10 maneras de hacer que tus juegos favoritos se sientan como nuevos

1Esta es una traducción de un artículo de Kirk Hamilton en Kotaku. Podéis leer el original aquí.

 

Los videojuegos están llenos de reglas. Es lo que hay. Pero sólo porque un juego te sugiera que deberías jugarlo de cierta manera no significa que no puedas inventarte algunas reglas por tu cuenta.

Puede que lo hagas inconscientemente, pero probablemente te pongas restricciones en la manera en la que juegas. Quizás te fuerzas a ti mismo a vivir con las decisiones cuestionables que hagas en un RPG, o quizás no te permitas utilizar una y otra vez el arma más poderosa de algún FPS. O puede que bajes o subas la dificultad dependiendo del área que estés explorando.

Ese tipo de ajustes se hacen mucho más importantes cuando estás jugando de nuevo un juego que conoces y que te gusta. Los mods en PC son la manera más fácil de hacer que un juego se sienta fresco nuevamente, pero muchas veces ni siquiera es necesario ir tan lejos – en vez de modificar los archivos del juego, podrías simplemente cambiar tu enfoque. Hemos visto jugadores haciendo esto con todo tipo de juegos estos días: Far Cry 4, Shadow of Mordor, Dying Light y, más recientemente, Bloodborne.

Ya lo jugaste una vez en su versión original, es hora de algo distinto, ¿no? Hay muchas maneras de cambiar las cosas en tus juegos favoritos para que se sientan como nuevos otra vez. Aquí van 10.

1. Sin Minimapa

Esta es vieja, pero es una de mis favoritas. Jolín, uno de mis primeros artículos para Kotaku fue sobre mi manera de jugar GTA IV, sin el minimapa ni los indicadores en pantalla (HUD). También es la forma en la que juego todo lo de Ubisoft, especialmente Far Cry. Quitar el minimapa en un juego de mundo abierto hace que tengas que utilizar el mundo en si mismo para orientarte. Y resulta que la mayoría de los juegos de mundo abierto bien hechos te dan muchos puntos de referencia visuales, por lo cual no es tan difícil ubicarse.

Además, una vez que estás confiando en tu memoria y tus ojos para recorrerlos, te darás cuenta que estás mucho más ¨metido¨ en esos mundos que te rodean. Pasamos tanto tiempo con los ojos pegados a la esquina de la pantalla, viendo el minimapa – es como pasear por una ciudad que no conoces viendo Google Maps en el teléfono todo el rato. ¡Levanta la vista, hay todo un mundo allí afuera!

Para probarlo con: Grand Theft Auto, Assassin’s Creed, Far Cry, y cualquier juego de mundo abierto, especialmente los más recientes.

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2. Muerte permanente

Tienes una vida. Si mueres, borras tu partida y lo intentas otra vez. Sin remordimientos, sin convencerte a ti mismo de que ¨fue un error del juego¨ o que te sientes ¨estafado¨, nada de eso. La muerte es el fin. Esto puede hacer que tu tiempo con el juego se sienta vital y aterrador de una manera nunca antes experimentada y, si se aplica correctamente, puede darte toda una nueva apreciación sobre cuán difíciles pueden ser los videojuegos.

Variante sigilosa: Si estás jugando algún juego con sigilo como Splinter Cell o Metal Gear (o incluso The Last of Us) puedes hacer que, si te descubren, hayas fallado y tengas que cargar una partida anterior. Es mejor utilizar este método en juegos que conozcas muy bien.

Para probarlo con: Cae genial en cualquier juego de supervivencia en mundo abierto, como Minecraft o Far Cry, y puede ser sorprendentemente guay con algunos de los Call of Duty antiguos si juegas cada nivel con muerte permanente (sin reiniciar todo el juego, solamente la pantalla).

3. Armamento limitado

La mayoría de los juegos de acción AAA tienen una o dos armas ¨ultrapoderosas¨ que te dan en las últimas pantallas y que son capaces de quebrar el ritmo del juego. La culpa es de Doom y la BFG9000 – a estas alturas, ya esperamos que al final del juego nos den una gravity gun potenciada, un cañón ametralladora o alguna otra demoníaca herramienta de destrucción.

Una vez que tienes ese tipo de poder de disparo, muchas de las batallas del juego se hacen triviales, lo cual puede ser un problema en los juegos de mundo abierto que continúan aún luego de terminada la historia. Para contrarrestar tu superpodeosidad, intenta jugar con un arsenal más limitado. Quizás utilizando sólo pistolas, arco y flechas, o sólo armas cuerpo a cuerpo. ¡Quizás hasta sin utilizar armas en absoluto! Sé creativo y mira qué tan bueno eres en realidad.

Para probarlo con: Cualquier juego de acción con un arsenal personalizado. Far Cry 3 y 4 son excelentes para esto, especialmente si te concentras en jugar sólo con el arco. En Tomb Raider también funciona – en realidad, en cualquier juego que tenga arco y flechas cae genial.

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4. Curación limitada

A menos que un juego tenga regeneración de salud automática, seguramente tenga algún tipo de método de curación. Quizás recojas botiquines o stimpacks, o te llenes el morro de chocolatinas. Sea lo que sea, intenta buscar un sistema de restringirlo. Podrías volverte loco, como este tío, e intentar jugar un Fallout sin curarte nunca. O quizás limitar tus hechizos de curación en un RPG. A mi me gusta jugar a los Far Cry sin utilizar botiquines, sólo valiéndome de la curación manual para recuperar vida.

Para probarlo con: Juegos de mundo abierto de Bethesda, juegos de mundo abierto de supervivencia.

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5. Sin subir de nivel

Muchos juegos son mejores en sus inicios, cuando tu personaje es débil y cada batalla pende de un hilo. Luego empiezas a ganar experiencia y a subir de nivel y, antes de que te des cuenta, estás masacrando sin esfuerzo batallones enteros de aquellos tíos que antes te daban problemas. Te sientes poderoso, seguro, pero también puede volverse aburrido.

Así que intenta… no subir de nivel. Resiste la tentación de desbloquear todas esas habilidades una vez más; en vez de eso, juega con sólo las herramientas básicas que tienes a tu disposición. Esto puede ser genial si es la segunda vez que juegas a algo, ya que tendrás la ventaja de saber lo que se viene y cómo actúa cada enemigo… y necesitarás cada gota de esa ventaja.

Para probarlo con: Cualquier juego de la saga Souls (si estás loco, como este colega), Dying Light, Fallout y la saga Elder Scrolls, Far Cry… okey, ¿sabes qué? la mayoría de estas recomendaciones son aplicables a Far Cry.

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6. Un solo archivo de guardado

La mayoría de juegos de rol actuales te permiten mantener varios archivos de guardado. ¿A punto de tomar una decisión importante? Guarda el juego, prueba una opción y mira qué sucede. Con este enfoque, ya no podrás hacer esto – solo puedes mantener un archivo, y deberás comprometerte con cada decisión y acción que tomes. Se acabó el intentar deshacer tus errores, o utilizar el guardado rápido para atravesar misiones de sigilo muy difíciles – si metes la pata abriendo esa cerradura, sonará la alarma y allí quedó la cosa. Sin excusas. Ponte a ello y haz que te salga bien.

Para probarlo con: Cualquier RPG que contenga muchas decisiones, cualquier juego de sigilo con muchas decisiones peligrosas que debas tomar al vuelo.

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7. Cambia el idioma

Muchos juegos han sido hechos por desarrolladores que no tienen el inglés como lengua materna. Si vas a jugar a algún juego por segunda vez, prueba qué tal se juega en el idioma nativo de la gente que lo hizo, o de los personajes del juego. Puede que encuentres a un doblador o actor que de verdad te guste, y leyendo los subtítulos puede que consigas entender mejor la trama.

Para probarlo con: La saga Metro (en ruso), algunos juegos de Assassin’s Creed (en italiano y francés), cualquier JRPG o juego japonés.

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8. Limita tus opciones de viaje

La mayoría de juegos con mundo abierto te permiten saltar de un lado al otro del mapa, ahorrándote tiempo y dejándote ir de misión en misión. Sin embargo, muchos juegos pueden llegar a percibirse de manera muy diferente si no utilizas el viaje rápido. También puedes limitar tus opciones de viaje – por ejemplo, en GTA, intenta viajar sólo a pie o en bicicleta. En el momento que dejes de ir con prisas empezarás a relajarte y a admirar el paisaje.

Para probarlo con: Cualquier juego de mundo abierto.

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9. Interpreta un rol de verdad

Puede que se llamen ¨juegos de rol¨, pero es fácil caer en la trampa de no interpretar ese rol realmente. Quizás tomas decisiones basándote en lo que piensas que llevará a la batalla más guay o al mejor resultado. Quizás eliges lo que sea que te lleve a la mejor recompensa.

En vez de hacer eso, intenta inventarte una biografía complicada para tu personaje. Piensa de antemano y deja por escrito de lo que va ese personaje. ¿Qué lo mueve? ¿Cómo fue su niñez? ¿Tiene alguna fobia o manía? ¿Odia a los gatos o, quizás, ama a los gatos? Hazlo ridículamente detallado, y una vez que empieces a jugar, interpreta el puto rol like a boss. Ya no eres tú el que toma las decisiones, sino tu personaje. es increíble lo interesante que esto puede hacer a un RPG, incluso a uno que ya hayas jugado.

Modo bonus: Para un enfoque diferente, pero no menos hardcore, puedes conseguir unos dados y utilizarlos para las decisiones importantes.

Para probarlo con: Cualquier RPG con una historia compleja.

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10. Muéstrate al mundo

Esta puede que parezca una sugerencia final un poco rara, pero: intenta hacer un streaming de tu juego. Conecta un micrófono, activa tu servicio de streaming favorito y empieza a jugar. Es extraordinario cómo esto puede hacer que vuelvan a sentirse frescos los títulos que llevas jugando durante años. De repente, estarás jugando para un público (no importa si es uno pequeño), compartiendo trucos y consejos, aprendiendo algunos secretos y respondiendo preguntas de cualquiera que no haya jugado a ese título anteriormente.

Para probarlo con: Cualquier cosa, en realidad.

Esas son 10 sugerencias, pero estoy seguro de que algunos de vosotros tenéis trucos que utilizáis para experimentar videojuegos antiguos y hacerlos sentir frescos. Si queréis, podéis compartirlos en los comentarios. Y recordad, si todo lo demás falla, al menos siempre se pueden hacer juegos para beber.

Ilustración de portada de Jim Cooke, captura de Skyrim de Faces of Skyrim.