Este año no ha sido un año excelente para la música. Ni siquiera ha sido bueno, aunque si podríamos utilizar los adjetivos sorprendente y aceptable. Por este motivo califico exactamente así el año 2008, como sorprendente y aceptable. Si hablamos de conciertos, el año ha sido sin duda más que aceptable. Se han podido ver en directo grupos como Bruce con su E Street Band, Radiohead y alguno que otro más como Bob Dylan, Tom Waits… En cuanto a álbumes no se puede decir lo mismo. El año ha sido pobre, sobre todo si lo comparamos con otros como 1967, 1974… Sin embargo, si echamos una mirada corta hacia atrás, el año es muy satisfactorio. El 2007 se cerró con dos grandes discos, me refiero a In Rainbows de Radiohead y Magic de Bruce Springsteen y su banda, y la segunda mitad del 2008 ha sido prolífica y agradable porque ACDC a vuelto, Oasis ha sacado nuevo disco y nos hemos enterado de que va de camino el nuevo elepé de Bruce Springsteen, Working on a Dream. ACDC a vuelto con lo mejor que sabe hacer, Rock ‘N Roll, y Oasis ha sacado un auténtico discazo con tintes casi conceptuales, con las mejores reminiscencias de The Who y The Beatles, y con un toque innovador de los Gallagher.
Pero no,
ninguno de estos es el disco del año, porque el disco del año, sin lugar a ninguna duda, es Chinese Democracy de GNR o Axl Rose en solitario, como queráis llamarlo. Muchos años esperando un disco que se había convertido en leyenda, casi urbana, y que por fin a visto la luz. A los que se esperaban un Appetite for Destruction o un Use Your Illusion, siento comunicarles que no, no se parece en nada. Lo que no hay que hacer es caer en el error de valorar un disco comparándolo con otros, aunque por ejemplo, en este caso, sea inevitable. Las comparaciones son odiosas, o por lo menos eso dicen. Entrar a valorar Chinese Democracy no es fácil. A grandes rasgos y la primera impresión cuando se escucha es que nos encontramos ante un trabajo muy elaborado, pero descafeinado. El disco no es consecuente, si se le puede llamar así. Pero es un gran disco de rock. El sonido tiene ciertos retazos de metal y se suceden las superposiciones vocales de Axl en diversas canciones. Luego tenemos temas que sorprenden muchísimo, y que, puede que para el que es muy seguidor de GNR no le haga gracia. Siempre hablando en un primer momento, porque en posteriores escuchas se le va cogiendo la tónica al álbum, hasta el punto de olvidarnos de quién es el trabajo y valorarlo como lo que es, un gran disco, una superproducción muy cuidada.
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