tipo de castellano.

hijueputa, gonorrea, a las que se añaden algunas como porqué nos serrás la bocota o malpario sapote

Además de los colombianos también es divertido ver como actores extranjeros imitan el acento local. Especialmente me han hecho mucha gracia los intentos de Javier Cámara y El Duque por esconder su acento español o el castellano macarrónico de Pedro Pascal y de los actores yankees, sin olvidar el portu-español de Chepe Santacruz (¿Guiño a Wagner Moura?) y algún acento argentino que se intuye por ahí.

Mención aparte merecen los insultos. Expresiones como hijueputa, gonorrea, malparido han venido para quedarse a las que se añaden algunas como porqué nos serrás la bocota o malpario sapote de esta nueva temporada. No tienen perdida.

Otro tipo de narco


El cartel de Cali ejerce el poder de manera distinta a Escobar. Lleva el cartel como un autentico negocio empresarial con un montón de empresas pantalla y empresas reales que les daban un gran beneficio. Prefirieron siempre el soborno y la prevención al asesinato, aunque no dudaron en perpetrarlo cuando hiciera falta, aunque siempre escondiendo los cadaveres así se evitaban grandes titulares. De esta manera sutil y “más civilizada” se ganaron el apoyo de no pocos políticos, vía unto o vía tolerancia, estos creían que eran una mejor opción al terror de la época del cartel de Medellín. Los preferían a ellos frente a otros narcos más sanguinarios y extravagantes.

Estos preferían protegerse con testaferros y huidas preventivas antes que un tiroteo, algo fácil cuando controlas y tienes pinchada la compañía telefonía y cuando la policia local sigue tus ordenes.Las apariencias eran muy importantes para ellos y estas fueron precisamente las que le llevaron a la ruina. El intento de pasar de la clandestinidad a la legalidad puso al cartel en una situación de debilidad. Con su caída se puso fin al reinado de los super-cárteles colombianos.

 

La historia de Colombia


Otro de los puntos fuerte de la serie es conocer Colombia. Su historia, sus costumbres, su idiosincrasia y sobretodo su problema con el narcotrafico. En esta temporada vemos hasta que punto el gobierno y las fuerzas de seguridad están corruptas sin dejar a un lado la gran influencia que ejerce EEUU y los tejemanejes de la CIA en Suramérica. Pero además en esta temporada aparece el conflicto con las FARC y los paramilitares, esbozado un poco de pasada. Es interesante para saber más de un país no tan conocido. Sus casas, sus calles, sus bailes,su pasado. Creo que lo reflejan bastante bien. El único problema es que después de una temporada tan buena… No podemos esperar a la siguiente temporada. ¡Nos vamos a Méjico!

 

@samsks