La cuarta temporada de Vikings es un fiasco
Por no decir algo peor

Cuando en 2013 se estrenó Vikings (Vikingos) en Canal Historia fue todo un acontecimiento. Las dos primeras temporadas fueron magníficas, emocionantes. Vino a rellenar ese vació de señores musculosos, sexo medieval y hachazos sangrientos que todos necesitábamos en nuestro interior. Si nos hubieran dicho que cuatro años después la serie iba a terminar en una aburrida telenovela pseudohistórica no nos lo hubiéramos podido creer. Y es que la deriva hacia el cutrerío y la irrelevancia que ha alcanzado durante la cuarta temporada es de récord. Si sigues la serie sabrás por qué, si no, éste artículo te mostrara las razones.

Empecemos por el principio, en 2013 teníamos una serie que de forma más o menos acertada (según gustos), y más o menos ficticia, intentaba recrear una época y unos sucesos históricos concretos de entre los siglos VIII y IX a. E. Teníamos unos personajes carismáticos, hechos a si mismos, con sus motivaciones, su carácter, funcionaban en pantalla: Rollo, Ragnar, Lagertha, Athelstan, Floki y Egbert.

¡Ah, qué buen año 2013!

Durante las dos primeras temporadas, de una manera emocionante, aunque quizás primando demasiado lo estético y lo literario sobre lo histórico, la trama y con ella los personajes, iba avanzando con sus victorias y derrotas, siempre interesantes y emocionantes. Era una buena serie, tan buena como para que le escribiéramos un artículo, que por cierto, se han ido cumpliendo todas las previsiones. Funcionaba.

Llegó el año 2015 y con él la tercera temporada. Una temporada no tan brillante pero en la que ya se empezaban a intuir falta de ideas y una menor calidad del guión. Muchos esquemas se repetían, se introdujeron nuevos personajes sin nada de carisma… En fin, correcta pero algo empezaba a oler a chamusquina.

El incendio llegó más tarde. Febrero de 2016, Michael Hirst (el director) y el equipo de producción con la venia de los guionistas, por alguna razón que desconocemos decidieron transformar Vikings en una telenovela historica de baja calidad, consiguiendo convertir a nuestros héroes en seres odiosos, y lo que es peor seres que no nos interesan lo más mínimo. Para aumentar el efecto de esta tortura dividieron la temporada en dos partes a cada cual peor que la otra. Vamos a analizarla. Cuidado con los spoilers a partir de aquí.

Primera parte de la 4ª temporada (También conocida como Ragnar yonki)

La enésima traición de Rollo y Floki es acompañada por la enésima falta de confianza y aislamiento de Ragnar que le lleva a engancharse al caballo. Sí, lo que lees. Inexplicablemente aparece por el norte de la Europa medieval una esclava china con un fardo de opio de la que Ragnar se apropia. Entre miradas de lujuria y tristeza por sentirse incomprendido solo se ve reconfortado por la mandanga que le da la asiática. Desarrollando una dependencia brutal al opiaceo y nosotros un aburrimiento supino por ver nuestro personaje favorito lamentándose como un cachorrillo.

Pero capítulos y capítulos sobre los achaques del mono del rey de los daneses no es lo único malo de esta primera parte. Nuevos personajes que a nadie le importan un pimiento y viejos haciendo estupideces como venían haciendo desde la tercera temporada; en especial, Floki y la reina Aslaug. Solo se salva la trama de Björn, ligeramente más interesante, aunque tiene un momento El Renacido bastante cercano al plagio.

Personajes irrelevantes y dos vikingos

Un despropósito de temporada, aburrida hasta el extremo y que nos dejó desolados a los seguidores de la serie. Parecía que los autores de este show de televisión quisieran acabar con el trabajo que desarrollaron durante los tres años anteriores. Una especie de Secreto de Puenteviejo con vikingos -o un Walking Dead T2- es decir hablar de temas actuales (aborto, religión, drogas) desde el punto de vista actual, tendencioso y en este caso concreto tedioso y mal ejecutado. Pero lo peor esta por llegar.

Segunda parte de la 4ª temporada (¿A quién le importa esta gente que sale en la TV?)

También llamada El reemplazo, la cuadratura del círculo o metemos-personajes-con-calzador. Un ejemplo para las escuelas de guionistas de lo que no hay que hacer. En algún momento alguien se dio cuenta que la serie se venía abajo, que no podían estirar más a los personajes y que si querían que tuviera algún sentido la trama debía avanzar. Debían acabar con la primera generación de vikingos, el único gancho de la serie, el carisma (y la belleza, por qué no decirlo) de sus personajes. Así que decidieron avanzar con la historia e introducir nuevos personajes… y ya de paso bajar la calidad de la producción en comparación con otras temporadas.

Comienza la segunda parte con la presentación de los ahora adolescentes hijos de Ragnar: el imitador de Ragnar, el loco, el elfo y el tullido. Clichés andantes de la pequeña pantalla que no hay por donde pillarlos. En diez capítulos no lograrás empatizar con ellos ni un segundo. Violentos, estúpidos, caprichosos y malcriados, parece que estén allí solo para sacarnos de nuestras casillas. Las historias y rencillas de estos pilluelos sería la primera trama de esta segunda parte, pero hay otras…

Trama 2: Ragnar debe morir. Aunque no tenga sentido. De la manera más enrevesada y ya de paso haciendo turismo por la isla de Gran Bretaña. Ragnar se entrega a los ingleses para provocar la ira vikinga (quizás había otras formas). Pero no va solo, va con Tullido, el hijo al que nunca hizo caso y ahora parece amar con locura. Todo muy creíble y nada fantasioso…

Trama 3: El fantástico viaje del fantástico Björn por el Mediterráneo. La única trama que parecía medianamente interesante se ve interrumpida por una horrible representación de Al-Andalus y por…

Trama 4: Floki oye voces y Helga adopta una esclava en Algeciras. No sé que pretendían al raptar una niña después de asaltar su pueblo y matar a su familia, pero la relación que tendrás con ella no reemplazará a tu hija muerta. Es tan absurdo que cuando le llega su final todos los espectadores nos quedamos con la sensación de “te lo merecías”…

– Ragnar, tu antes molabas.

Trama 5: Muerte de las mujeres-peñazo.  Muere Aslaug a manos de una Lagertha que no envejece pero que  de repente tiene interés por todo lo que “le arrebataron” hace ¿20? años. ¿En serio? También añaden una nueva amante de Lagertha -que también lo será de Björn- que por supuesto como todos los nuevos personajes no encaja en absoluto, ni en la trama ni en lo estético. También muere Torbi, pero a nadie le importa, Björn ya podrá retozar con otras muchachas sin tener remordimientos….

Trama 6: Vuelve Rollo… pero no. El exvikingo, ahora conde de Normandía, luce su pelazo de príncipe de Beukelaer lo justo para matar unos cuantos morochis y que su mujer le eche la bronca por salir de farra con sus amigos a saquear pueblos.

Trama 7: “lo de Inglaterra”. El rey Egbert en modo Ragnar (tengo-que-morir-porque-sí) de repente sufre un ataque de amor por todas las personas que conoce y ha conocido durante su vida, incluido su hijo al que nunca quiso, y su nieto (¿El futuro rey Alfredo?). No prevé un ataque vikingo, aunque él lo provoca a conciencia y pasa de prepararse ante la guerra que se avecina.

Jacuzzi al pasado

Trama 8: las movidas de Lagertha y el enésimo asalto a Kattegat. Como ejemplo de subtrama irrelevante y de escenas de acción irreales con peleas mal ejecutadas nivel patio de colegio.

La conquista de Inglaterra se lleva a cabo más o menos. Todos los personajes de la primera generación han muerto o se han retirado, o nos dan igual (lo siento Lagertha). Los nuevos nos repugnan, especialmente Ivarr. Y por si fuera poco, en la última escena de la temporada nos introducen un nuevo personaje, un atractivo cura con pelo y aspecto de “tronista” interpretado por Jonathan Rhys Meyers que será el antagonista de Ivarr en la quinta temporada…

Por la mañana da misa, por la noche sale en Telecinco.

Un despropósito de temporada, unos personajes horribles, unas tramas aburridas y unas espectativas de futuro aun peores. Lamentablemente para muchos, la cuarta temporada ha significado la muerte de Vikings. Es momento de bajarse del carro, o en mi caso, cambiarnos de serie. Nos pasamos a Last Kingdom, una serie mucho más interesante, seria y correcta históricamente. Basada en las novelas de “The Saxon Stories” de Bernard Cornwell y producida por la BBC (adiós piramidiotas del Canal Historia) y que os dará todo lo que Vikings perdió. Para más coincidencia la nueva serie comienza prácticamente en el mismo momento histórico en el que termina la cuarta temporada de la malograda Vikings. Ha llegado en el momento oportuno. ¡Gloria a Odin!